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Documento BOE-A-1981-19978

Real Decreto 1909/1981, de 24 de julio, por el que se aprueba la Norma Básica de la Edificación NBE-CA-81 sobre condiciones acústicas en los edificios.

Publicado en:
«BOE» núm. 214, de 7 de septiembre de 1981, páginas 20556 a 20577 (22 págs.)
Sección:
I. Disposiciones generales
Departamento:
Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo
Referencia:
BOE-A-1981-19978
Permalink ELI:
https://www.boe.es/eli/es/rd/1981/07/24/1909

TEXTO ORIGINAL

La necesidad de proteger a los ocupantes de los edificios de las molestias físicas y psíquicas que ocasionan los ruidos, aconseja dictar una norma que establezca las condiciones mínimas exigibles para mantener en ellos un nivel acústico aceptable.

En consideración a la importancia de las medidas a adoptar en este sentido, se constituyó una Comisión de expertos, con representación de Organismos oficiales y Entidades privadas, que ha formulado la norma básica que ahora se aprueba.

La norma se ordena en dos partes: la primera contiene el texto articulado, mientras la segunda desarrolla, en forma de anexos, algunos aspectos que conviene tratar con más amplitud.

Las exigencias de aislamiento acústico que se señalan para los elementos constructivos se establecen en base a valores medios del nivel de ruido exterior, en tanto se prepara la zonificación correspondiente.

No se contemplan las medidas de control y defensa contra el ruido en los locales de trabajo, ya tratadas en las reglamentaciones especificas.

Esta norma básica de la edificación se ha elaborado en el ámbito de las competencias atribuidas al Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo por el Real Decreto mil seiscientos cincuenta/mil novecientos setenta y siete, de diez de junio, sobre normativa de la edificación,

En su virtud y a propuesta del Ministro de Obras Públicas y Urbanismo y previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del día veinticuatro de julio de mil novecientos ochenta y uno,

DISPONGO:

Artículo 1.

Se aprueba la norma básica de la edificación NBE-CA-ochenta y uno, sobre condiciones acústicas en los edificios que figura como anexo al presente Real Decreto.

Artículo 2.

La norma básica de la edificación NBE-CA-ochenta y uno será de obligatoria observancia en todos los proyectos y construcciones, de edificaciones públicas y privadas.

Artículo 3.

Quedan responsabilizados del cumplimiento de esta norma, dentro del ámbito de sus respectivas competencias, los profesionales que redacten proyectos de ejecución de edificios; las Entidades o instituciones que intervengan en el visado, supervisión o informe de dichos proyectos; los fabricantes y suministradores de materiales; los constructores y los directores facultativos de las obras de edificación, así como las Entidades de control técnico que intervengan en cualquiera de las etapas de este proceso.

Artículo 4.

En el ejercicio de la vigilancia del cumplimiento de la norma básica de la edificación NBE-CA-ochenta y uno, el Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo podrá inspeccionar los proyectos de ejecución de las obras, la ejecución de las mismas y el uso de los edificios.

Artículo 5.

Se considerará como falta muy grave el incumplimiento de esta norma básica a tenor de lo establecido en los artículos ciento cincuenta y tres C, cuatro del Reglamento de Viviendas de Protección Oficial de veinticuatro de julio de mil novecientos sesenta y ocho, y cincuenta y seis del Real Decreto tres mil ciento cuarenta y ocho/mil novecientos setenta y ocho, de diez de noviembre, sin perjuicio de las demás sanciones que, en materia de urbanismo y edificación, procedan según la legislación vigente.

Disposición transitoria primera.

No será de aplicación la presente norma en los edificios en construcción o con licencia de construcción concedida antes de la entrada en vigor de la norma.

Disposición transitoria segunda.

Durante el plazo de seis meses, contado a partir de la fecha de su publicación en el «Boletín Oficial del Estado», se podrán presentar observaciones a la NBE-CA-ochenta y uno ante la Dirección General de Arquitectura y Vivienda del Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo.

Analizadas las observaciones aludidas, el Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo procederá a proponer al Gobierno las modificaciones que considere convenientes introducir en la citada norma.

Disposición final primera.

La presente disposición entrará en vigor al año de su publicación.

Disposición final segunda.

Quedan derogadas las disposiciones que se opongan a lo establecido en este Real Decreto, y en especial lo establecido para aislamiento acústico entre viviendas en la Ordenanza veinticinco, apartado B, de las Ordenanzas Provisionales de las Viviendas de Protección Oficial, aprobadas por Orden ministerial de veintinueve de mayo de mil novecientos sesenta y nueve y modificadas por Orden ministerial de cuatro de mayo de mil novecientos setenta.

Disposición final tercera.

Se autoriza al Ministro de Obras Públicas y Urbanismo para dictar las disposiciones y medidas que se consideren necesarias para el mejor desarrollo y cumplimiento del presente Real Decreto.

Dado en Madrid a veinticuatro de julio de mil novecientos ochenta y uno.

JUAN CARLOS R.

El Ministro de Obras Públicas y Urbanismo,

LUIS ORTIZ GONZALEZ

NORMA BÁSICA DE LA EDIFICACIÓN NBE-CA-81. CONDICIONES ACÚSTICAS EN LOS EDIFICIOS

Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo

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PRIMERA PARTE: TEXTO ARTICULADO

CAPÍTULO I
Generalidades
Artículo 1. Objeto.

Esta Norma tiene como objeto establecer las condiciones acústicas mínimas exigibles a los edificios con el fin de garantizar un nivel acústico adecuado al uso y actividad de sus ocupantes. Las definiciones, notaciones, unidades y métodos de cálculo relativos a los conceptos que aparecen en los siguientes artículos figuran en los Anexos 1 y 3 de la Norma.

Artículo 2. Campo de aplicación.

Esta Norma es de aplicación en todo tipo de edificios de nueva planta, destinados a cualquiera de los siguientes usos:

‒ Residencial privado, como viviendas y apartamentos.

‒ Residencial público, como hoteles y asilos.

‒ Administrativo y de oficinas, como edificios para la administración pública o privada.

‒ Sanitario, como hospitales, clínicas y sanatorios.

‒ Docente, como escuelas, institutos y universidades.

Los edificios de uso no incluido en la anterior clasificación se regirán por su regulación específica.

En edificios de varios usos, la Norma será de aplicación para cada uno de ellos por separado, debiendo mantenerse la imposición más exigente de las que le correspondan, en los elementos constructivos comunes.

El proyectista podrá adoptar bajo su responsabilidad, procedimientos y soluciones distintas a las que se establecen en esta Norma que deberá justificar en el Proyecto de ejecución, en virtud de las condiciones singulares del edificio.

Artículo 3. Condiciones acústicas de los edificios.

A efectos de esta NBE, los edificios quedan caracterizados acústicamente por el aislamiento acústico que en cada caso se defina, de todos y cada uno de los elementos verticales y horizontales que conforman los distintos espacios interiores habitables.

Las instalaciones se caracterizarán por los niveles de ruido y vibraciones que produzcan en las zonas del edificio bajo su influencia.

No se contempla en esta NBE el acondicionamiento acústico de locales.

Artículo 4. Condiciones acústicas del ambiente exterior.

Los ruidos del ambiente exterior se caracterizarán por sus niveles en dBA.

En casos especiales, como el tráfico aéreo o ferroviario podrán utilizarse los índices NNI y el nivel Leq.

En el Anexo 2 se estudian las fuentes de ruido más frecuentes, estableciéndose valores orientativos de los niveles de ruido que producen.

Artículo 5. Condiciones acústicas del ambiente interior.

A efectos de esta Norma el ambiente interior se caracteriza por sus niveles valorados en dBA.

En el Anexo 5, se establecen, a título indicativo, los niveles límite recomendables para los distintos ambientes.

CAPÍTULO II
Directrices generales
Artículo 6. En el planeamiento urbanístico.

En planeamiento se estima procedente la consideración de las siguientes directrices:

6.1 Ubicación de los aeropuertos en zonas dispuestas al efecto, que garantice que los asentamientos urbanos más próximos no queden situados en el interior del área definida por la línea de índice de ruido correspondiente a 40 NNI.

6.2 Ubicación de las zonas industriales en áreas dispuestas al efecto, que garantice que en los asentamientos urbanos más próximos no se produzcan, por su sóla causa, niveles de ruido continuo equivalente Leq superiores a 60 dBA.

6.3 Ubicación y trazado de vías férreas en bandas dispuestas al efecto, que garanticen que en los asentamientos urbanos más próximos no se produzcan, por su sólo causa, niveles de ruido continuo equivalente Leq superiores a 60 dBA.

6.4 Ubicación y trazado de las vías de penetración con tráfico rodado pesado, en bandas dispuestas al efecto, que garanticen que en los asentamientos urbanos más próximos no se produzcan, por su sóla causa, niveles de ruido continuo equivalente Leq superiores a 60 dBA.

6.5 Ubicación y trazado de las autopistas urbanas, en bandas dispuestas al efecto, que garanticen que en los asentamientos urbanos más próximos no se produzcan, por su sóla causa, niveles de ruido continuo equivalente Leq superiores a 60 dBA.

6.6 Distribución de volúmenes de la edificación de modo que se protejan por efecto pantalla las partes más sensibles del edificio, de los ruidos procedentes de fuentes fijas, o de las direcciones prominentes de incidencia del ruido.

6.7 Orientación de los edificios de modo que presenten la menor superficie de exposición de áreas sensibles al ruido en la dirección prominente de incidencia del mismo.

Artículo 7. En el proyecto de edificios.

En la concepción y distribución interna de las edificaciones es oportuno considerar, especialmente en edificios de vivienda, las siguientes directrices:

7.1 Concentración de áreas destinadas al alojamiento de los servicios comunitarios en zonas que no requieran un alto nivel de exigencias acústicas.

7.2 Agrupación de recintos de igual uso, de una misma propiedad o usuario, en áreas definidas.

7.3 Agrupación de áreas de igual uso, pertenecientes a propiedades o usuarios distintos.

7.4 Superposición de áreas de igual uso en las distintas plantas del edificio.

7.5 Situación y ubicación de huecos, puertas y ventanas, lo más alejados y desenfilados de otros pertenecientes a otras áreas, o a propietarios distintos.

7.6 Disposición de vestíbulos o distribuidores entre las puertas de acceso a la propiedad y las áreas que requieran un alto nivel de exigencias acústicas.

Artículo 8. En el proyecto de las instalaciones.

En la concepción y diseño de las instalaciones es oportuno considerar, especialmente en edificios de vivienda, las siguientes directrices:

8.1 Trazado e instalación de canalizaciones por áreas que no requieran alto nivel de exigencias acústicas.

8.2 Instalación de los equipos comunitarios generadores de ruido, en locales dispuestos al efecto en zonas que no requieran un alto nivel de exigencias acústicas, procurando además que aquellos sean de bajo nivel de emisión de ruido.

8.3 Situación de los aparatos elevadores en áreas que no requieran un alto nivel de exigencias acústicas.

CAPÍTULO III
Condiciones exigibles a los elementos constructivos
Artículo 9. Condiciones generales.

Desde el punto de vista de esta Norma, la misión de los elementos constructivos que conforman los recintos, es impedir que en éstos se sobrepasen los niveles de inmisión recomendados en el Anexo 5. Teniendo en cuenta que los recintos requieren niveles distintos de exigencias acústicas según su función y dados los distintos condicionantes exteriores e interiores, se establecen condiciones para los diferentes elementos constructivos en los artículos siguientes del presente Capítulo, con la excepción de aquellos de separación de salas de máquinas que se tratan en el Capítulo IV. En el Anexo 3 se establecen procedimientos y métodos de cálculo para la evaluación de las características acústicas de los distintos elementos constructivos.

Artículo 10. Participaciones interiores.

A efectos de esta NBE, se consideran particiones interiores a los elementos constructivos verticales siguientes, excluidas las puertas:

‒ Elementos separadores de locales pertenecientes a la misma propiedad o usuario en edificios de uso residencial.

‒ Elementos separadores de locales utilizados por un sólo usuario en edificios de usos residencial público o sanitario.

El aislamiento mínimo a ruido aéreo R exigible a las particiones interiores se fija en 30 dBA para las que compartimentan áreas del mismo uso y en 35 dBA para las que separan áreas de usos distintos.

Artículo 11. Paredes separadoras de propiedades o usuarios distintos.

A efectos de esta NBE, se consideran paredes separadoras de propiedades o usuarios distintos a las siguientes:

‒ Paredes medianeras entre propiedades o usuarios distintos, en edificios de usos residencial privado o administrativo y de oficina.

‒ Paredes separadoras de habitaciones destinadas a usuarios distintos en edificios de usos residencial público y sanitario.

‒ Paredes separadoras de aulas en edificios de uso docente.

El aislamiento mínimo a ruido aéreo R exigible a estos elementos constructivos se fija en 45 dBA.

Artículo 12. Paredes separadoras de zonas comunes interiores.

A efectos de esta NBE, se consideran paredes separadoras de zonas comunes interiores, a las siguientes, excluidas las puertas:

‒ Paredes que separan las viviendas o los locales administrativos y de oficinas, de las zonas comunes del edificio, tales como cajas de escalera, vestíbulos o pasillos de acceso, y locales de servicio comunitario.

‒ Paredes que separan las habitaciones de las zonas comunes del edificio, análogas a las señaladas anteriormente, en edificios de usos residencial público y sanitario.

‒ Paredes que separan las aulas de las zonas comunes del edificio, análogas a las señaladas anteriormente, en edificios de uso docente.

El aislamiento mínimo de ruido aéreo R exigible a estos elementos constructivos se fija en 45 dBA.

Artículo 13. Fachadas.

A efectos de esta NBE, se consideran fachadas a los elementos constructivos verticales, o con inclinación superior a 60° sobre la horizontal, que separan los espacios habitables del edificio, del exterior.

El aislamiento acústico global mínimo a ruido aéreo aG exigible en cada local a estos elementos se fija en 33 dBA.

El aislamiento acústico a ruido aéreo R exigible a la parte ciega de estos elementos constructivos se fija en 45 dBA.

Artículo 14.  Elementos horizontales de separación.

A efectos de esta NBE, se considera elemento horizontal de separación de dos espacios o locales al conjunto de techo, forjado y solado, siempre que al menos uno de los locales que separa tenga uno de los usos que se señalan en el Artículo 2 de esta Norma.

El aislamiento mínimo a ruido aéreo R exigible a estos elementos constructivos se fija en 45 dBA.

El nivel de ruido de impacto normalizado LN en el espacio subyacente no será superior a 80 dBA, con la excepción de que estos espacios sean exteriores o no habitables como porches, cámaras de aire, garajes, almacenes o salas de máquinas.

Artículo 15. Cubiertas.

A efectos de esta NBE, se considera cubierta el conjunto de techo, forjado o elemento estructural y cubrición propiamente dicha.

El aislamiento mínimo a ruido R exigible a estos elementos constructivos se fija en 45 dBA.

En azoteas transitables, el nivel de ruido de impacto normalizado LN en el espacio subyacente no será superior a 80 dBA, con la excepción de que estos espacios sean no habitables como trasteros y salas de máquinas.

CAPÍTULO IV
Condiciones exigibles a las instalaciones
Artículo 16. Condiciones generales.

A fin de evitar la transmisión de ruido y vibraciones producidas por las distintas instalaciones y equipos que las componen en los locales habilitados próximos, las instalaciones cumplirán las exigencias al respecto señaladas en sus reglamentaciones específicas, debiendo cumplirse además las prescripciones que se detallan en los artículos siguientes.

Artículo 17. Equipos comunitarios.

A efectos de esta NBE, se definen como equipos comunitarios aquellos susceptibles de generar ruido o vibraciones en régimen de uso normal, que forman parte de las instalaciones hidráulicas, de ventilación, de climatización, transporte y electricidad, estableciéndose para estos equipos y los locales o plantas técnicas donde se ubiquen las siguientes exigencias:

17.1 El aislamiento mínimo a ruido aéreo R exigible a los elementos constructivos horizontales y verticales que conforman los locales donde se alojen los equipos comunitarios se fija en 55 dBA con independencia de lo señalado en el Capítulo III.

17.2 En caso de existencia de salas de máquinas en varios niveles del edificio, situadas en contacto con plantas habitables, se desarrollarán soluciones especiales, de acuerdo con las características de los equipos a instalar, que eviten la transmisión de ruido y vibraciones a las plantas habitables.

17.3 Los fabricantes de los equipos detallarán, en su documentación técnica, los niveles de potencia acústica en dBA que originan en régimen de funcionamiento normal, explicitando, en su defecto, el nivel sonoro en dBA emitido por el equipo en régimen de funcionamiento normal, medido a 1,50 m del equipo y a 1,50 m de altura, en condiciones de campo libre.

17.4 La implantación de los equipos se realizará en caso necesario sobre amortiguadores o elementos elásticos y/o sobre bancada aislada de la estructura. La conexión de los equipos con las canalizaciones se realizará mediante dispositivos antivibratorios.

Artículo 18. Canalizaciones hidráulicas y conductos de aire.

Estas canalizaciones se trazarán, siempre que sea posible, por áreas que no requieran un alto nivel de exigencias acústicas, instalándose preferentemente por conductos de obra registrables, y fijándose mediante dispositivos antivibratorios.

Las canalizaciones hidráulicas estarán dotadas de dispositivos que eviten los golpes de ariete.

En las redes de saneamiento será exigible la correcta ventilación de las bajantes, a fin de evitar los ruidos producidos por pistón hidráulico.

La superficie interior de los conductos de acondicionamiento de aire y de ventilación mecánica, en caso necesario, se revestirá con material absorbente.

CAPÍTULO V
Cumplimiento y control
Artículo 19. Cumplimiento de la norma en el Proyecto.

En la Memoria del Proyecto básico del edificio se aludirá al cumplimiento de la presente Norma.

En la Memoria Técnica del Proyecto de ejecución deberán expresarse los valores relativos al cumplimiento de lo establecido en esta Norma y los cálculos justificativos pertinentes, debiendo cumplimentarse para ello la Ficha Justificativa, cuyo modelo figura en el Anexo 3.

En el Pliego de Condiciones se indicarán las características y las condiciones de ejecución de los elementos constructivos e instalaciones del edificio que afecten a su aislamiento acústico.

Artículo 20. Cumplimiento de la Norma por las entidades supervisoras de los Proyectos.

Para extender visado formal de un Proyecto de edificación, los Colegios profesionales comprobarán, dentro de la esfera de su competencia, que se contienen los valores y justificaciones que a dichos documentos exige el Artículo 19 de esta Norma.

De mismo modo, y para extender visado técnico, los organismos procedentes comprobarán, dentro de la esfera de su competencia, que los valores y cálculos correspondientes se ajustan y cumplen lo prescrito en la presente Norma.

Artículo 21. Control de la recepción de materiales.

La dirección facultativa de la obra comprobará que los materiales recibidos en obra corresponden a lo especificado en el Pliego Particular de Condiciones, teniéndose en cuenta las prescripciones generales señaladas en el Anexo 4.

Artículo 22. Control de la ejecución.

La dirección facultativa comprobará que la obra se realiza de acuerdo con las especificaciones del Proyecto de ejecución.

Cualquier modificación que pueda introducirse quedará reflejada en el Proyecto final de ejecución, sin que, en ningún caso, dejen de cumplirse las exigencias mínimas señaladas en esta Norma.

SEGUNDA PARTE: ANEXOS

ANEXO 1
Conceptos fundamentales, definiciones, notaciones y unidades

A los efectos de esta Norma, se establecen las siguientes definiciones de los conceptos fundamentales que en ella aparecen, ordenados de modo que se facilite su comprensión.

1.1 Onda acústica aérea.

Es una vibración del aire caracterizada por una sucesión periódica en el tiempo y en el espacio de expansiones y compresiones.

1.2 Presión acústica.

Símbolo: P

Unidad: Pascal Pa (1 Pa = 1 N/m2)

Es la diferencia entre la presión total instantánea en un punto determinado, en presencia de una onda acústica, y la presión estática en el mismo punto.

1.3 Frecuencia.

Símbolo: f

Unidad: Herzio Hz

Es el número de pulsaciones de una onda acústica senoidal ocurridas en un tiempo de un segundo. Es equivalente al inverso del periodo.

1.4 Frecuencias preferentes.

Son las indicadas en la Norma UNE 74.002-78, entre 100 Hz y 5.000 Hz. Para bandas de octava son: 125, 250, 500, 1.000, 2.000 y 4.000 Hz. Para tercios de octava son: 100, 125, 160, 200, 250, 315, 400, 500, 630, 800, 1.000, 1.250, 1.600, 2.000, 2.500, 3.150, 4.000 y 5.000 Hz.

1.5 Frecuencia fundamental.

Es la frecuencia de la onda senoidal, componente de una onda acústica compleja, cuya presión acústica, frente a las restantes ondas componentes, es máxima.

1.6 Sonido.

Es la sensación auditiva producida por una onda acústica. Cualquier sonido complejo puede considerarse como resultado de la adición de varios sonidos producidos por ondas senoidales simultáneas.

1.7 Armónico.

Recibe el nombre de sonido armónico, de otro dado, el que tiene una frecuencia múltiplo de la frecuencia de éste. Todo sonido complejo puede considerarse como adición de un sonido fundamental, caracterizado por la frecuencia fundamental, y diversos sonidos armónicos.

1.8 Octava.

Es el intervalo de frecuencias comprendido entre una frecuencia determinada y otra igual al doble de la anterior.

1.9 Ruido.

Es una mezcla compleja de sonidos con frecuencias fundamentales diferentes. En un sentido amplio, puede considerarse ruido cualquier sonido que interfiera en alguna actividad humana.

1.10 Espectro de frecuencias.

Es una representación de la distribución de energía de un ruido en función de sus frecuencias componentes.

1.11 Ruidos blanco y rosa.

Son ruidos utilizados para efectuar las medidas normalizadas. Se denomina ruido blanco al que contiene todas las frecuencias con la misma intensidad. Su espectro en tercios de octava es una recta de pendiente 3 dB/octava. Si el espectro, en tercios de octava, es un valor constante, se denomina ruido rosa.

1.12 Potencia acústica.

Símbolo: W

Unidad: Vatio W

Es la energía emitida en la unidad de tiempo por una fuente determinada.

1.13 Intensidad acústica.

Símbolo: I

Unidad: W/m2

Es la energía que atraviesa, en la unidad de tiempo, la unidad de superficie perpendicular a la dirección de propagación de las ondas.

1.14 Nivel de presión acústica.

Símbolo: Lp

Unidad: Decibelio dB

Se define mediante la expresión siguiente:

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtc3ViPgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+TDwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+cDwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgPC9tc3ViPgogICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6N3B4O3BhZGRpbmctcmlnaHQ6NnB4OyI+PSAyMCBsb2c8L210ZXh0PgogICAgPG1mcmFjPgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+UDwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXN1Yj4KICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5QPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5vPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPC9tc3ViPgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDwvbWZyYWM+CjwvbWF0aD4= [1]

donde:

P es la presión acústica considerada, es Pa.

PO es la presión acústica de referencia que se establece en 2.10-5 Pa.

1.15 Nivel de intensidad acústica.

Símbolo: Li

Unidad: Decibelio dB

Se define mediante la expresión siguiente:

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtc3ViPgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+TDwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+aTwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgPC9tc3ViPgogICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6N3B4O3BhZGRpbmctcmlnaHQ6NXB4OyI+PSAxMCBsb2c8L210ZXh0PgogICAgPG1mcmFjPgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+STwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXN1Yj4KICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5JPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5vPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPC9tc3ViPgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDwvbWZyYWM+CjwvbWF0aD4= [2]

donde:

I es la intensidad acústica considerada, en W/m2.

Io es la intensidad acústica de referencia, que se establece en 10-12 W/m2.

1.16 Nivel de potencia acústica.

Símbolo: LW

Unidad: Decibelio dB

Se define mediante la expresión siguiente:

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtc3ViPgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+TDwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+VzwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgPC9tc3ViPgogICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6NnB4O3BhZGRpbmctcmlnaHQ6NXB4OyI+PSAxMCBsb2c8L210ZXh0PgogICAgPG1mcmFjPgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+VzwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXN1Yj4KICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5XPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5vPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPC9tc3ViPgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDwvbWZyYWM+CjwvbWF0aD4= [3]

donde:

W es la potencia acústica considerada, en W.

Wo es la potencia acústica de referencia, que se establece en 10-12 W.

1.17 Composición de niveles.

Cuando los distintos niveles Li a componer proceden de fuentes no coherentes, caso habitual en los ruidos complejos, el nivel resultante viene dado por la siguiente expresión:

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtdGV4dD5MID0gMTA8L210ZXh0PgogICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dCBzdHlsZT0icGFkZGluZy1sZWZ0OjZweDtwYWRkaW5nLXJpZ2h0OjZweDsiPmxvZzwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtbz4mI3gyMDYxOzwvbW8+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD4oPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICA8bXVuZGVyPgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtbyBzdHJldGNoeT0iZmFsc2UiPiYjeDIyMTE7PC9tbz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0Pmk8L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXVuZGVyPgogICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG1zdXA+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PjEwPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD4oPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtc3ViPgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+TDwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+aTwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPC9tc3ViPgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0Pi8xMCk8L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPC9tc3VwPgogICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD4pPC9tdGV4dD4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICA8L21yb3c+CjwvbWF0aD4= [4]

donde:

Li es el nivel de intensidad o presión acústica del componente i en dB.

1.18 Tono.

Es una caracterización subjetiva del sonido o ruido que determina su posición en la escala musical. Esta caracterización depende de la frecuencia del sonido, así como de su intensidad y forma de onda.

1.19 Timbre.

Es una caracterización subjetiva del sonido que permite distinguir varios sonidos del mismo tono producidos por fuentes distintas. Depende de la intensidad de los distintos armónicos que componen el sonido.

1.20 Sonoridad.

Es una caracterización subjetiva del sonido que representa la sensación sonora producida por el mismo a un oyente. Depende fundamentalmente de la intensidad y frecuencia del sonido.

1.21 Nivel de sonoridad.

Se dice que el nivel de sonoridad de un sonido o de un ruido es de n fonios cuando, a juicio de un oyente normal, la sonoridad en escucha biaural, producida por el sonido o ruido es equivalente a la de un sonido puro de 1.000 Hz continuo, que incide frente al oyente en forma de onda plana libre, progresiva y cuyo nivel de presión acústica es n dB superior a la presión de referencia PO.

A continuación se representan las curvas de igual sonoridad para tonos puros que constituyen la base para la elaboración de las curvas de ponderación.

Curvas isofónicas de igual sonoridad para tonos puros

Imagen: /datos/imagenes/disp/1981/214/19978_11686125_image2.png

1.22 Escala ponderada A de niveles. Decibelio A.

Escala de medida de niveles que se establece mediante el empleo de la curva de ponderación A representada, tomada de la Norma UNE 21.314/75, para compensar las diferencias de sensibilidad que el oído humano tiene para las distintas frecuencias dentro del campo auditivo.

Curva de ponderación A

Imagen: /datos/imagenes/disp/1981/214/19978_11686125_image3.png

Se utiliza como unidad el decibelio A, dBA.

En el margen de frecuencias de aplicación de esta Norma, la curva de ponderación A viene definida por los siguientes valores:

Frecuencia en Hz 100 125 160 200 250 315 400 500 630 800
Ponderación en dBA -19,1 -16,1 -13,4 -10,9 -8,6 -6,6 -4,8 -3,2 -1,0 -0,8
Frecuencia en Hz 1.000 1.250 1.600 2.000 2.500 3.150 4.000 5.000
Ponderación en dBA 0 0,6 1,0 1,2 1,3 1,2 1,0 0,5

1.23 Coeficiente de absorción.

Símbolo: α.

Es la relación entre la energía acústica absorbida por un material y la energía acústica incidente sobre dicho material, por unidad de superficie.

1.24 Absorción.

Símbolo: A

Unidad: m2

Es la magnitud que cuantifica la energía extraída del campo acústico cuando la onda sonora atraviesa un medio determinado o en el choque de la misma con las superficies límites del recinto. Puede calcularse mediante las siguientes expresiones:

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtc3ViPgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+QTwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+ZjwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgPC9tc3ViPgogICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6N3B4O3BhZGRpbmctcmlnaHQ6N3B4OyI+PTwvbXRleHQ+CiAgICA8bXN1Yj4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PiYjeDNCMTs8L210ZXh0PgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PmY8L210ZXh0PgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDwvbXN1Yj4KICAgIDxtbyBzdHlsZT0icGFkZGluZy1sZWZ0OjRweDtwYWRkaW5nLXJpZ2h0OjRweDsiPiYjeEI3OzwvbW8+CiAgICA8bXRleHQ+UzwvbXRleHQ+CjwvbWF0aD4= [5]
MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtdGV4dCBzdHlsZT0icGFkZGluZy1yaWdodDo2cHg7Ij5BID08L210ZXh0PgogICAgPG1zdWI+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD4mI3gzQjE7PC9tdGV4dD4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5tPC9tdGV4dD4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICA8L21zdWI+CiAgICA8bW8gc3R5bGU9InBhZGRpbmctbGVmdDo0cHg7cGFkZGluZy1yaWdodDo0cHg7Ij4mI3hCNzs8L21vPgogICAgPG10ZXh0PlM8L210ZXh0Pgo8L21hdGg+ [6]

donde:

Af es la absorción para la frecuencia f en m2.

A es la absorción media en m2.

αf es el coeficiente de absorción del material para la frecuencia f.

αm es el coeficiente medio de absorción del material.

S es la superficie del material, en m2.

1.25 Reverberación.

Es el fenómeno de persistencia del sonido en un punto determinado del interior de un recinto, debido a reflexiones sucesivas en los cerramientos del mismo.

1.26 Tiempo de reverberación.

Símbolo: T

Unidad: segundo s

Es el tiempo en el que la presión acústica se reduce a la milésima parte de su valor inicial (tiempo que tarda en reducirse el nivel de presión en 60 dB) una vez cesada la emisión de la fuente sonora. En general es función de la frecuencia.

Puede calcularse, con aproximación suficiente, mediante la siguiente expresión:

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtdGV4dCBzdHlsZT0icGFkZGluZy1yaWdodDo0cHg7Ij5UID0gMCwxNjM8L210ZXh0PgogICAgPG1mcmFjPgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+VjwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+QTwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgPC9tZnJhYz4KPC9tYXRoPg== [7]

donde:

V es el volumen del local, en m3.

A es la absorción del local, en m2.

1.27 Resonadores.

Son dispositivos absorbentes de acción preferente en bandas estrechas de frecuencias alrededor de una frecuencia de resonancia fr, para la cual la absorción en máxima.

1.28 Materiales porosos.

Materiales absorbentes de estructura alveolar, granular, fibrosa, etc., que actúan por degradación de la energía mecánica en calor, debida al rozamiento del aire con las superficies del material. Su coeficiente de absorción crece con la frecuencia.

A continuación se representa una curva típica de absorción de los materiales porosos y un esquema simplificado de su efecto.

Absorción típica de materiales porosos

Imagen: /datos/imagenes/disp/1981/214/19978_11686125_image4.png

Esquema simplificado del efecto acústico de un material poroso

Imagen: /datos/imagenes/disp/1981/214/19978_11686125_image5.png

1.29 Aislamiento acústico específico de un elemento constructivo.

Símbolo: a

Unidad: dB

En general es función de la frecuencia.

Se define mediante la siguiente expresión:

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtdGV4dD5hID0gMTA8L210ZXh0PgogICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dCBzdHlsZT0icGFkZGluZy1sZWZ0OjRweDtwYWRkaW5nLXJpZ2h0OjVweDsiPmxvZzwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtbz4mI3gyMDYxOzwvbW8+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtZnJhYz4KICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtc3ViPgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5JPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+aTwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPC9tc3ViPgogICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG1zdWI+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0Pkk8L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PlQ8L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPC9tc3ViPgogICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICA8L21mcmFjPgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDxtbyBzdHlsZT0icGFkZGluZy1sZWZ0OjNweDtwYWRkaW5nLXJpZ2h0OjNweDsiPiYjeDIyMTI7PC9tbz4KICAgIDxtc3ViPgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+TDwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXN1Yj4KICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5JPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5pPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPC9tc3ViPgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDwvbXN1Yj4KICAgIDxtbz4mI3gyMjEyOzwvbW8+CiAgICA8bXN1Yj4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0Pkw8L210ZXh0PgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG1zdWI+CiAgICAgICAgICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+STwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+VDwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDwvbXN1Yj4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICA8L21zdWI+CiAgICA8bXRleHQ+LCBlbiBkQjwvbXRleHQ+CjwvbWF0aD4= [8]

donde:

Ii es la intensidad acústica incidente.

IT es la intensidad acústica transmitida.

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtc3ViPgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+TDwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXN1Yj4KICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5JPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5pPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPC9tc3ViPgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDwvbXN1Yj4KPC9tYXRoPg== es el nivel de intensidad acústica incidente.

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtc3ViPgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+TDwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXN1Yj4KICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5JPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5UPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPC9tc3ViPgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDwvbXN1Yj4KPC9tYXRoPg== es el nivel de intensidad acústica transmitida.

1.30 Aislamiento acústico bruto de un local respecto a otro.

Símbolo: D

Unidad: dB

Es equivalente al aislamiento acústico específico del elemento separador de los dos locales.

Se define mediante la siguiente expresión:

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtdGV4dCBzdHlsZT0icGFkZGluZy1yaWdodDo1cHg7Ij5EID08L210ZXh0PgogICAgPG1zdWI+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5MPC9tdGV4dD4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtc3ViPgogICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0Pmk8L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PjE8L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICA8L21zdWI+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgPC9tc3ViPgogICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgPG1vPiYjeDIyMTI7PC9tbz4KICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDxtc3ViPgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+TDwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXN1Yj4KICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5pPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD4yPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPC9tc3ViPgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDwvbXN1Yj4KICAgIDxtdGV4dD4sIGVuIGRCPC9tdGV4dD4KPC9tYXRoPg== [9]

donde:

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtc3ViPgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+TDwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXN1Yj4KICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5pPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtbj4xPC9tbj4KICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPC9tc3ViPgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDwvbXN1Yj4KPC9tYXRoPg== es el nivel de intensidad acústica en el local emisor.

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtc3ViPgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+TDwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXN1Yj4KICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5pPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtbj4yPC9tbj4KICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPC9tc3ViPgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDwvbXN1Yj4KPC9tYXRoPg== es el nivel de intensidad acústica en el local receptor.

1.31 Aislamiento acústico normalizado.

Símbolo: R

Unidad: dB

Aislamiento de un elemento constructivo medido en laboratorio en condiciones señaladas en la Norma UNE 74.040/111. Se define mediante la siguiente expresión:

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtdGV4dD5SID0gRCA9IDEwPC9tdGV4dD4KICAgIDxtcm93PgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQgc3R5bGU9InBhZGRpbmctbGVmdDo0cHg7cGFkZGluZy1yaWdodDo0cHg7Ij5sb2c8L210ZXh0PgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICA8bW8+JiN4MjA2MTs8L21vPgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+PC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgPG1mZW5jZWQgc2VwYXJhdG9ycz0ifCI+CiAgICAgICAgICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+Uy9BPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPC9tZmVuY2VkPgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDxtdGV4dCBzdHlsZT0icGFkZGluZy1sZWZ0OjVweDtwYWRkaW5nLXJpZ2h0OjVweDsiPj08L210ZXh0PgogICAgPG1zdWI+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5MPC9tdGV4dD4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtc3ViPgogICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0Pmk8L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PjE8L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICA8L21zdWI+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgPC9tc3ViPgogICAgPG1vIHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6NHB4O3BhZGRpbmctcmlnaHQ6NHB4OyI+JiN4MjIxMjs8L21vPgogICAgPG1zdWI+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5MPC9tdGV4dD4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtc3ViPgogICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0Pmk8L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PjI8L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICA8L21zdWI+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgPC9tc3ViPgogICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6NHB4OyI+KyAxMDwvbXRleHQ+CiAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6NXB4OyI+bG9nPC9tdGV4dD4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgPG1vPiYjeDIwNjE7PC9tbz4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6NnB4OyI+KFMvQSk8L210ZXh0PgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDxtdGV4dD4sIGVuIGRCPC9tdGV4dD4KPC9tYXRoPg== [10]

donde:

S es la superficie del elemento separador, en m2.

A es la absorción del recinto receptor, en m2.

1.32 Aislamiento acústico en dBA.

Es la expresión global, en dBA, del aislamiento acústico normalizado R.

1.33 Aislamiento de un elemento constructivo simple.

El aislamiento específico de un elemento constructivo es función de sus propiedades mecánicas, y puede calcularse aproximadamente por la ley de masa, que establece que la reducción de intensidad acústica a través de un determinado elemento es función del cuadrado del producto de la masa unitaria m por la frecuencia considerada f.

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtdGV4dD5hPC9tdGV4dD4KICAgIDxtdGV4dCBzdHlsZT0icGFkZGluZy1sZWZ0OjRweDtwYWRkaW5nLXJpZ2h0OjRweDsiPj08L210ZXh0PgogICAgPG1zdXA+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD4oPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PmY8L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICA8bW8gc3R5bGU9InBhZGRpbmctbGVmdDozcHg7cGFkZGluZy1yaWdodDozcHg7Ij4mI3hCNzs8L21vPgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+TTwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD4pPC9tdGV4dD4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD4yPC9tdGV4dD4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICA8L21zdXA+CjwvbWF0aD4= [11]

ecuación que expresada en decibelios se transforma en:

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtdGV4dD5hPC9tdGV4dD4KICAgIDxtdGV4dCBzdHlsZT0icGFkZGluZy1sZWZ0OjVweDsiPj0gMTA8L210ZXh0PgogICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dCBzdHlsZT0icGFkZGluZy1sZWZ0OjVweDtwYWRkaW5nLXJpZ2h0OjVweDsiPmxvZzwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtbz4mI3gyMDYxOzwvbW8+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtc3VwPgogICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0Pig8L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5mPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bW8gc3R5bGU9InBhZGRpbmctbGVmdDozcHg7cGFkZGluZy1yaWdodDozcHg7Ij4mI3hCNzs8L21vPgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5NPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+KTwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+MjwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDwvbXN1cD4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICA8L21yb3c+CjwvbWF0aD4= [12]

De donde se deduce que para una frecuencia fija, el aislamiento aumenta en 6 dB cuando se duplica la masa. Análogamente, para una masa dada, el aislamiento crece 6 dB al duplicar la frecuencia.

A continuación se representa gráficamente la ley de masa.

Representación gráfica de la ley de masa

Imagen: /datos/imagenes/disp/1981/214/19978_11686125_image6.png

1.34 Frecuencia de coincidencia.

Lo expuesto en el epígrafe anterior se obtiene a partir de un modelo físico simplificado, formado por masas independientes, mientras que en la realidad la naturaleza elástica de los elementos entraña la correspondiente ligazón entre las masas. En una zona de frecuencias determinada en torno a la que se denomina frecuencia de coincidencia fc, la energía acústica incidente se transmite a través de los paramentos en forma de ondas de flexión, que se acoplan con las ondas del campo acústico produciéndose una notable disminución del aislamiento.

La frecuencia de coincidencia fc se define mediante la siguiente expresión:

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtc3ViPgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+ZjwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+YzwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgPC9tc3ViPgogICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6NXB4O3BhZGRpbmctcmlnaHQ6NXB4OyI+PTwvbXRleHQ+CiAgICA8bWZyYWM+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtc3VwPgogICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtbj42PC9tbj4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bW8+LDwvbW8+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG1uPjQ8L21uPgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtbz4mI3hCNzs8L21vPgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtbj4xMDwvbW4+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PjQ8L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICA8L21zdXA+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+ZDwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgPC9tZnJhYz4KICAgIDxtdGV4dD48L210ZXh0PgogICAgPG1zcXJ0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6M3B4OyI+CiAgICAgICAgPG1mcmFjPgogICAgICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgIDxtc3VwPgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXRleHQgc3R5bGU9InBhZGRpbmctcmlnaHQ6NXB4OyI+JiN4M0MxOzwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD4oMTwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtbz4mI3gyMjEyOzwvbW8+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD4mI3gzQzM7PC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD4yPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICA8L21zdXA+CiAgICAgICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+KTwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+RTwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICA8L21mcmFjPgogICAgPC9tc3FydD4KPC9tYXRoPg== [13]

donde:

d es el espesor del paramento, en

ρ es la densidad del material del paramento, en kg/m3.

σ es el coeficiente elástico de Poisson del material.

E es módulo de elasticidad de Young del material.

A continuación se representa esquemáticamente el efecto de coincidencia.

Esquema simplificado del efecto de coincidencia

Imagen: /datos/imagenes/disp/1981/214/19978_11686125_image7.png

1.35 Aislamiento de elementos constructivos múltiples.

La dependencia entre el aislamiento y la masa y la necesidad de obtener valores de aislamiento cada vez más exigentes hacen preciso utilizar sistemas y medios apropiados, que garanticen el aislamiento exigido sin que la masa crezca desproporcionadamente al aislamiento. La solución más usual es la de fraccionar el elemento en dos o más hojas separadas entre sí, aunque prácticamente no se puede conseguir totalmente la separación, por lo que la vibración de una de las hojas se transmite a las otras en mayor o menor grado.

El comportamiento de los elementos múltiples depende de diversos factores que se estudian a continuación.

1.35.1 Influencia de la ligazón elástica entre las hojas componentes.

Suponiendo un elemento formado por dos hojas rígidas e indeformables, unidas entre sí únicamente por el aire de la cámara que forman, o por un dispositivo elástico, el elemento se comporta como un conjunto de dos masas m1 y m2, ligadas por un resorte de rigidez K de forma que el conjunto presenta una frecuencia de resonancia fr definida por la siguiente expresión:

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtc3Vic3VwPgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+ZjwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+cjwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+MjwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgPC9tc3Vic3VwPgogICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6NXB4O3BhZGRpbmctcmlnaHQ6NXB4OyI+PTwvbXRleHQ+CiAgICA8bWZyYWM+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5LPC9tdGV4dD4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtc3VwPgogICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PjQmI3gzQzA7PC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD4yPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPC9tc3VwPgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDwvbWZyYWM+CiAgICA8bW8gc3R5bGU9InBhZGRpbmctbGVmdDozcHg7cGFkZGluZy1yaWdodDozcHg7Ij4mI3hCNzs8L21vPgogICAgPG1mcmFjPgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXN1Yj4KICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5tPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD4xPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPC9tc3ViPgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQgc3R5bGU9InBhZGRpbmctbGVmdDo1cHg7cGFkZGluZy1yaWdodDo1cHg7Ij4rPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgPG1zdWI+CiAgICAgICAgICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+bTwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+MjwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDwvbXN1Yj4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtc3ViPgogICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0Pm08L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PjE8L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICA8L21zdWI+CiAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD48L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICA8bXN1Yj4KICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dCBzdHlsZT0icGFkZGluZy1sZWZ0OjhweDsiPm08L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PjI8L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICA8L21zdWI+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgPC9tZnJhYz4KPC9tYXRoPg== [14]

Expresión que para una lámina de aire de espesor d se convierte en:

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtc3ViPgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+ZjwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+cjwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgPC9tc3ViPgogICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6NXB4OyI+PSA2MDwvbXRleHQ+CiAgICA8bXNxcnQgc3R5bGU9InBhZGRpbmctbGVmdDo1cHg7Ij4KICAgICAgICA8bWZyYWMgc3R5bGU9InBhZGRpbmctcmlnaHQ6NXB4OyI+CiAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PjE8L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PmQ8L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgPC9tZnJhYz4KICAgICAgICA8bXRleHQ+KDwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPG1mcmFjPgogICAgICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD4xPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgIDxtc3ViPgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+bTwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+MTwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgPC9tc3ViPgogICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgPC9tZnJhYz4KICAgICAgICA8bXRleHQgc3R5bGU9InBhZGRpbmctbGVmdDo1cHg7cGFkZGluZy1yaWdodDo1cHg7Ij4rPC9tdGV4dD4KICAgICAgICA8bWZyYWM+CiAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PjE8L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgPG1zdWI+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5tPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD4yPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICA8L21zdWI+CiAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICA8L21mcmFjPgogICAgPC9tc3FydD4KICAgIDxtdGV4dD4pPC9tdGV4dD4KPC9tYXRoPg== [15]

donde:

d se expresa en m.

m1 y m2 se expresan en kg/m2.

Para esta frecuencia de resonancia, la transmisión del sonido a través del paramento puede ser incluso mayor que si las dos hojas estuvieran rígidamente unidas.

Debido a ésto se deben escoger hojas y separaciones que garanticen que la frecuencia de resonancia del conjunto está por debajo del dominio de las frecuencias que se desean aislar.

En un paramento constituido por dos hojas separadas entre sí únicamente por aire, se producen resonancias cada vez que la distancia entre hojas es igual a un múltiplo de la semilongitud de onda, casos en los que la transmisión es prácticamente total, y cuyos efectos pueden disminuirse con la colocación de un material absorbente en la cámara formada por ambas hojas.

1.35.2 Influencia de la ligazón rígida entre las hojas componentes.

En el caso de elementos formados por dos hojas rígidamente unidas a un bastidor común, cabría considerar que el conjunto se comporta como una sóla hoja, mientras que la realidad es que el proceso se complica, transmitiéndose el sonido por el aire y por las ligazones.

El caso de un elemento formado por una hoja relativamente pesada doblada con otra relativamente ligera, rígidamente unidas, proporciona una mejora de aislamiento, tanto mayor cuanto menor sea el número de ligazones, siendo en todo caso mejor la ligazón por puntos que la ligazón por líneas.

1.35.3 Influencia de los elementos constructivos adyacentes. Transmisiones indirectas.

En el campo de la edificación, los elementos adyacentes al de separación no juegan sólo un papel pasivo como elementos absorbentes, sino que vibran ante el campo acústico aéreo del mismo modo que el elemento separador, al cual transmiten sus propias vibraciones teniendo lugar lo que se denomina transmisión indirecta.

Es complejo determinar la cuantía de las citadas transmisiones indirectas, aunque a título indicativo pueden establecerse los valores que se exponen a continuación:

a) En construcciones homogéneas, es decir, cuando el elemento separador y los adyacentes son de la misma masa, las transmisiones por vía indirecta reducen el aislamiento del elemento separador en unos 5 dB.

b) En construcciones no homogéneas, cuando el elemento separador tiene una masa sensiblemente superior a la de los adyacentes, la reducción es netamente superior a 5 dB.

c) En construcciones no homogéneas, cuando el elemento separador es ligero en comparación con los adyacentes, las transmisiones por vía indirecta son despreciables ante la magnitud de la transmisión directa.

1.35.4 Influencia de la estructura.

Las vibraciones que ocasiona una onda acústica o una perturbación de origen mecánico en un elemento estructural no quedan confinadas en dicho elemento, sino que, una parte se disipa en calor, otra se transmite al otro lado del elemento y una tercera se transmite por las uniones a elementos estructurales adyacentes, en los que a su vez se repite el proceso indicado.

La evaluación de estas transmisiones es compleja, estando, sin embargo, resuelta en forma aceptada en el caso en el que todos los elementos horizontales y verticales sean análogos.

En la figura se representa, de forma simplificada, la distribución de la energía en uniones constructivas más corrientes.

Esquema simplificado del reparto de energía acústica en uniones constructivas típicas

Imagen: /datos/imagenes/disp/1981/214/19978_11686125_image8.png

1.36 Aislamiento de elementos constructivos mixtos.

En el campo de la edificación es normal la presencia de elementos formados por elementos constructivos distintos, caracterizados por aislamientos específicos muy diferentes entre sí. El aislamiento acústico del elemento debe ser estudiado, en este caso, desde un punto de vista global, contemplando las áreas de los distintos elementos y sus aislamientos específicos.

El aislamiento acústico global aG de un elemento mixto puede calcularse mediante la siguiente expresión:

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtc3ViPgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+YTwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+RzwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgPC9tc3ViPgogICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6NXB4OyI+PSAxMDwvbXRleHQ+CiAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6NXB4O3BhZGRpbmctcmlnaHQ6NXB4OyI+bG9nPC9tdGV4dD4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgPG1vPiYjeDIwNjE7PC9tbz4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG1mcmFjPgogICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PiYjeDNBMzs8L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtc3ViPgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5TPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5pPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXN1Yj4KICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dCBzdHlsZT0icGFkZGluZy1yaWdodDo1cHg7Ij4mI3gzQTM7PC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bWZyYWM+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG1zdWI+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5TPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5pPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8L21zdWI+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXN1cD4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PjEwPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5hIGkvMTA8L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXN1cD4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbWZyYWM+CiAgICAgICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDwvbWZyYWM+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgPC9tcm93Pgo8L21hdGg+ [16]

donde:

Si es el área del elemento constructivo i, en m2.

ai es el aislamiento específico del elemento constructivo de área Si, en dB.

En el caso más sencillo de un cerramiento con ventana, de áreas Sc y Sv de aislamiento ac y av correspondientes respectivamente a las partes ciegas y de ventana, aplicando la expresión expuesta se obtiene:

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtc3ViPgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+YTwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+RzwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgPC9tc3ViPgogICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6NXB4OyI+PSAxMDwvbXRleHQ+CiAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6NXB4O3BhZGRpbmctcmlnaHQ6NXB4OyI+bG9nPC9tdGV4dD4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgPG1vPiYjeDIwNjE7PC9tbz4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG1mcmFjPgogICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG1zdWI+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PlM8L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PmM8L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPC9tc3ViPgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dCBzdHlsZT0icGFkZGluZy1sZWZ0OjVweDtwYWRkaW5nLXJpZ2h0OjVweDsiPis8L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtc3ViPgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5TPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD52PC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXN1Yj4KICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtZnJhYz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXN1Yj4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PlM8L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PmM8L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXN1Yj4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtc3VwPgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+MTA8L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG1zdWI+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+YTwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3cgZWRpdG9yU2VsZWN0ZWQ9InRydWUiPgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG1pPmM8L21pPgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8L21zdWI+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD4vMTA8L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXN1cD4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbWZyYWM+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6NXB4O3BhZGRpbmctcmlnaHQ6NXB4OyI+KzwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG1mcmFjPgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtc3ViPgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+UzwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+djwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPC9tc3ViPgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG1zdXA+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD4xMDwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXN1Yj4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5hPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD52PC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPC9tc3ViPgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+LzEwPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8L21zdXA+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8L21mcmFjPgogICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICA8L21mcmFjPgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDwvbXJvdz4KPC9tYXRoPg== [17]

Esta expresión se representa gráficamente en el ábaco siguiente, en el que se comprueba que el aislamiento global de un elemento constructivo mixto es como máximo 10 dB mayor que el del elemento constructivo más débil desde el punto de vista acústico, por lo que en el caso de fachadas será preciso, para mejorar el aislamiento acústico, mejorar el aislamiento de las ventanas frente al de las partes ciegas.

A título de ejemplo y para mostrar el uso del ábaco, para un cerramiento con ventana, con aislamiento de 20 dBA y un área del 25% del total, cuya parte ciega tiene un aislamiento de 40 dBA, se obtiene una diferencia ac ‒ aG de 12 dBA, lo que representa un aislamiento global aG de 40 ‒ 12 = 28 dBA.

Aislamiento global de elementos mixtos

Imagen: /datos/imagenes/disp/1981/214/19978_11686125_image9.png

En cualquier caso, es de resaltar como problema específico de los paramentos, el problema que generan las holguras y las rendijas de las carpinterías, ya que pueden causar disminuciones de aislamiento del orden de 3 a 5 dB y cuyo único tratamiento son las bandas de estanquidad y los resaltes. Igualmente importante es la disminución de aislamiento que se produce por causa de las rendijas que aparecen en cerramientos con persianas enrollables exteriores, que se cifra en 5 dB, y cuyo refuerzo debe hacerse minimizando estas rendijas, colocando bandas de estanquidad, reforzando la estructura de la caja, y añadiendo un tratamiento absorbente en el interior.

1.37 Nivel de ruido de impactos normalizado LN.

Es el nivel de ruido producido por la máquina de impactos que se describe en la Norma UNE 74.042, en el recinto subyacente.

Se define mediante la siguiente expresión:

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtc3ViPgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+TDwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+TjwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgPC9tc3ViPgogICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6NHB4OyI+PSBMPC9tdGV4dD4KICAgIDxtbyBzdHlsZT0icGFkZGluZy1sZWZ0OjRweDtwYWRkaW5nLXJpZ2h0OjRweDsiPiYjeDIyMTI7PC9tbz4KICAgIDxtdGV4dD40MDwvbXRleHQ+CiAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6NXB4O3BhZGRpbmctcmlnaHQ6NXB4OyI+bG9nPC9tdGV4dD4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgPG1vPiYjeDIwNjE7PC9tbz4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PigxMC9BKTwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgPC9tcm93Pgo8L21hdGg+ [18]

donde:

L es el nivel directamente medido en dB.

A es la absorción del recinto en m2.

1.38 Intensidad de percepción de vibraciones K.

Es un parámetro subjetivo obtenido como media experimental de un gran número de ensayos. Corresponde a la percepción subjetiva de las vibraciones en el margen de 0,5 de 80 Hz.

Se define mediante la siguiente expresión empírica:

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtdGV4dD5LID0gYTwvbXRleHQ+CiAgICA8bWZyYWMgc3R5bGU9InBhZGRpbmctbGVmdDo2cHg7Ij4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PiYjeDNCMTs8L210ZXh0PgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG1zcXJ0PgogICAgICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PjEgKyAoZi88L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICAgICAgPG1zdWI+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5mPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5vPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICA8L21zdWI+CiAgICAgICAgICAgICAgICA8bXN1cD4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0Pik8L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PjI8L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXN1cD4KICAgICAgICAgICAgPC9tc3FydD4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICA8L21mcmFjPgo8L21hdGg+ [19]

donde:

a es el valor eficaz de la aceleración en m/s2.

α es un coeficiente experimental 12,5 S2/mm.

fO es 10 Hz.

1.39 Cuadro de notaciones y unidades.

Notación Concepto Unidad
P Presión acústica. Pa
f Frecuencia. Hz
W Potencia acústica. W
I Intensidad acústica. W/m2
Lp Nivel de presión acústica. dB
Li Nivel de intensidad acústica. dB
LW Nivel de potencia acústica. dB
α Coeficiente de absorción.
A Absorción. m2
Tr Tiempo de reverberación. s
a Aislamiento acústico específico de un elemento constructivo. dB
D Aislamiento acústico bruto de un local respecto a otro. dB
R Aislamiento acústico normalizado. dB
fc Frecuencia de coincidencia. Hz
fr Frecuencia de resonancia. Hz
aG Aislamiento global de elementos mixtos. dB
LN Nivel de ruido de impactos normalizado. LN
K Intensidad de percepción de vibraciones.
ANEXO 2
Condicionantes del medio

No se regula en esta Norma el control y la emisión de ruidos exteriores o interiores a los edificios. Sin embargo, el conocimiento de las fuentes de ruido exteriores e interiores a los edificios es importante para fijar el aislamiento acústico exigible a los edificios en función de estos condicionantes del medio.

Por otra parte interesa también conocer estas fuentes en la búsqueda de soluciones que puedan cumplir estas exigencias.

Con este fin, en este Anexo se estudian las fuentes de ruido más importantes que aparecen en el entorno de los edificios.

2.1 Fuentes de ruido externas a los edificios.

Las fuentes de ruido externas influyen fundamentalmente en la situación y disposición de los volúmenes de la edificación en la fase del planeamiento urbanístico y en los cerramientos del edificio.

2.1.1 Vehículos automóviles.

El ruido generado por el tráfico rodado tiene un carácter aleatorio debido fundamentalmente a que está compuesto por aportaciones de fuentes de ruido con distintos espectros y características de emisión, tales como vehículos pesados y automóviles de turismo, en los que existen, por otra parte, distintas partes productoras de ruido. En consecuencia, la caracterización del ruido generado por el tráfico exige además de conocer su espectro energético, evaluar su fluctuación en el tiempo, siendo necesario para ello un tratamiento estadístico que permita obtener índices globales. A continuación se representa a título de ejemplo un espectro típico de ruido de tráfico en escala de nivel y frecuencia.

Espectro típico de ruido de tráfico

Imagen: /datos/imagenes/disp/1981/214/19978_11686125_image10.png

2.1.1.1 Indices de valoración del Ruido de Tráfico de vehículos automóviles.

Entre los índices de valoración del ruido de tráfico de vehículos automóviles, pueden citarse como más usados los siguientes:

a) Nivel L10. Es el nivel sonoro en dBA que se sobrepasa durante el 10% del tiempo de observación.

b) Nivel L50, o nivel medio. Es el nivel sonoro en dBA que se sobrepasa durante el 50% del tiempo de observación.

c) Nivel L90. Es el nivel sonoro en dBA que se sobrepasa durante el 90% del tiempo de observación.

d) Nivel Leq o nivel sonoro continuo equivalente. Es el nivel de dBA de un ruido constante hipotético correspondiente a la misma cantidad de energía acústica que el ruido real considerado, en un punto determinado durante un periodo de tiempo T. Su expresión matemática es la siguiente:

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtc3ViPgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+TDwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+ZXE8L210ZXh0PgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDwvbXN1Yj4KICAgIDxtdGV4dCBzdHlsZT0icGFkZGluZy1sZWZ0OjVweDsiPj0gMTA8L210ZXh0PgogICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dCBzdHlsZT0icGFkZGluZy1sZWZ0OjVweDtwYWRkaW5nLXJpZ2h0OjVweDsiPmxvZzwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtbz4mI3gyMDYxOzwvbW8+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD4oPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgPG1mcmFjPgogICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PjE8L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PlQ8L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICA8L21mcmFjPgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+JiN4M0EzOzwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgICAgIDxtc3ViPgogICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PnQ8L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0Pmk8L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICA8L21zdWI+CiAgICAgICAgICAgIDxtc3VwPgogICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PjEwPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtc3ViPgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5MPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5pPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXN1Yj4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+LzEwPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPC9tc3VwPgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+KSBlbiBkQkE8L210ZXh0PgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDwvbXJvdz4KPC9tYXRoPg== [1]

donde:

ti es el tiempo de observación durante el cual el nivel sonoro es Li ± 2,5 dBA. Cuando no se disponga de sonómetros integradores y dado que los sonómetros convencionales no pueden realizar la integración descrita, para determinar el nivel en cuestión, debe obtenerse el nivel medio L50, y calcularse la dispersión de los niveles aplicándose después la siguiente relación matemática, siempre y cuando la distribución estadística sea gaussiana:

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtc3ViPgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+TDwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+ZXE8L210ZXh0PgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDwvbXN1Yj4KICAgIDxtdGV4dCBzdHlsZT0icGFkZGluZy1sZWZ0OjVweDtwYWRkaW5nLXJpZ2h0OjVweDsiPj08L210ZXh0PgogICAgPG1zdWI+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5MPC9tdGV4dD4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD41MDwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgPC9tc3ViPgogICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6NXB4O3BhZGRpbmctcmlnaHQ6M3B4OyI+KyAwLDExNTwvbXRleHQ+CiAgICA8bXN1cD4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PiYjeDNDMzs8L210ZXh0PgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PjI8L210ZXh0PgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDwvbXN1cD4KICAgIDxtdGV4dD4sIGVuIGRCQTwvbXRleHQ+CjwvbWF0aD4= [2]

donde:

σ es la desviación típica.

e) Nivel LNP o nivel de contaminación sonora. Es el índice en dBA obtenido a partir del nivel de ruido equivalente Leq teniendo en cuenta la fluctuación de niveles.

Su expresión matemática es la siguiente, admitida una distribución estadística gaussiana:

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtc3ViPgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bWkgbWF0aHZhcmlhbnQ9Im5vcm1hbCI+TDwvbWk+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+JiN4M0MzOzwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgPC9tc3ViPgogICAgPG1pPjwvbWk+CiAgICA8bW8+PTwvbW8+CiAgICA8bWk+PC9taT4KICAgIDxtc3ViPgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bWkgbWF0aHZhcmlhbnQ9Im5vcm1hbCI+TDwvbWk+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bWkgbWF0aHZhcmlhbnQ9Im5vcm1hbCI+ZTwvbWk+CiAgICAgICAgICAgIDxtaSBtYXRodmFyaWFudD0ibm9ybWFsIj5xPC9taT4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICA8L21zdWI+CiAgICA8bWk+PC9taT4KICAgIDxtbz4rPC9tbz4KICAgIDxtaT48L21pPgogICAgPG1uPjIsNTYgJiN4M0MzOzwvbW4+CiAgICA8bWkgc3R5bGU9InBhZGRpbmctbGVmdDozcHg7Ij4sIGVuIGRCQTwvbWk+CjwvbWF0aD4= [3]

La principal ventaja de este índice es su adecuación para valorar la reacción subjetiva al ruido; sus inconvenientes radican por una parte en su obtención por métodos indirectos y por otra en la dificultad que representa para el proyectista el hecho de que el nivel medio L50 y la desviación típica o no decrezca del mismo modo con la distancia.

f) Indice TNI o índice de ruido de tráfico. Es un índice empírico en dBA que tiene en cuenta el valor del nivel sonoro L90 y la dispersión. Su expresión matemática es la siguiente:

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtdGV4dCBzdHlsZT0icGFkZGluZy1yaWdodDo0cHg7Ij5UTkkgPSA0PC9tdGV4dD4KICAgIDxtZmVuY2VkIHNlcGFyYXRvcnM9InwiPgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXN1Yj4KICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5MPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD4xMDwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDwvbXN1Yj4KICAgICAgICAgICAgPG1vIHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6NHB4O3BhZGRpbmctcmlnaHQ6NHB4OyI+JiN4MjIxMjs8L21vPgogICAgICAgICAgICA8bXN1Yj4KICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5MPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD45MDwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDwvbXN1Yj4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICA8L21mZW5jZWQ+CiAgICA8bXRleHQgc3R5bGU9InBhZGRpbmctbGVmdDo1cHg7cGFkZGluZy1yaWdodDo1cHg7Ij4rPC9tdGV4dD4KICAgIDxtc3ViPgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+TDwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+OTA8L210ZXh0PgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDwvbXN1Yj4KICAgIDxtbz4mI3gyMjEyOzwvbW8+CiAgICA8bXRleHQ+MzAsIGVuIGRCQTwvbXRleHQ+CjwvbWF0aD4= [4]

La principal ventaja de este índice radica en que valora adecuadamente las reacciones humanas, mejor que el nivel medio L50, en casos de poca circulación (inferior a 300 vehículos/hora).

En los casos de circulaciones medias y densas, la distribución estadística de los niveles sonoros es sensiblemente gaussiana, por lo que pueden fijarse las relaciones siguientes:

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtc3ViPgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+TDwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+MTA8L210ZXh0PgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDwvbXN1Yj4KICAgIDxtdGV4dCBzdHlsZT0icGFkZGluZy1sZWZ0OjVweDtwYWRkaW5nLXJpZ2h0OjVweDsiPj08L210ZXh0PgogICAgPG1zdWI+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5MPC9tdGV4dD4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD41MDwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgPC9tc3ViPgogICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6NXB4OyI+KyAxLDI4ICYjeDNDMzssIGVuIGRCQTwvbXRleHQ+CjwvbWF0aD4= [5]
MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtc3ViPgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+TDwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+OTA8L210ZXh0PgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDwvbXN1Yj4KICAgIDxtdGV4dCBzdHlsZT0icGFkZGluZy1sZWZ0OjVweDtwYWRkaW5nLXJpZ2h0OjVweDsiPj08L210ZXh0PgogICAgPG1zdWI+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5MPC9tdGV4dD4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD41MDwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgPC9tc3ViPgogICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6NXB4OyI+KyAxLDI4ICYjeDNDMzssIGVuIGRCQTwvbXRleHQ+CjwvbWF0aD4= [6]
MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIiBzdHlsZT0icGFkZGluZy1sZWZ0OjFweDsiPgogICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLXJpZ2h0OjVweDsiPlROSSA9PC9tdGV4dD4KICAgIDxtc3ViPgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+TDwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+NTA8L210ZXh0PgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDwvbXN1Yj4KICAgIDxtdGV4dCBzdHlsZT0icGFkZGluZy1sZWZ0OjVweDsiPisgOSAmI3gzQzM7PC9tdGV4dD4KICAgIDxtbyBzdHlsZT0icGFkZGluZy1sZWZ0OjVweDtwYWRkaW5nLXJpZ2h0OjVweDsiPiYjeDIyMTI7PC9tbz4KICAgIDxtdGV4dCBzdHlsZT0icGFkZGluZy1sZWZ0OjBweDtwYWRkaW5nLXJpZ2h0OjBweDsiPjMwLCBlbiBkQkE8L210ZXh0Pgo8L21hdGg+ [7]

2.1.1.2 Valores orientativos.

Como orientación, se pueden considerar los valores de L10 que se incluyen en el cuadro siguiente, medidos en el borde de la calzada a una altura sobre el suelo de 1,20 m.

Tipo de vía Nivel L10 en dBA
Calle adoquinada en cuesta con tráfico muy denso y 30% de vehículos pesados. 88
Calle asfaltada horizontal con tráfico muy denso y 3% de vehículos pesados. 82
Calle asfaltada horizontal con tráfico poco denso y 10% de vehículos pesados. 77

Estos valores deben considerarse como indicativos debiendo utilizarse modelos de predicción que tengan en cuenta las características específicas del tráfico y las vías en cuestión.

A continuación, y a título indicativo, se representa un ábaco en el que puede obtenerse la variación del nivel de presión acústica en función de la tipología del vial, de la relación entre la altura del punto de observación y el ancho de la vía y del coeficiente de absorción α de las fachadas.

Variación del nivel de presión acústica

Imagen: /datos/imagenes/disp/1981/214/19978_11686125_image11.png

2.1.2 Aviones.

De todos los medios de transporte, los aviones son los que generan mayor cantidad de energía acústica, lo que unido a su dependencia de los aeropuertos, hace que las molestias que se ocasionen en las localidades situadas en las inmediaciones de éstos sean realmente importantes.

En líneas generales, puede decirse que los niveles máximos de ruido se producen en el despegue, dado que es durante esta operación cuando se exige a los motores el máximo de potencia; le sigue en importancia el sobrevuelo, y por último, el aterrizaje es la operación en la que el nivel de ruido generado es menor (20 decibelios menos que en el vuelo normal).

En cuanto a los ruidos emitidos puede decirse que los aviones de hélice producen ruidos con predominancia de frecuencias bajas, mientras que los aviones a reacción ocasionan ruidos debidos a las turbulencias procedentes de la mezcla y salida de gases de los reactores, cuyo componente de alta frecuencia es altamente importante, sobre todo en el aterrizaje.

La emisión de ruido no es igual para todas las direcciones, pudiendo afirmarse que la máxima intensidad se produce hacia atrás, y se contiene en un cono de revolución cuyo eje es el del aparato, y cuya generatriz forma con dicho eje un ángulo de 30 a 45°.

Al valorar estos ruidos, son necesarios índices de medida especiales que tengan en cuenta, no sólo el espectro específico del ruido y su nivel sonoro, sino también el número de vuelos que tienen lugar durante el día y/o la noche.

A continuación se representan a título de ejemplo, dos espectros correspondientes a las operaciones de despegue de aviones de hélice y reactores en escala de niveles y frecuencia.

Espectro típico de ruido de aviones de hélice. Operación de despegue

Imagen: /datos/imagenes/disp/1981/214/19978_11686125_image12.png

Espectro típico de ruido de aviones reactores. Operación de despegue

Imagen: /datos/imagenes/disp/1981/214/19978_11686125_image13.png

2.1.2.1 Indices de valoración del ruido de aviones.

El efecto perturbador del ruido en aeropuertos y zonas aledañas es función, fundamentalmente, de los valores de pico que sobrepasan el nivel de ruido ambiental, de la composición espectral del ruido y de su evolución temporal, por lo que se ha hecho necesario evaluar la molestia de los ruidos producidos por los aviones, teniendo en cuenta los distintos tipos de naves y las diferentes trayectorias posibles.

Entre los índices que valoran el ruido percibido en el suelo, producido por un solo avión pueden citarse los siguientes:

a) Nivel LEPN o nivel efectivo de ruido percibido. Es el índice que representa el efecto subjetivo total producido por el paso de un avión, en función del nivel acústico máximo de su composición espectral y de la evolución del ruido en el tiempo. Se mide en dB.

b) Nivel LAX o nivel acústico ponderado A de exposición al ruido aéreo. Es el índice que representa el efecto subjetivo total producido por el paso de un avión en función del nivel sonoro máximo en dBA y de la evolución del ruido en el tiempo. Se mide en dBA.

Entre los índices que valoran el ruido percibido en el suelo, producido por un conjunto de aviones, en distintas operaciones de despegue y aterrizaje y para rutas diferentes, pueden citarse los siguientes, referidos a 24 horas.

c) Indice CNR o índice compuesto de ruido. Se define mediante la siguiente expresión matemática:

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtdGV4dCBzdHlsZT0icGFkZGluZy1yaWdodDo1cHg7Ij5DTlIgPTwvbXRleHQ+CiAgICA8bXN1Yj4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0Pkw8L210ZXh0PgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PkVQTjwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgPC9tc3ViPgogICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6NXB4O3BhZGRpbmctcmlnaHQ6NXB4OyI+KyAxMDwvbXRleHQ+CiAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLXJpZ2h0OjVweDsiPmxvZzwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtbz4mI3gyMDYxOzwvbW8+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5uPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgPG1vPiYjeDIyMTI7PC9tbz4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PjEyPC9tdGV4dD4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICA8L21yb3c+CjwvbWF0aD4= [8]

d) Indice R o índice isosófico. Se define mediante la siguiente expresión matemática:

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtdGV4dD5SID08L210ZXh0PgogICAgPG1zdWI+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dCBzdHlsZT0icGFkZGluZy1sZWZ0OjVweDsiPkw8L210ZXh0PgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PkVQTjwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgPC9tc3ViPgogICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6NXB4O3BhZGRpbmctcmlnaHQ6NXB4OyI+KyAxMDwvbXRleHQ+CiAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLXJpZ2h0OjRweDsiPmxvZzwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtbz4mI3gyMDYxOzwvbW8+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5uPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgPG1vPiYjeDIyMTI7PC9tbz4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PjM0PC9tdGV4dD4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICA8L21yb3c+CjwvbWF0aD4= [9]

e) Indice NNI o índice de ruido y número de operaciones. Se le define mediante la siguiente expresión matemática:

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtaSBtYXRodmFyaWFudD0ibm9ybWFsIj5OPC9taT4KICAgIDxtaSBtYXRodmFyaWFudD0ibm9ybWFsIj5OPC9taT4KICAgIDxtaSBtYXRodmFyaWFudD0ibm9ybWFsIj5JPC9taT4KICAgIDxtbz49PC9tbz4KICAgIDxtaT48L21pPgogICAgPG1zdWI+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtaSBtYXRodmFyaWFudD0ibm9ybWFsIj5MPC9taT4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtaSBtYXRodmFyaWFudD0ibm9ybWFsIj5FPC9taT4KICAgICAgICAgICAgPG1pIG1hdGh2YXJpYW50PSJub3JtYWwiPlA8L21pPgogICAgICAgICAgICA8bWkgbWF0aHZhcmlhbnQ9Im5vcm1hbCI+TjwvbWk+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgPC9tc3ViPgogICAgPG1pPjwvbWk+CiAgICA8bW8+KzwvbW8+CiAgICA8bW4+MTU8L21uPgogICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtaSBzdHlsZT0icGFkZGluZy1sZWZ0OjdweDsiPmxvZzwvbWk+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtbz4mI3gyMDYxOzwvbW8+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtaSBtYXRodmFyaWFudD0ibm9ybWFsIiBzdHlsZT0icGFkZGluZy1sZWZ0OjZweDsiPm48L21pPgogICAgICAgICAgICA8bW8+JiN4MjIxMjs8L21vPgogICAgICAgICAgICA8bWkgbWF0aHZhcmlhbnQ9Im5vcm1hbCI+ODA8L21pPgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDwvbXJvdz4KPC9tYXRoPg== [10]

donde:

LEPN, es el valor medio de los niveles efectivos del ruido percibido en dBA.

n, es el número de operaciones realizadas en 24 horas.

Para valoraciones aproximadas, el índice LEPN puede sustituirse por el índice LAX.

2.1.2.2 Valores orientativos.

En el siguiente cuadro se indican algunos valores que dan idea del carácter contaminante de este tipo de ruido.

Tipo de operación Niveles
LEPN en dB LAX en dBA
Sobrevuelo de avión reactor pesado, en aterrizaje, a dos kilómetros de la pista. 115 106
Sobrevuelo de avión reactor de tipo medio, en aterrizaje, a dos kilómetros de la pista. 106 97
Sobrevuelo de avión reactor a 300 m de altitud. 112 103
Sobrevuelo de avión a hélice a 300 m de altitud. 97 88
Despegue de avión de turbohélice a 500 m de la pista. 109 100
Despegue de avión reactor a 500 m de la pista. 109 100

Los valores expuestos, sin embargo, deben complementarse con estudios específicos, en los que se tengan en cuenta no sólo los distintos tipos de aeronaves sino también la frecuencia de los vuelos.

En las siguientes figuras y a título de ejemplo se muestran curvas isosóficas y NNI.

Curvas isosóficas producidas por el despegue de avión

Imagen: /datos/imagenes/disp/1981/214/19978_11686125_image14.png

Curva NNI 35 en los alrededores de un aeropuerto

Imagen: /datos/imagenes/disp/1981/214/19978_11686125_image15.png

2.1.3 Trenes.

El efecto perturbador del ruido producido por el ferrocarril de superficie en función del ruido producido por los vehículos y de la frecuencia de tráfico en un periodo de tiempo determinado.

El ruido producido por los vehículos tiene como fuentes principales el sistema rueda-raíl y el sistema propulsor de vehículo tractor.

A título indicativo puede decirse que el paso de un tren a 30 m de distancia produce un nivel sonoro que varía entre 80 y 100 dBA.

El ferrocarril subterráneo no contribuye al aumento del ruido ambiente. Sin embargo, y debido a la transmisión de vibraciones por el terreno y a través de las estructuras, el ferrocarril subterráneo puede inducir niveles apreciables de ruido y vibraciones en los edificios próximos a los túneles, pudiendo llegar incluso a generar peligro para las estructuras de dichos inmuebles.

2.1.4 Construcción.

Los ruidos que se producen en la edificación y obras públicas tienen como fuente principal la maquinaria empleada, generalmente de gran tamaño, que produce ruidos continuos de nivel fluctuante y en gran medida ruidos impulsivos.

Estos ruidos se ven incrementados por los debidos a operaciones subsidiarias realizadas normalmente con martillos neumáticos, taladros, sierras y pulidoras, pudiendo decirse en todo caso que los niveles producidos a 10 m de distancia suelen ser superiores a 90 dBA.

2.1.5 Actividades industriales.

Los ruidos emitidos al exterior por las industrias son muy variados, tanto en su ocurrencia como en nivel y espectro sonoro, ya que dependen no solo del proceso industrial propiamente dicho, sino también de las características formales, constructivas y de ubicación de las industrias y de las operaciones de acarreo y transporte de mercancías.

Esto lleva consigo, la conveniencia de situar la industria en zonas reservadas a este fin exclusivo, evitando la proximidad de viviendas, ya que es bastante común encontrar niveles de ruido en el exterior superiores a 80 dBA, cuya molestia se acrecienta en los períodos de trabajo nocturno.

2.1.6 Actividades urbanas comunitarias.

Estos ruidos comprenden los producidos por aquellas actividades no incluidas en los anteriores apartados y que tienen de común un carácter a su vez localizado o identificable.

Las características más acusadas de estos ruidos son la intermitencia y la variación de los niveles, que pueden alcanzar valores del orden de 90 dBA o más, como en los casos de megafonía, impactos, etc.

Entre las fuentes más habituales de estos ruidos pueden citarse las siguientes:

‒ Mercados y locales comerciales.

‒ Reparto urbano de mercancías.

‒ Recogida de basuras.

‒ Locales de espectáculos.

‒ Colegios.

2.1.7 Agentes atmosféricos.

Algunos fenómenos atmosféricos pueden dar lugar a altos niveles de ruido en el interior de los edificios. En el caso de lluvia y granizo la componente principal del ruido es la producida por los impactos en cubiertas y cerramientos, que se transmiten además por dichos elementos constructivos al interior de las edificaciones, siendo necesario, por consiguiente, en lugares especialmente lluviosos o castigados por el viento, tomar precauciones especiales, ya que pueden llegar a producirse niveles ambientales superiores a 80 dBA, en caso de edificaciones con cubiertas o cerramientos ligeros.

2.2 Fuentes de ruido internas a los edificios.

Reciben el nombre de fuentes de ruido internas las derivadas de la ocupación y utilización de los edificios y las ocasionadas por los servicios e instalaciones de los edificios.

Aparte del ruido aéreo, muchas fuentes internas, dependiendo de su ligazón a elementos estructurales, pueden comunicar a éstos buena parte de su energía, que se propaga sin atenuaciones apreciables, por lo que pueden producir niveles importantes de ruido en lugares del edificio muy alejados de la fuente.

A estos efectos deberán tenerse en cuenta las fuentes internas en el planteamiento de la distribución en planta y altura de los recintos, e incluso en la distribución general de volúmenes.

Al evaluar los ruidos de origen interno es importante distinguir entre fuentes propias y ajenas, ya que el efecto de molestia de una misma fuente es distinto, según el caso, no sólo por su mayor o menor aceptación subjetiva sino también por el control de su ocurrencia y modo de utilización.

2.2.1 Instalaciones.

En los epígrafes siguientes se trata de los ruidos producidos por los servicios e instalaciones de los edificios, incluyéndose a veces recomendaciones para su reducción.

2.2.1.1 Instalaciones de fontanería.

Constituyen una importante fuente de generación y realización de ruido. Las bombas de circulación pueden llegar a generar niveles de 90 dBA en el local en que se alojan, transmitiéndose las vibraciones por las canalizaciones, estructura y por el propio fluido.

Las canalizaciones constituyen, por otra parte, excelentes elementos transmisores de los ruidos propios, originados por regímenes de circulación turbulentos, cuando se alcanzan velocidades superiores a 3 m/s, como consecuencia en muchos casos de un diseño inadecuado o de defectos de montaje.

Otra importante fuente de ruido, en estas instalaciones, la constituyen los grifos, cuyo nivel de emisión sonoro crece, en general, con la presión y la velocidad, variando con su grado de apertura debido a fenómenos de cavitación. Por otro lado, puede producirse el denominado golpe de ariete, ocasionado por una onda de choque que recorre las canalizaciones y cuya eliminación se hace posible utilizando elementos de expansión.

Los ruidos de llenado y vaciado de aparatos sanitarios pueden alcanzar niveles de 75 dBA en el recinto donde están ubicados, por lo que además de reducir el impacto directo, deberán instalarse interponiendo elementos aislantes.

2.2.1.2 Instalaciones de salubridad.

a) Saneamiento.

Prescindiendo de los ruidos producidos por las bombas de circulación y de los ruidos de llenado y vaciado de recipientes, ya señaladas en el epígrafe anterior, destaca en estas instalaciones el ruido producido por pistón hidráulico en bajantes defectuosas ventiladas.

b) Vertido de basuras.

Constituyen fuentes esporádicas de ruido aéreo y estructural que pueden alcanzar niveles de 80 dBA en su interior.

Su instalación se realizará aislándolos acústicamente del resto de la edificación.

Las compuertas de vertido deben quedar aisladas de la estructura y provistas de juntas elásticas y cierre a presión, siendo preciso igualmente un tratamiento amortiguador del recinto y del recipiente de recogida que atenúe los ruidos que se producen.

2.2.1.3 Instalaciones de calefacción.

Las calderas y quemadores constituyen fuentes importantes de generación y radiación de ruidos, que pueden producir niveles, en el propio recinto en que se alojan, comprendidos entre 70 y 90 dBA con un espectro rico en bajas frecuencias.

Las canalizaciones y bomba de circulación actúan según se expuso en el epígrafe 2.2.1.1 Instalaciones de fontanería.

Del mismo modo, los radiadores actúan como emisores de los ruidos originados en la sala de máquinas y en las propias tuberías.

En cuanto a los radiadores eléctricos, puede señalarse que dan lugar a sistemas mecánicos resonantes, que producen ruidos en los que predominan las frecuencias discretas, y que pueden transmitirse a los parámetros a través de los soportes de sujeción, por lo que éstos deben independizarse de aquellos mediante elementos elásticos.

2.2.1.4 Instalaciones de ventilación.

Los sistemas de ventilación de cuartos de baño y cocinas constituyen, en muchos casos, una vía de fácil propagación de ruido aéreo entre locales e incluso de inmisión del ruido exterior.

En los sistemas con chimeneas de ventilación debe procurarse un diseño adecuado, de modo que se consiga una aceptable separación acústica. A estos efectos, es de tener en cuenta que un codo recto supone para la palabra, una atenuación media del orden de 3 dBA.

2.2.1.5 Instalaciones de climatización.

Los sistemas de climatización facilitan la propagación de ruidos y vibraciones procedentes de la maquinaria, a lo largo de sus conductos, constituyendo además una vía de transmisión de ruidos entre recintos próximos.

En todo caso la propagación por los conductos puede reducirse mediante revestimiento de las superficies interiores con materiales absorbentes.

Una fuente adicional de ruido en estos sistemas son las rejillas, que exigen un diseño aerodinámico especialmente cuidado, y una disminución de la velocidad de impulsión, ya que es habitual encontrar niveles de ruido producidos por ellas de 40 dBA.

En cuanto a los acondicionadores de aire unitarios cabe señalar que producen ruidos en los que predominan las bajas frecuencias, por lo que su instalación ha de realizarse de modo que se evite la transmisión de energía acústica a la estructura del inmueble, mediante apoyos y dispositivos elásticos.

2.2.1.6 Instalaciones eléctricas.

En los sistemas de iluminación las fuentes de ruido se centran principalmente en las reactancias, tubos fluorescentes, interruptores y relés de comunicación de los temporizadores.

Los ruidos producidos por las reactancias y fluorescentes pueden llegar a cifrarse en 60 dBA, siendo especialmente molestos, ya que emiten continuamente frecuencias discretas, amplificándose normalmente por defectos de montaje y de mantenimiento.

Los relés de conmutación producen ruidos impulsivos que llegan a alcanzar niveles de 75 dBA, cuya reducción exige el montaje mediante soportes elásticos, generalmente suplementados con blindaje adicional, revestido interiormente con material absorbente.

Los centros de transformación ubicados en el interior de los edificios habitados constituyen en la mayoría de los casos una fuente importante de ruido y de vibraciones, por lo que los recintos en los que se alojan deben ser tratados acústicamente.

A continuación y a título de ejemplo se representa el espectro en escala de frecuencias y niveles del ruido existente en el interior de un centro de transformación de 630 kVA.

Ejemplo de espectro en frecuencia del ruido existente en un centro de transformación de 630 kVA

Imagen: /datos/imagenes/disp/1981/214/19978_11686125_image16.png

2.2.1.7 Instalaciones de transporte vertical.

En las instalaciones de ascensores y montacargas el ruido se produce fundamentalmente en el cuarto de máquinas, y es tanto aéreo como estructural.

Su reducción requiere cuidar el emplazamiento y el aislamiento del cuarto de máquinas respecto al interior del edificio, estudiando especialmente el montaje antivibratorio de la maquinaria y la situación y tratamiento de las puertas de acceso.

2.2.1.8 Electrodomésticos.

Estos aparatos generan ruido aéreo y estructural, siendo el primero el más significativo, con un espectro en el cual predominan las frecuencias bajas y medias.

Los niveles sonoros se aproximan a 70 dBA, excepto en el caso de los lavaplatos que pueden generar niveles de hasta 90 dBA y de los frigoríficos que producen niveles apreciablemente inferiores cuya media puede cifrarse en 35 dBA aproximadamente.

Aparte de ésto, las lavadoras y lavaplatos plantean problemas específicos debido a la toma y descarga de agua, por lo que tomas y desagües deben cuidarse especialmente, ya que el efecto que producen puede sobrepasar en muchos casos el producido por las canalizaciones propiamente dichas. Igualmente importante es el problema relativo a la nivelación que debe utilizarse con la mayor precisión posible a fin de que los equipos trabajen en condiciones óptimas de funcionamiento, con la consecuente disminución de ruido y vibraciones.

2.2.2 Actividades de las personas.

2.2.2.1 Pisadas.

Producen un ruido típico que se transmite fundamentalmente por la estructura, y cuyas características espectrales y de nivel dependen del tipo de pavimento, del calzado del ocupante y del ritmo de sus pisadas.

Generalmente es un ruido rico en bajas frecuencias, que se transmiten primordialmente al recinto subyacente y cuyo nivel de inmisión puede alcanzar en ciertos casos 55 dBA.

2.2.2.2 Conversación.

Los niveles sonoros medios que produce la conversación, se cifran en 70 dBA, 76 dBA en los casos en que se fuerza la voz, pudiendo llegar a los 100 dBA en el caso de gritos.

Su espectro se representa en la figura siguiente.

Espectro medio de la voz en dB/Hz referido al nivel global (a. hombres, b. mujeres)

Imagen: /datos/imagenes/disp/1981/214/19978_11686125_image17.png

2.2.2.3 Equipos de reproducción sonora.

Producen niveles de utilización comprendidos entre 65 y 70 dBA, aunque en algunos casos se pueden superar los 90 dBA.

Su espectro es función del tipo de programa emitido, aunque generalmente predominan las frecuencias bajas y medias.

2.2.2.4 Instrumentos musicales.

Pueden producir niveles de utilización comprendidos entre 90 y 100 dBA con intensidades máximas localizadas en la banda de frecuencias comprendidas entre 50 y 1.500 Hz.

En la reducción del ruido producido por ellos hay que considerar particularmente aquellos, que como el piano pueden transmitir una parte importante de la energía emitida a la estructura del edificio a través de sus apoyos, si no están aislados convenientemente.

2.2.2.5 Obras de acondicionamiento y reforma.

Inciden fundamentalmente en el edificio por lo que, debido a su carácter esporádico, deben ejecutarse a horas reguladas y permitidas, excepto en casos de emergencia justificada.

2.2.2.6 Otros ruidos domésticos.

Se engloban en este epígrafe los ruidos producidos por los juegos de niños que son análogos a los de pisadas y puede estimarse que su nivel pueden alcanzar 60 dBA.

Igual importancia tiene el arrastre de muebles que producen niveles en los recintos subyacentes del orden de 65 dBA, el accionamiento de persianas enrollables que pueden cifrarse igualmente en 65 dBA, o el ladrido de perros que puede alcanzar niveles del orden de 80 dBA.

ANEXO 3
Aislamiento acústico de los elementos constructivos

3.1 Generalidades.

El presente Anexo se refiere al comportamiento de los elementos constructivos verticales y horizontales en cuanto a su eficacia como aislantes acústicos.

En general es de señalar, por una parte, la escasez de datos reales obtenidos mediante ensayo, sobre el aislamiento proporcionado por las soluciones constructivas habituales en nuestro país, y por otra, la dificultad de obtener un conocimiento suficientemente preciso del comportamiento acústico de los elementos en obra, a partir de los resultados obtenidos en los análisis realizados en laboratorio. Por ello en el presente Anexo se formulan expresiones que sin garantizar valores exactos del aislamiento proporcionan al técnico valoraciones que traducen suficientemente bien el comportamiento y la gradación genérica existente entre las distintas soluciones constructivas.

No obstante se preferirán los valores de aislamiento determinados mediante los ensayos en laboratorio citados en el Anexo 4, que prevalecerán sobre los de cálculo, y se tenderá a la elaboración de listados exhaustivos que detallen el aislamiento real proporcionado por las distintas soluciones constructivas.

En la elaboración de las Tablas que figuran en los epígrafes siguientes se han tenido en cuenta los pasos específicos más usuales de los materiales que se emplean en edificación.

Es de señalar que las Tablas desarrollan las distintas expresiones matemáticas de cálculo para tales pesos, debiendo por lo tanto realizarse los cálculos de forma analítica cuando los materiales y soluciones constructivas no se correspondan con las masas unitarias señaladas en cada Tabla.

3.2 Elementos constructivos verticales.

3.2.1 Particiones interiores.

Son normalmente paramentos simples, constituidos por un material homogéneo, por mampuestos sólidamente unidos o por elementos prefabricados.

El aislamiento acústico R exigible a estos elementos constructivos se establece en el Artículo 10 de esta Norma.

Los valores del aislamiento proporcionado por estos paramentos se determinarán mediante ensayo. No obstante, y en ausencia de ensayo, puede decirse que el aislamiento acústico proporcionado por particiones simples constituidas por mampuestos o materiales homogéneos es función casi exclusiva de su masa siendo aplicables las ecuaciones siguientes que determinan el aislamiento R valorado en dBA, en función de la masa por unidad de superficie m, expresada en kg/m2.

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtdGV4dD5tICYjeDIyNjQ7IDE1MCBrZy88L210ZXh0PgogICAgPG1zdXA+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5tPC9tdGV4dD4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD4yPC9tdGV4dD4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICA8L21zdXA+CiAgICA8bWk+PC9taT4KPC9tYXRoPg==    MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtdGV4dD5SID0gMTYsNjwvbXRleHQ+CiAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6NXB4O3BhZGRpbmctcmlnaHQ6NXB4OyI+bG9nPC9tdGV4dD4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgPG1vPiYjeDIwNjE7PC9tbz4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0Pm0gKyAyPC9tdGV4dD4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICA8L21yb3c+CiAgICA8bXRleHQ+LCBlbiBkQiBBPC9tdGV4dD4KPC9tYXRoPg== [1]
MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtdGV4dD5tICYjeDIyNjU7IDE1MCBrZy88L210ZXh0PgogICAgPG1zdXA+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5tPC9tdGV4dD4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD4yPC9tdGV4dD4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICA8L21zdXA+CjwvbWF0aD4=    MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtdGV4dD5SID0gMzYsNTwvbXRleHQ+CiAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6NXB4O3BhZGRpbmctcmlnaHQ6NXB4OyI+bG9nPC9tdGV4dD4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5tPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgPG1vIHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6M3B4O3BhZGRpbmctcmlnaHQ6M3B4OyI+JiN4MjIxMjs8L21vPgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+NDEsNTwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgPC9tcm93PgogICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgPG1vPiw8L21vPgogICAgICAgIDxtdGV4dD5lbiBkQiBBPC9tdGV4dD4KICAgIDwvbXJvdz4KPC9tYXRoPg== [2]

Las particiones prefabricadas constituidas por elementos blandos a la flexión (frecuencia de coincidencia fc ≥ 2.000 Hz), como fibras o virutas aglomeradas, cartón-yeso, etc., no responden a las ecuaciones anteriores. Su aislamiento es generalmente superior, dependiendo en gran parte de su diseño y realización, por lo que sus propiedades acústicas se determinarán y garantizarán mediante ensayo.

A continuación, en la Tabla 3.1, se establecen los valores del aislamiento proporcionado por algunas soluciones constructivas usuales, determinados aplicando las ecuaciones [1] y [2] y los pesos específicos más usuales de estos materiales.

Tabla 3.1

Tipo de partición Material

Espesor

en cm

Masa unitaria

en kg/m2

Aislamiento acústico R

en dBA

Tabique de Ladrillo hueco sencillo. 4 69 32
Placa de escayola. 6 60 32
10 91 35
Bloques de hormigón. 6,5 140 38
9 165 39
11 210 43
Tabicón de ladrillo hueco. 9 104 35
Cítara de ladrillo hueco. 11,5 131 37
½ pie de ladrillo hueco. 14 143 38

(1) A excepción de los tabiques de placas de escayola, se han considerado las particiones guarnecidas y enlucidas por las dos caras con un espesor de 1,5 cm en cada lado.

3.2.2 Paredes separadoras de propiedades o usuarios distintos.

El aislamiento mínimo exigible a estos elementos constructivos se establece en el Artículo 11 de esta Norma.

3.2.2.1 Paredes simples.

Es aplicable lo expuesto en el epígrafe 3.1 Particiones interiores.

A continuación, en la Tabla 3.2, se establecen los valores del aislamiento proporcionado por algunas soluciones constructivas usuales, determinados aplicando la ecuación [2] y los pesos específicos más usuales de estos materiales.

Tabla 3.2

Tipo de pared

Espesor

en cm

Masa unitaria

en kg/m2

Aislamiento acústico R

en dBA

Fábrica de ladrillo cerámico perforado. Cítara. 11,5 202 43
½ pie. 14 250 46
Asta. 24 364 52
1 pie. 29 460 56
Fábrica de ladrillo cerámico macizo. Cítara. 11,5 242 46
½ pie. 14 286 48
Asta. 24 444 55
1 pie. 29 532 58
Fábrica de ladrillo silicocalcáreo. Cítara. 11,5 252 46
Asta. 24 484 56
Fábrica de bloques de hormigón.   14 225 44
  19 270 47
  29 370 52
Fábrica de hormigón armado.   14 350 51
  18 450 55
  20 500 57
  24 600 60
  30 750 63

(1) A excepción de las fábricas de hormigón armado, se han considerado los paramentos guarnecidos y enlucidos con un espesor de 1,5 cm en cada lado.

3.2.2.2 Paredes compuestas.

Están constituidas por dos o más hojas simples.

Para la determinación de su aislamiento, se aplicarán los criterios que se expresan a continuación para los distintos casos.

a) Paredes dobles de albañilería.

Formadas por dos o más hojas simples constituidas por mampuestos o materiales homogéneos.

Su aislamiento se determinará mediante ensayo, pudiendo en su defecto utilizarse la expresión [2] en la que m es la masa total del elemento expresado en kg/m2.

Esta ecuación únicamente podrá utilizarse cuando se cumplan las siguientes limitaciones:

‒ La separación entre hojas debe ser superior a 2 cm.

‒ La masa de la hoja más ligera debe ser superior a 150 kg/m2.

‒ Si entre ambas hojas existe una junta de dilatación, la masa de la hoja más ligera debe ser superior a 200 kg/m2, o bien si se mantiene el valor límite de 150 kg/m2, deben disponerse forjados, cuyo aislamiento a ruido aéreo y de impacto sea superior a 3 dBA al exigido a estos elementos constructivos en el Artículo 14 de esta Norma.

A continuación en la Tabla 3.3, se establecen los valores del aislamiento acústico proporcionado por algunas soluciones constructivas usuales, determinados aplicando la ecuación [2] y los pesos específicos más usuales de estos materiales.

Tabla 3.3

Pared de dos hojas iguales

Espesor de cada hoja

en cm

Masa unitaria total

en kg/m2

Aislamiento acústico R

en dBA

De fábrica de ladrillo hueco. Cítara. 11,5 222 44
½ pie. 14 246 46
De fábrica de bloques de hormigón. 11 380 53
14 410 54
19 500 57

(1) Se han considerado los paramentos guarnecidos y enlucidos con un espesor de 1,5 cm en cada lado.

b) Paredes dobles constituidas por elementos blandos a la flexión.

Formados por dos o más paredes simples, de montaje en seco constituidas por elementos blandos a la flexión (frecuencia de coincidencia fc ≥ 2.000 Hz).

Su aislamiento se determinará exclusivamente mediante ensayo.

En orden a conseguir la máxima eficacia con este tipo de paramentos, se establecen las siguientes recomendaciones:

– Cada hoja estará soportada por elementos independientes entre sí, incluso en el perímetro.

‒ La separación d, en cm, entre ambas hojas debe cumplir la siguiente expresión en la que m1 y m2 son las masas de las hojas expresadas en kg/m2:

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtdGV4dD5kICYjeDIyNjU7IDEwMCAoPC9tdGV4dD4KICAgIDxtZnJhYz4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PjE8L210ZXh0PgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG1zdWI+CiAgICAgICAgICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+bTwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+MTwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDwvbXN1Yj4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICA8L21mcmFjPgogICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6NXB4O3BhZGRpbmctcmlnaHQ6NXB4OyI+KzwvbXRleHQ+CiAgICA8bWZyYWM+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD4xPC9tdGV4dD4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDxtc3ViPgogICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0Pm08L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgPG1yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PjI8L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgICAgICA8L21zdWI+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgPC9tZnJhYz4KICAgIDxtdGV4dD4pPC9tdGV4dD4KPC9tYXRoPg==

‒ La cámara debe albergar un material poroso no rígido, acústicamente absorbente.

‒ El conjunto debe ser estanco al aire.

c) Paredes dobles constituidas por una hoja de albañilería y otra blanda a la flexión.

Su aislamiento se determinará exclusivamente mediante ensayo.

En orden a conseguir la máxima eficacia en este tipo de soluciones se establecen las siguientes recomendaciones:

‒ La masa del paramento de albañilería pesará al menos 150 kg/m2.

‒ La hoja blanda a la flexión, incluidos sus soportes, deberá estar separada de la de albañilería una distancia d, en cm, indicada en la siguiente expresión, en la que m es la masa de la hoja blanda a la flexión expresada en kg/m2:

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtdGV4dCBzdHlsZT0icGFkZGluZy1yaWdodDo0cHg7Ij5kICYjeDIyNjU7PC9tdGV4dD4KICAgIDxtZnJhYz4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PjEwMDwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+bTwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgPC9tZnJhYz4KPC9tYXRoPg==

‒ La cámara debe albergar un material poroso no rígido, acústicamente absorbente.

3.2.3 Paredes separadoras de zonas comunes interiores.

El aislamiento mínimo exigible a estos elementos constructivos se establece en el Artículo 12 de esta Norma.

Las soluciones constructivas más usuales y los valores del aislamiento que dichas soluciones proporcionan, son los establecidos en el epígrafe anterior.

3.2.4 Fachadas.

El aislamiento acústico global de estos elementos constructivos se establece en el Artículo 13 de esta Norma. Dicho aislamiento viene fundamentalmente condicionado por las ventanas, dado que se trata normalmente de paramentos mixtos cuyo aislamiento global es función de los aislamientos y de la relación de áreas de sus componentes, según se indica en el Anexo 1 de esta Norma.

Es de resaltar que un incremento de 10 dBA sobre el aislamiento del elemento acústicamente más débil, es prácticamente el valor máximo que se puede esperar para el aislamiento global aG en fachadas normales, lo cual confirma el valor determinante de las ventanas y del acristalamiento, y lo razonable de mejorarlas a fin de conseguir aislamientos globales adecuados.

3.2.4.1 Partes ciegas.

Los valores del aislamiento de las partes ciegas que forman parte de fachadas, se determinarán de acuerdo con lo expuesto en el epígrafe 3.2.2, siendo aplicables, en caso de paramentos de dos o más hojas, las siguientes recomendaciones cuando se calcula el aislamiento mediante la expresión [2].

‒ La masa mínima de la hoja más pesada será al menos 200 kg/m2, debiéndose recibir sobre ella las paredes simples o dobles, separadoras de propiedades distintas o de zonas comunes, y las particiones interiores.

‒ La separación d, en cm, entre ambas hojas, deberá cumplir la siguiente expresión, en la que m1 y m2 son las masas de las hojas, expresadas en kg/m2:

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtdGV4dD5kICYjeDIyNjU7IDQ1ICg8L210ZXh0PgogICAgPG1mcmFjPgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+MTwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXN1Yj4KICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD5tPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICAgICAgICAgIDxtdGV4dD4xPC9tdGV4dD4KICAgICAgICAgICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPC9tc3ViPgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDwvbWZyYWM+CiAgICA8bXRleHQgc3R5bGU9InBhZGRpbmctbGVmdDo0cHg7cGFkZGluZy1yaWdodDo0cHg7Ij4rPC9tdGV4dD4KICAgIDxtZnJhYz4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PjE8L210ZXh0PgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG1zdWI+CiAgICAgICAgICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+bTwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+MjwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgICAgIDwvbXN1Yj4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICA8L21mcmFjPgogICAgPG10ZXh0Pik8L210ZXh0Pgo8L21hdGg+

En todo caso, en este tipo de soluciones, es aconsejable incluir en la cámara un material poroso no rígido, acústicamente absorbente.

A continuación, en la Tabla 3.4, se establecen los valores del aislamiento proporcionado por algunas soluciones constructivas usuales, realizadas con fábricas de ladrillo y bloques, de dos hojas y cámara de aire, determinadas aplicando la ecuación [2] y los pesos específicos más usuales de estos materiales.

Tabla 3.4

a) Fábrica de ladrillo. Formato métrico.

Constitución de la pared

Hoja exterior

Hoja interior

de ladrillo hueco

Espesor de las hojas

en cm

Masa unitaria total

en kg/m2

Aislamiento acústico R

en dBA

Exterior Interior
Cítara. Cerámico hueco. Tabique. 11,5 4 170 40
Tabicón. 11,5 9 205 43
Cítara. 11,5 11,5 232 45
Cerámico perforado. Tabique. 11,5 4 211 43
Tabicón. 11,5 9 246 46
Cerámico macizo. Tabique. 11,5 4 251 46
Tabicón. 11,5 9 286 48
Silicocalcáreo. Tabique. 11,5 4 261 47
Tabicón. 11,5 9 296 49
Asta. Cerámico perforado. Tabique. 24 4 373 52
Tabicón. 24 9 403 54
Cerámico macizo. Tabique. 24 4 453 55
Tabicón. 24 9 488 57
Silicocalcáreo. Tabique. 24 4 473 56
Tabicón. 24 9 508 57

b) Fábrica de ladrillo. Formato catalán.

Constitución de la pared

Hoja exterior

Hoja interior

de ladrillo hueco

Espesor de las hojas

en cm

Masa unitaria total

en kg/m2

Aislamiento acústico R

en dBA

Exterior Interior
Medio pie. Cerámico hueco. Tabique. 14 4 182 41
Tabicón. 14 9 217 44
Medio pie. 14 14 256 46
Cerámico perforado. Tabique. 14 4 259 47
Tabicón. 14 9 294 49
Cerámico macizo. Tabique. 14 4 295 49
Tabicón. 14 9 330 50
Un pie. Cerámico perforado. Tabique. 29 4 469 56
Tabicón. 29 9 504 57
Cerámico macizo. Tabique. 29 4 541 58
Tabicón. 29 9 576 59

c) Fábrica de bloques de hormigón.

Constitución de la pared

Hoja exterior Hoja interior

Espesor de las hojas

en cm

Masa unitaria total

en kg/m2

Aislamiento acústico R

en dBA

Exterior Interior
Bloques de hormigón. Bloques de hormigón. 14 6,5 335 51
9 360 52
11 405 54
14 420 54
19 6,5 380 53
9 405 54
11 450 55
14 465 56
25 6,5 480 56
9 505 57
11 550 59
14 565 59

Para la confección de esta Tabla, se han tenido en cuenta las siguientes condiciones:

(1) La cámara entre las dos hojas no será menor de 1 cm, pudiendo estar relleno parcial o totalmente por un material aislante térmico.

(2) La hoja interior se ha considerado que está guarnecida y enlucida con un espesor de 1,5 cm.

(3) Cuando la hoja exterior es de ladrillo hueco, se ha considerado que está enfoscada con un espesor de 1,5 cm.

3.2.4.2 Ventanas.

Los valores del aislamiento proporcionados por las ventanas se determinarán mediante ensayo. No obstante y en ausencia de ensayo, el aislamiento proporcionado por las ventanas se determinará mediante las ecuaciones siguientes, en función del tipo de acristalamiento y de la clase de carpintería, según la clasificación que se establece en la NBE-CT: «Condiciones Térmicas en los Edificios».

a) Ventanas simples.

‒ Ventanas de carpintería sin clasificar.

R = 12 dBA

‒ Ventanas de carpintería Clase A-1, y cualquier tipo de acristalamiento.

R ≤ 15 dBA

‒ Ventanas de carpintería Clase A-2 y acristalamiento de una o dos hojas separadas por cámara de aire.

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtdGV4dD5SPC9tdGV4dD4KICAgIDxtdGV4dCBzdHlsZT0icGFkZGluZy1sZWZ0OjVweDsiPj0gMTMsMzwvbXRleHQ+CiAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6NXB4O3BhZGRpbmctcmlnaHQ6NXB4OyI+bG9nPC9tdGV4dD4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgPG1vPiYjeDIwNjE7PC9tbz4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PmU8L210ZXh0PgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDxtdGV4dCBzdHlsZT0icGFkZGluZy1sZWZ0OjRweDsiPisgMTQsNSw8L210ZXh0PgogICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6NXB4O3BhZGRpbmctcmlnaHQ6NXB4OyI+ZW48L210ZXh0PgogICAgPG10ZXh0PjwvbXRleHQ+CiAgICA8bXRleHQ+ZEJBPC9tdGV4dD4KPC9tYXRoPg== [3]

donde:

e, es el espesor del acristalamiento si éste es de una sóla hoja.

La media de los espesores de las hojas, cuando sean dos, y la cámara de aire interior sea igual o menor de 15 mm.

La suma de los espesores de las hojas cuando sean dos, y la cámara de aire interior sea mayor a 15 mm.

Ventanas de carpintería Clase A-2 y acristalamiento laminar constituido por hasta 4 láminas de vidrio, de espesor no superior a 8 mm cada una, unidas por capas adhesivas plásticas de espesor superior a 0,4 mm.

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtdGV4dD5SPC9tdGV4dD4KICAgIDxtdGV4dCBzdHlsZT0icGFkZGluZy1sZWZ0OjVweDsiPj0gMTMsMzwvbXRleHQ+CiAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6NXB4O3BhZGRpbmctcmlnaHQ6NHB4OyI+bG9nPC9tdGV4dD4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgPG1vPiYjeDIwNjE7PC9tbz4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PmU8L210ZXh0PgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDxtdGV4dCBzdHlsZT0icGFkZGluZy1sZWZ0OjNweDsiPisgMTcsNSw8L210ZXh0PgogICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6NXB4O3BhZGRpbmctcmlnaHQ6NXB4OyI+ZW48L210ZXh0PgogICAgPG10ZXh0PjwvbXRleHQ+CiAgICA8bXRleHQ+ZEJBPC9tdGV4dD4KPC9tYXRoPg== [4]

donde:

e, es el espesor total del acristalamiento.

‒ Ventanas de carpintería Clase A-3 y acristalamiento de una o dos hojas separadas por cámara de aire.

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtdGV4dD5SPC9tdGV4dD4KICAgIDxtdGV4dCBzdHlsZT0icGFkZGluZy1sZWZ0OjVweDsiPj0gMTMsMzwvbXRleHQ+CiAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6NXB4O3BhZGRpbmctcmlnaHQ6NXB4OyI+bG9nPC9tdGV4dD4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgPG1vPiYjeDIwNjE7PC9tbz4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PmU8L210ZXh0PgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDxtdGV4dCBzdHlsZT0icGFkZGluZy1sZWZ0OjRweDsiPisgMTksNSw8L210ZXh0PgogICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6NXB4O3BhZGRpbmctcmlnaHQ6NXB4OyI+ZW48L210ZXh0PgogICAgPG10ZXh0PjwvbXRleHQ+CiAgICA8bXRleHQ+ZEJBPC9tdGV4dD4KPC9tYXRoPg== [5]

donde:

e, es el espesor del acristalamiento si éste es de una sóla hoja.

La media de los espesores de las hojas, cuando sean dos, y la cámara de aire interior sea igual o menor de 15 mm.

La suma de los espesores de las hojas, cuando sean dos, y la cámara de aire interior sea mayor de 15 mm.

‒ Ventanas de carpintería Clase A-3 y acristalamiento laminar constituido por hasta 4 láminas de vidrio, de espesor no superior a 8 mm cada una, unidas por capas adhesivas plásticas de espesor superior a 0,4 mm.

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtdGV4dD5SPC9tdGV4dD4KICAgIDxtdGV4dCBzdHlsZT0icGFkZGluZy1sZWZ0OjVweDsiPj0gMTMsMzwvbXRleHQ+CiAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6NXB4O3BhZGRpbmctcmlnaHQ6NXB4OyI+bG9nPC9tdGV4dD4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgPG1vPiYjeDIwNjE7PC9tbz4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0PmU8L210ZXh0PgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDxtdGV4dCBzdHlsZT0icGFkZGluZy1sZWZ0OjVweDsiPisgMjIsNSw8L210ZXh0PgogICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6NXB4O3BhZGRpbmctcmlnaHQ6NXB4OyI+ZW48L210ZXh0PgogICAgPG10ZXh0PjwvbXRleHQ+CiAgICA8bXRleHQ+ZEJBPC9tdGV4dD4KPC9tYXRoPg== [6]

donde:

e, es el espesor total del acristalamiento.

b) Ventanas dobles.

Las ventanas dobles no responden a las condiciones reseñadas, por lo que su aislamiento se determinará exclusivamente mediante ensayo. No obstante es de señalar que en estas ventanas, y dependiendo de su diseño, pueden alcanzarse valores altos de aislamiento.

A continuación, en la Tabla 3.5, se establecen los valores del aislamiento proporcionado por algunas soluciones constructivas usuales empleadas en ventanas con distinto acristalamiento, determinados aplicando las ecuaciones [3], [4], [5] y [6], y los pesos específicos más usuales de estos materiales.

Tabla 3.5

Tipo de acristalamiento

Espesor

en mm

Masa unitaria

en kg/m2

Clase de carpintería

Aislamiento acústico A

en dBA

Sencillo. 4 10 A-2 23
A-3 28
5 13 A-2 24
A-3 29
6 15 A-2 25
A-3 30
8 20 A-2 27
A-3 32
10 25 A-2 28
A-3 33
15 37 A-2 30
A-3 35
Doble (con cámara de espesor > 15 mm). 4 + 4 20 A-2 27
A-3 32
6 + 6 30 A-2 29
A-3 34
10 + 5 37 A-2 30
A-3 35
Laminar (varias hojas adheridas). 3 + 3 15 A-2 28
A-3 33
5 + 4 22 A-2 30
A-3 35
6 + 4 25 A-2 31
A-3 36
3 + 6 + 3 30 A-2 32
A-3 37
6 + 6 + 6 45 A-2 34
A-3 39
6 + 6 + 6 + 6 60 A-2 36
A-3 41

3.2.5 Puertas.

No se establecen en esta Norma exigencias de aislamiento mínimo a las puertas. Sin embargo puede ser conveniente conocer los valores de aislamiento que éstas proporcionan, por lo que se dan a continuación criterios para su estimación.

Los valores del aislamiento proporcionado por las puertas se determinará mediante ensayo.

No obstante, y en ausencia de ensayo, el aislamiento proporcionado en dBA por puertas macizas, metálicas o de madera y laminadas unidas por bastidor, se determinará mediante la siguiente expresión matemática, en función de su masa m por unidad de superficie, expresada en kg/m2.

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtdGV4dD5SPC9tdGV4dD4KICAgIDxtdGV4dCBzdHlsZT0icGFkZGluZy1sZWZ0OjVweDsiPj0gMTYsNjwvbXRleHQ+CiAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6NXB4O3BhZGRpbmctcmlnaHQ6NXB4OyI+bG9nPC9tdGV4dD4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgPG1vPiYjeDIwNjE7PC9tbz4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0Pm08L210ZXh0PgogICAgICAgICAgICA8bW8+JiN4MjIxMjs8L21vPgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDxtdGV4dD44LDwvbXRleHQ+CiAgICA8bXRleHQgc3R5bGU9InBhZGRpbmctbGVmdDo1cHg7cGFkZGluZy1yaWdodDo1cHg7Ij5lbjwvbXRleHQ+CiAgICA8bXRleHQ+PC9tdGV4dD4KICAgIDxtdGV4dD5kQkE8L210ZXh0Pgo8L21hdGg+ [7]

En puertas especiales constituidas por laminados blandos a la flexión, de madera, fibras minerales o vegetales, cartón, amianto-cemento, etc., montados sin unión rígida entre láminas e incluyendo capas de material absorbente amortiguador, el aislamiento se determinará mediante la siguiente ecuación en función de su masa m por unidad de superficie expresada en kg/m2.

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtdGV4dD5SPC9tdGV4dD4KICAgIDxtdGV4dCBzdHlsZT0icGFkZGluZy1sZWZ0OjVweDsiPj0gMTYsNjwvbXRleHQ+CiAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6NXB4O3BhZGRpbmctcmlnaHQ6NXB4OyI+bG9nPC9tdGV4dD4KICAgICAgICA8L21yb3c+CiAgICAgICAgPG1vPiYjeDIwNjE7PC9tbz4KICAgICAgICA8bXJvdz4KICAgICAgICAgICAgPG10ZXh0Pm08L210ZXh0PgogICAgICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDwvbXJvdz4KICAgIDxtdGV4dCBzdHlsZT0icGFkZGluZy1sZWZ0OjVweDsiPisgMiw8L210ZXh0PgogICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6NXB4O3BhZGRpbmctcmlnaHQ6NXB4OyI+ZW48L210ZXh0PgogICAgPG10ZXh0PjwvbXRleHQ+CiAgICA8bXRleHQ+ZEJBPC9tdGV4dD4KPC9tYXRoPg== [8]

Las ecuaciones [7] y [8] son aplicables a puertas provistas de juntas de estanquidad, debiendo minorarse en 5 dBA los valores obtenidos en caso de carpinterías sin éstas.

A continuación, en la Tabla 3.6, se establecen los valores del aislamiento proporcionado por algunos tipos de puerta usuales, determinados aplicando las ecuaciones [7] y [8] y sus pesos específicos más corrientes.

Para las puertas cristaleras será de aplicación lo reseñado en 3.2.4 para ventanas.

Tabla 3.6

Tipo de puerta

Espesor

en mm

Masa unitaria

en kg/m2

Aislamiento acústico R

en dBA

Madera ligera. 35 21 14
40 24 15
Madera densa. 35 28 16
40 32 17
Tablero contrachapado. 35 19 13
40 21 14
Tablero aglomerado. 35 22 14
40 25 15
Chapa de acero. 1,2 9,5 8

En determinados casos, cuando dos espacios estén separados mediante distribuidor y dos puertas, puede considerarse que el aislamiento total es la suma de los aislamientos proporcionados por cada puerta.

3.3 Elementos constructivos horizontales.

3.3.1 Elementos horizontales de separación.

El aislamiento mínimo exigible entre elementos constructivos, se establece en el Artículo 14 de esta Norma.

Los valores del aislamiento al ruido aéreo y al de impacto proporcionados por estos elementos constructivos, se determinarán mediante ensayo. No obstante y en ausencia de ensayo, el aislamiento a ruido aéreo proporcionado se determinará mediante la ecuación [2], en función de la masa m por unidad de superficie del conjunto techo-forjado-solado, expresada en kg/m2.

El nivel de ruido de impacto normalizado LN en el espacio subyacente, considerado un aislamiento al ruido aéreo R, del elemento separador horizontal, se determinará mediante la siguiente ecuación:

MathML (base64):PG1hdGggbWF0aHNpemU9IjIwIj4KICAgIDxtc3ViPgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+TDwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgICAgIDxtcm93PgogICAgICAgICAgICA8bXRleHQ+TjwvbXRleHQ+CiAgICAgICAgPC9tcm93PgogICAgPC9tc3ViPgogICAgPG10ZXh0IHN0eWxlPSJwYWRkaW5nLWxlZnQ6NXB4OyI+PSAxMzU8L210ZXh0PgogICAgPG1vPiYjeDIyMTI7PC9tbz4KICAgIDxtdGV4dD5SLCBlbiBkQkE8L210ZXh0Pgo8L21hdGg+ [9]

Las soluciones constructivas que cumplan lo establecido en la presente Norma respecto al ruido aéreo, no cumpliendo por el contrario la exigencia relativa al ruido de impacto, deberán complementarse con solado amortiguador o flotante y/o techo acústico cuya mejora se determinará mediante ensayo. No obstante y en ausencia de ensayo, la mejora de aislamiento a ruido de impacto se establecerá de acuerdo con lo expuesto en la Tabla 3.8

A continuación, en la Tabla 3.7, se establecen los valores del aislamiento proporcionado por algunas soluciones constructivas usuales, determinados aplicando las ecuaciones [2] y [9] y los pesos específicos más usuales de estos materiales.

Tabla 3.7

Tipo de forjado

Espesor

en mm

Mesa unitaria

en kg/m2

Aislamiento a ruido aéreo R en dBA Nivel de ruido de impacto LN en el espacio subyacente en dBA

Con solado de 80 kg/m2

y enlucido de techo

Con solado de 60 kg/m2

y enlucido de techo

Con solado de 80 kg/m2

y enlucido de techo

Con solado de 60 kg/m2

y enlucido de techo

Unidireccional de hormigón armado.            
Con bovedilla cerámica. 170 170 47 46 88 89
180 180 48 47 87 88
200 200 49 48 86 87
230 230 50 49 85 86
250 250 51 50 84 85
280 270 52 51 83 84
300 290 53 52 82 83
330 310 54 53 81 82
350 330 55 54 80 81
Con bovedilla de hormigón. 150 190 48 47 87 88
180 220 50 49 85 86
200 250 51 50 84 85
230 280 53 52 82 83
250 300 54 53 81 82
280 330 55 54 80 81
300 350 55 55 80 80
330 380 56 56 79 79
350 400 57 56 78 79
Sin bovedilla. 150 150 46 45 89 90
180 170 47 46 88 89
200 190 48 47 87 88
230 200 49 48 86 87
250 220 50 49 85 86
280 230 50 49 85 86
300 250 51 50 84 85
330 260 52 51 83 84
350 280 53 52 82 83
Reticular de hormigón armado.            
Con bovedilla cerámica. 200 250 51 50 84 85
250 310 54 53 81 82
300 370 56 55 79 80
350 420 58 57 77 78
Sin bovedilla. 200 210 49 48 86 87
250 260 52 51 83 84
300 310 54 53 81 82
350 360 56 55 79 80
Losa de hormigón armado. 80 200 49 48 86 87
100 250 51 50 84 85
120 300 54 53 81 82
140 350 55 55 80 80
160 400 57 56 78 79
180 450 59 58 76 77
200 500 60 59 75 76
220 550 61 61 74 74
240 600 62 62 73 73
260 650 63 63 72 72
280 700 65 64 70 71
300 750 65 65 70 70

Tabla 3.8

Solución constructiva

Hoja de aislamiento

a ruido de impacto

en dBA

Pavimentos:
Plástico (PVC, amianto, vinilo). 2
Flotante de hormigón sobre fieltro. 6
Plástico sobre corcho. 7
Plástico sobre fieltro. 8
Parquet de corcho. 10
Plástico sobre espuma. 11
Flotante de hormigón sobre fibra mineral. 15
Moqueta. 16
Flotante de parquet. 18
Moqueta sobre fieltro. 20
Moqueta sobre espuma. 22
Techos:
Falso techo flotante. 10

3.3.2 Cubiertas.

El aislamiento mínimo exigible a estos elementos constructivos se establece en el Artículo 15 de esta Norma.

Los valores del aislamiento a ruido aéreo y al de impacto proporcionados por este elemento constructivo se determinarán mediante ensayo.

No obstante, y en ausencia de ensayo, se considera válido lo expuesto en el epígrafe anterior.

3.4 Ficha justificativa.

Para facilitar los cálculos y la verificación del cumplimiento de las exigencias de esta Norma, se da a continuación un cuadro tipo en el que se expresan los distintos elementos constructivos que puedan existir en el proyecto del edificio, consignado, su masa unitaria y las características acústicas de cada uno de ellos.

Los distintos tipos de elementos constructivos deberán ser fácilmente identificables en el resto de la Documentación Técnica del Proyecto.

Ficha justificativa del cumplimiento de la NBE-CA

El presente cuadro expresa los valores del aislamiento a ruido aéreo de los elementos constructivos verticales, los valores del aislamiento global a ruido aéreo de las fachadas de los distintos locales, y los valores del aislamiento a ruido aéreo y el nivel de ruido de impacto en el espacio subyacente de los elementos constructivos horizontales, que cumplan los requisitos exigidos en los artículos 10, 11, 12, 13, 14, 15 y 17 de la Norma Básica de la Edificación NBE-CA.81 «Condiciones Acústicas en los Edificios».

Imagen: /datos/imagenes/disp/1981/214/19978_11686125_image18.png

(1) El aislamiento global de estos elementos debe calcularse según lo expuesto en el Anexo 1.

ANEXO 4
Condiciones de los materiales

Este Anexo se refiere a los materiales cuyo empleo en la edificación se relaciona con las condiciones acústicas.

El fabricante dará los valores de las características acústicas que a continuación se señalan, al menos, en el Sistema Internacional de Medidas, empleándose en su defecto los valores señalados en el Anexo 3.

También se relacionan las distintas normas de ensayo.

4.1 Características básicas exigibles a los materiales.

4.1.1 Densidad aparente.

Es la relación entre la masa de la muestra en gramos y su volumen aparente en centímetros cúbicos, o bien en kg/m3.

El fabricante indicará la densidad aparente de cada uno de sus productos.

4.2 Características básicas exigibles a los materiales específicamente acondicionantes acústicos.

4.2.1 Absorción acústica.

Definida en el Anexo 1. El fabricante de materiales cuya utilización específica sea la de absorbentes acústicos, indicará el coeficiente de absorción αf, para las frecuencias preferentes y el coeficiente medio de absorción αm del material.

4.2.2 Otras propiedades.

El fabricante podrá indicar además aquellas otras propiedades que puedan interesar en función del empleo y condiciones en que se vaya a colocar el material en cuestión, tales como:

‒ Conductividad térmica.

‒ Comportamiento frente al fuego.

‒ Resistencia a la compresión.

‒ Resistencia a la flexión.

‒ Resistencia al choque blando.

‒ Envejecimiento ante la humedad, el calor y las radiaciones.

‒ Deformación bajo carga (módulo de elasticidad).

‒ Coeficiente de dilatación lineal.

‒ Comportamiento frente a parásitos.

‒ Comportamiento frente a agentes químicos.

4.3 Características básicas exigibles a las soluciones constructivas.

4.3.1 Aislamiento a ruido aéreo.

Definido en el Anexo 1. Se determinará mediante ensayo, pudiendo no obstante, utilizarse los métodos de cálculo detallados en el Anexo 3.

Se preferirán soluciones constructivas cuyo aislamiento a ruido aéreo se haya determinado mediante ensayo.

4.3.2 Aislamiento a ruido de impacto.

Definido en el Anexo 1. Se determinará mediante ensayo, pudiendo no obstante, utilizarse los métodos de cálculo detallados en el Anexo 3.

Se preferirán soluciones constructivas, cuyo aislamiento a ruido de impacto se haya determinado mediante ensayo.

4.4 Presentación, medidas y tolerancias.

Los materiales de uso exclusivo como aislantes o condicionantes acústicos, en sus distintas formas de presentación, se expedirán en embalajes que garanticen su transporte sin deterioro hasta su destino, debiendo indicarse en el etiquetado las características señaladas en los apartados anteriores.

Asimismo el fabricante indicará en la documentación técnica de sus productos las dimensiones y tolerancias de los mismos.

Para los materiales fabricados «in situ» se darán las instrucciones correspondientes para su correcta ejecución, que deberá correr a cargo de personal especializado, de modo que se garanticen las propiedades especificadas por el fabricante.

4.5 Garantía de las características.

El fabricante garantizará las características acústicas básicas señaladas anteriormente.

Esta garantía, se materializará mediante las etiquetas o marcas que preceptivamente deban llevar los productos según el epígrafe anterior.

El consumidor puede, a costa suya, encargar a un laboratorio que realice ensayos o análisis de comprobación y extienda el correspondiente certificado de los resultados obtenidos.

4.6 Control, recepción y ensayos de los materiales.

4.6.1 Suministro de los materiales.

Las condiciones de suministro de los materiales serán objeto de convenio entre el consumidor y el fabricante, ajustándose a las condiciones particulares que figuren en el proyecto de ejecución.

Los fabricantes, para ofrecer la garantía de las características mínimas exigidas anteriormente de sus productos, realizarán los ensayos y controles que aseguren el autocontrol de su producción.

Los ensayos de recepción que según indica el apartado 4.5 el consumidor puede encargar de cada partida, se realizarán dividiendo la partida en unidad de inspección de acuerdo con los apartados 4.6.3 y siguientes.

4.6.2 Materiales con Sello o Marca de Calidad.

Los materiales que vengan avalados por Sellos o Marcas de Calidad deberán tener la garantía por parte del fabricante del cumplimiento de los requisitos y características mínimas exigidas en esta Norma para que pueda realizarse su recepción sin necesidad de efectuar comprobaciones o ensayos.

4.6.3 Composición de las unidades de inspección.

Las unidades de inspección estarán formadas por materiales del mismo tipo y proceso de fabricación. La superficie de cada unidad de inspección salvo acuerdo en contrario la fijará el consumidor.

4.6.4 Toma de muestras.

Las muestras para preparación de las probetas utilizadas en los ensayos se tomarán de productos de la unidad de inspección sacados al azar.

La forma y dimensiones de las probetas serán las que señale para cada tipo de material la Norma de ensayo correspondiente.

4.6.5 Normas de ensayo.

Las Normas UNE que a continuación se indican se emplearán para la realización de los ensayos correspondientes. Asimismo se emplearán en su caso las Normas UNE que la Comisión Técnica de Aislamiento Acústico del IRANOR CT-74 redacte con posterioridad a la publicación de esta NBE.

a) Ensayo de Aislamiento a ruido aéreo.

UNE 74040/I. Medida del aislamiento acústico de los edificios y elementos constructivos. Parte I. Especificaciones relativas a los laboratorios.
UNE 74040/II. Medida del aislamiento acústico de los edificios y elementos constructivos. Parte II. Especificaciones relativas a la fidelidad.
UNE 74040/III. Medida del aislamiento acústico de los edificios y elementos constructivos. Parte III. Medida en laboratorio del aislamiento al ruido aéreo de los elementos constructivos.
UNE 74040/IV. Medida del aislamiento acústico de los edificios y elementos constructivos. Parte IV. Medida «in situ» del aislamiento al ruido aéreo de los elementos constructivos.
UNE 74040/V. Medida del aislamiento acústico de los edificios y elementos constructivos. Parte V. Medida «in situ» del aislamiento al ruido aéreo de las fachadas y de sus componentes.

b) Ensayo de Aislamiento a ruido de Impacto.

UNE 74040/VI. Medida del aislamiento acústico de los edificios y elementos constructivos. Parte VI. Medida en laboratorio del aislamiento de los suelos al ruido de impacto.
UNE 74040/VII. Medida del aislamiento acústico de los edificios y elementos constructivos. Parte VII. Medida «in situ» del aislamiento de los suelos al ruido de impacto.
UNE 74040/VIII. Medida del aislamiento acústico de los edificios y elementos constructivos. Parte VIII. Medida en laboratorio de la reducción de la transmisión de los ruidos de impacto por los revestimientos sobre forjado normalizado.

c) Ensayo de materiales absorbentes acústicos.

UNE 74041. Medida de los coeficientes de absorción en cámara reverberante.

d) Ensayo de permeabilidad al aire en ventanas.

UNE 85-208-80. Clasificación de las ventanas de acuerdo con su permeabilidad al aire.

4.7 Laboratorios de ensayo.

Los ensayos citados, de acuerdo con las Normas UNE establecidas, se realizarán en laboratorios reconocidos a este fin por el Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo.

ANEXO 5
Recomendaciones

El presente Anexo tiene por objeto establecer los niveles de inmisión de ruido aéreo y de vibración que se recomienda no sobrepasar en los distintos locales, así como fijar los tiempos de reverberación aconsejables, de acuerdo todo ello con las recomendaciones señaladas por la Comisión Económica para Europa, del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas.

5.1 Nivel de inmisión de ruido aéreo.

En la Tabla 5.1 se fijan los niveles sonoros continuos equivalentes Leq, de inmisión de ruido aéreo, que se recomienda no sobrepasar en los locales.

Tabla 5.1

Tipo de edificio Local

Nivel Leq máximo de inmisión recomendado

en dBA

Durante el día

(8-22 H)

Durante la noche

(22-8 H)

Residencial privado. Estancias. 45 40
Dormitorios. 40 30
Servicios. 50
Zonas comunes. 50
Residencial público. Zonas de estancia. 45 30
Dormitorios. 40
Servicios. 50
Zonas comunes. 50
Administración de oficinas. Despachos profesionales. 40
Oficinas. 45
Zonas comunes. 50
Sanitario. Zonas de estancia. 45
Dormitorios. 30 25
Zonas comunes. 50
Docente. Aulas. 40
Sala lectura. 35
Zonas comunes. 50

5.2 Nivel de inmisión de ruido producido por las instalaciones.

Los niveles máximos, Lmax, de inmisión de ruido producido por las instalaciones que se recomienda no sobrepasar en los locales son los expresados para el nivel sonoro continuo equivalente, Leq, en la Tabla 5.1.

5.3 Nivel de vibración.

En la Tabla 5.2, se fijan las vibraciones máximas que se recomienda no sobrepasar en los locales habitables.

Tabla 5.2

Area

Valor máximo recomendado

de K

Area de reposo durante la noche. 0,1
Area vividera. 5

En todo caso y en cualquier área y/o situación, se tolerará que K = 10, en impulsos en número inferior a tres por día.

5.4 Tiempo de reverberación.

En la Tabla 5.3, se fijan los tiempos de reverberación recomendados, en segundos, para los distintos locales habitables de diversos tipos de edificios.

Tabla 5.3

Tipo de edificio Local

Tiempo de reverberación s recomendado,

en segundos

Residencial privado. Estancias. ≤ 1,0
Dormitorios. ≤ 1,0
Servicios. ≤ 1,0
Zonas comunes. ≤ 1,5
Residencial público. Zonas de estancia. ≤ 1,0
Dormitorios. ≤ 1,0
Servicios. ≤ 1,0
Zonas comunes. ≤ 1,5
Administrativo y de oficinas. Despachos profesionales. ≤ 1,0
Oficinas. ≤ 1,0
Zonas comunes. ≤ 1,5
Sanitario. Zonas de estancia. 0,8 ≤ T ≤ 1,5
Dormitorios. ≤ 1,0
Zonas comunes. 1,5 ≤ T ≤ 2,0
Docente. Aula. 0,8 ≤ T ≤ 1,5
Sala lectura. 0,8 ≤ T ≤ 1,5
Zonas comunes. 1,5 ≤ T ≤ 2,0

 

ANÁLISIS

  • Rango: Real Decreto
  • Fecha de disposición: 24/07/1981
  • Fecha de publicación: 07/09/1981
  • Fecha de entrada en vigor: 07/09/1982
Referencias posteriores

Criterio de ordenación:

  • SE DEROGA en la forma indicada , por Real Decreto 1371/2007, de 19 de octubre (Ref. BOE-A-2007-18400).
  • SE MODIFICA:
    • determinados Aspectos, por Orden de 29 de septiembre de 1988 (Ref. BOE-A-1988-23328).
    • la norma, por Real Decreto 2115/1982, de 12 de agosto (Ref. BOE-A-1982-22233).
Referencias anteriores
Materias
  • Construcciones
  • Edificaciones
  • Obras
  • Viviendas
  • Viviendas de Protección Oficial

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