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Documento BOE-A-1991-628

Ley 3/1991, de 10 de enero, de Competencia Desleal.

TEXTO

JUAN CARLOS I

REY DE ESPAA

A todos los que la presente vieren y entendieren,

Sabed: Que las Cortes Generales han aprobado y Yo vengo en sancionar la siguiente Ley:

PREMBULO

I. La competencia desleal, aun constituyendo una pieza legislativa de importancia capital dentro del sistema del Derecho mercantil, ha sido un sector del que tradicionalmente ha estado ausente el legislador. Esta circunstancia, parcialmente remediada por la reciente aprobacin de las Leyes 32/1988, de 10 de noviembre de Marcas, y 34/1988 de 11 de noviembre General de Publicidad, haba propiciado la formacin de una disciplina discontinua y fragmentaria que muy pronto habra de revelarse obsoleta y de quedar, en la realidad de los hechos, desprovista de fuerza. En efecto, las normas que tradicionalmente han nutrido dicha disciplina se encontraban dispersas en leyes de distinta edad y procedencia; contemplaban nicamente aspectos parciales (y a menudo meramente marginales) de esa vasta realidad que es la competencia desleal; respondan a modelos de regulacin desfasados, que en la actualidad –segn ha mostrado nuestra ms reciente y atenta doctrina– carecen de parangn en el Derecho comparado e incluso de anclaje en la evolucin general del propio; y, en fin, eran normas que ni siquiera dentro de sus limitaciones podan considerarse eficaces, debido a la escasa calidad y flexibilidad de su aparato sancionador. El rgimen de la competencia desleal se haba convertido as en un escenario normativo languideciente, al amparo del cual pudieron proliferar prcticas concurrenciales incorrectas que en no pocas ocasiones han ocasionado un grave deterioro de nuestro trfico mercantil.

II. La presente Ley, completando y, en ocasiones, refundiendo los esfuerzos de la racionalizacin sectoriales iniciados por las ya recordadas leyes de Marcas y Publicidad, aspira a poner trmino a la tradicional situacin de incertidumbre y desamparo que ha vivido el sector, creando un marco jurdico cierto y efectivo, que sea capaz de dar cauce a la cada vez ms enrgica y sofisticada lucha concurrencial. Varias circunstancias hacan inexcusable esta iniciativa.

La primera viene dada por la creciente demanda social que al respecto se ha dejado sentir en los ltimos tiempos. La apertura de nuevos mercados. La emancipacin de nuestra vida mercantil de vnculos corporativos y proteccionistas y una mayor sensibilidad de nuestros hombres de empresa hacia la innovacin de las estrategias comerciales han abierto nuevas perspectivas a nuestra economa, pero al propio tiempo han puesto de manifiesto el peligro de que la libre iniciativa empresarial sea objeto de abusos, que con frecuencia se revelan gravemente nocivos para el conjunto de los intereses que confluyen en el sector. El inters privado de los empresarios, el inters colectivo de los consumidores y el propio inters pblico del Estado al mantenimiento de un orden concurrencial debidamente saneado.

La Ley responde, en segundo lugar, a la necesidad de homologar, en el plano internacional, nuestro ordenamiento concurrencial. Espaa ha omitido esta equiparacin en ocasiones anteriores. Pero en el momento presente, esa situacin ya no poda prolongarse por ms tiempo sin grave inconveniente. El ingreso en la Comunidad Econmica Europea exiga, en efecto, la introduccin en el entramado de nuestro Derecho mercantil y econmico de una disciplina de la competencia desleal que estableciese condiciones concurrenciales similares a las que reinan o imperan en el conjunto de los dems Estados miembros. Desde esta perspectiva, la presente Ley se propone dar un paso ms en la direccin iniciada por la reciente Ley de Marcas, por medio de la cual se ha tratado de materializar el compromiso contrado en los artculos 10 bis. y 10 ter. del Convenio de la Unin de Pars.

Obedece la Ley, finalmente, a la necesidad de adecuar el ordenamiento concurrencial a los valores que han cuajado en nuestra constitucin econmica. La Constitucin Espaola de 1978 hace gravitar nuestro sistema econmico sobre el principio de libertad de empresa y, consiguientemente, en el plano institucional, sobre el principio de libertad de competencia. De ello se deriva, para el legislador ordinario, la obligacin de establecer los mecanismos precisos para impedir que tal principio pueda verse falseado por prcticas desleales, susceptibles eventualmente de perturbar el funcionamiento concurrencial del mercado. Esta exigencia constitucional se complementa y refuerza por la derivada del principio de proteccin del consumidor, en su calidad de parte dbil de las relaciones tpicas de mercado, acogido por el artculo 51 del texto constitucional. Esta nueva vertiente del problema en general desconocida por nuestro Derecho tradicional de la competencia desleal, ha constituido un estimulo adicional de la mxima importancia para la emanacin de la nueva legislacin.

III. Las circunstancias antes sealadas, al tiempo que ponen de manifiesto la oportunidad de la Ley, dan razn de los criterios y objetivos que han presidido su elaboracin; a saber: generalidad, modernidad e institucionalidad. El propsito que ha guiado al legislador ha sido, en efecto, el de elaborar una Ley general, capaz de satisfacer la heterognea demanda social que registra el sector desde la perspectiva unitaria del fenmeno concurrencial; una Ley moderna, inspirada en los modelos de regulacin ms avanzados y susceptible de situar a nuestro ordenamiento de la competencia en la rbita del Derecho europeo del momento; una Ley, en fin, de corte institucional, apta para garantizar o asegurar una ordenacin del juego competitivo acorde con la escala de valores e intereses que ha cristalizado en nuestra constitucin econmica.

El resultado no poda ser otro que una profunda renovacin de nuestro vigente Derecho de la competencia desleal. Dicha renovacin se advierte, cuando menos, en el triple plano de la orientacin, de la configuracin y de la realizacin de la disciplina.

1. Por lo que se refiere al principio de los planos mencionados, la Ley introduce un cambio radical en la concepcin tradicional del Derecho de la competencia desleal. Este deja de concebirse como un ordenamiento primariamente dirigido a resolver los conflictos entre los competidores para convertirse en un instrumento de ordenacin y control de las conductas en el mercado. La institucin de la competencia pasa a ser as el objeto directo de proteccin. Significativo a este respecto es, entre otros muchos, el artculo 1. Tambin, y muy especialmente, el artculo 5 en el que, implcitamente al menos, se consagra la nocin de abuso de la competencia. Esta nueva orientacin de la disciplina trae consigo una apertura de la misma hacia la tutela de intereses que tradicionalmente haban escapado a la atencin del legislador mercantil. La nueva Ley, en efecto, se hace portadora no slo de los intereses privados de los empresarios en conflicto, sino tambin de los intereses colectivos del consumo. Esta ampliacin y reordenacin de los intereses protegidos est presente a lo largo de todos los preceptos de la Ley. Particularmente ilustrativo resulta el artculo 19, que atribuye legitimacin activa para el ejercicio de las acciones derivadas de la competencia desleal a los consumidores (individual y colectivamente considerados).

2. En lo que atae a la configuracin sustantiva de la disciplina, las novedades no son menos importantes. A este respecto resultan especialmente destacables los dos primeros captulos de la Ley, en los que, respectivamente, se incardinan la parte general y la parte especial de la disciplina.

En el Captulo I, y especficamente en los artculos 2 y 3, se establecen los elementos generales del ilcito concurrencial (aplicables a todos los supuestos concretos tipificados en el Captulo II, excepcin hecha del previsto en el artculo 13, relativo a la violacin de secretos industriales). A la hora de perfilar tales elementos o presupuestos de aplicacin de la disciplina se ha seguido por imperativo de la orientacin institucional y social de la Ley, un criterio marcadamente restrictivo. Para que exista acto de competencia desleal basta, en efecto, con que se cumplan las dos condiciones previstas en el prrafo primero del artculo 2; Que el acto se realice en el mercado (es decir, que se trate de un acto dotado de trascendencia externa) y que se lleve a cabo con fines concurrenciales (es decir, que el acto –segn se desprende del prrafo segundo del citado artculo– tenga por finalidad promover o asegurar la difusin en el mercado de las prestaciones propias o de un tercero). Si dichas circunstancias concurren, el acto podr ser perseguido en el marco de la nueva Ley. No es necesaria ninguna otra condicin ulterior; y concretamente –segn se encarga de precisar el artculo 3– no es necesario que los sujetos –agente y paciente– del acto sean empresarios (la Ley tambin resulta aplicable a otros sectores del mercado: artesana, agricultura, profesiones liberales, etc.), ni se exige tampoco que entre ellos medie una relacin de competencia. En este punto, y por exigencia de sus propios puntos de partida, la Ley ha incorporado las orientaciones ms avanzadas del Derecho comparado, desvinculando la persecucin del acto del tradicional requisito de la relacin de competencia, que slo tiene acomodo en el seno de una concepcin profesional y corporativa de la disciplina.

Las disposiciones generales del Captulo I se cierran con una norma unilateral de Derecho internacional privado que establece un criterio de conexin –el mercado afectado por el acto de competencia desleal– en plena armona con la inspiracin institucional de la Ley.

El ncleo dispositivo de la Ley se halla ubicado en el Captulo II, donde se tipifican las conductas desleales. El captulo se abre con una generosa clusula general de la que en buena medida va a depender –como muestra la experiencia del Derecho comparado– el xito de la Ley y la efectiva represin de la siempre cambiante fenomenologa de la competencia desleal. El aspecto tal vez ms significativo de la clusula general radica en los criterios seleccionados para evaluar la deslealtad del acto. Se ha optado por establecer un criterio de obrar, como es la buena fe, de alcance general, con lo cual, implcitamente, se han rechazado los ms tradicionales (correccin profesional, usos honestos en materia comercial e industrial, etc.), todos ellos sectoriales y de inequvoco sabor corporativo.

Pero la amplitud de la clusula general no ha sido bice para una igualmente generosa tipificacin de los actos concretos de competencia desleal, con la cual se aspira a dotar de mayor certeza a la disciplina. El catlogo incluye, junto a las ms tradicionales prcticas de confusin (artculo 6), denigracin (artculo 9) y explotacin de la reputacin ajena (artculo 12), los supuestos de engao (artculo 7), de violacin de secretos (artculo 13), de induccin a la infraccin contractual (artculo 14) y otros que slo han cobrado un perfil ntido y riguroso en la evolucin europea de las ltimas dcadas, tales como la venta con primas y obsequios (artculo 8), la violacin de normas (artculo 15), la discriminacin (artculo 16) y la venta a prdida (artculo 17). De acuerdo con la finalidad de la Ley, que en definitiva se cifra en el mantenimiento de mercados altamente transparentes y competitivos, la redaccin de los preceptos anteriormente citados ha estado presidida por la permanente preocupacin de evitar que prcticas concurrenciales incmodas para los competidores puedan ser calificadas, simplemente por ello, de desleales. En este sentido, se ha tratado de hacer tipificaciones muy restrictivas, que en algunas ocasiones, ms que dirigirse a incriminar una determinada prctica, tienden a liberalizarla o por lo menos a zanjar posibles dudas acerca de su deslealtad. Significativos a este respecto son los artculos 10 y 11, relativos a la publicidad comparativa y a los actos de imitacin e incluso los ya citados artculos 16 y 17 en materia de discriminacin y venta a prdida.

3. La Ley se esfuerza, finalmente, por establecer mecanismos sustantivos y procesales suficientemente eficaces para una adecuada realizacin de la disciplina. Al respecto resultan relevantes los Captulos III y IV. En el primero de ellos se regulan con detalle las acciones derivadas del acto de competencia desleal. Los extremos ms significativos se hallan contemplados por los artculos 18 y 19. El artculo 18 realiza un censo completo de tales acciones (declarativa, de cesacin, de remocin, de rectificacin, de resarcimiento de daos y perjuicios y de enriquecimiento injusto), poniendo a disposicin de los interesados un amplio abanico de posibilidades para una eficaz persecucin del ilcito concurrencial. El artculo 19 disciplina en trminos muy avanzados la legitimacin activa para el ejercicio de las acciones anteriormente mencionadas. La novedad reside en la previsin, junto a la tradicional legitimacin privada (que se ampla al consumidor perjudicado), de una legitimacin colectiva (atribuida a las asociaciones profesionales y de consumidores). De este modo se pretende armonizar este sector de la normativa con la orientacin general de la Ley y al mismo tiempo multiplicar la probabilidad de que las conductas incorrectas no queden sin sancin.

El Captulo IV alberga algunas especialidades procesales que se ha credo oportuno introducir al objeto de conseguir, sin merma de las debidas garantas, un mayor rigor, y una mayor eficacia y celeridad en las causas de competencia desleal. Desde esta perspectiva resultan particularmente elocuentes los artculos 24 y 25. El primero de ellos prev un generoso catlogo de diligencias preliminares, encaminado a facilitar al posible demandante la obtencin de la informacin necesaria para preparar el juicio. La experiencia demuestra que sin instrumentos de este tipo, a travs de los cuales se asegure el acceso al mbito interno de la empresa que presumiblemente ha cometido una prctica desleal, las acciones de competencia desleal se hallan, con frecuencia, condenadas al fracaso. El segundo de los preceptos mencionados, el artculo 25, regula las medidas cautelares, otra de las piezas clave para una eficaz defensa del interesado contra los actos de competencia desleal.

El captulo –y con l la Ley– se cierra con una disposicin inspirada por la Directiva CEE en materia de publicidad engaosa. Se trata del artculo 26, que contempla la posibilidad de que el juez invierta, en beneficio del demandante, la carga de la prueba relativa a la falsedad e inexactitud de las indicaciones o manifestaciones enjuiciadas en una causa de competencia desleal. Ciertamente, la norma se halla ya recogida en la Ley General de Publicidad. No est de ms, sin embargo, que se reitere en el mbito de la legislacin general, debido a su ms amplia proyeccin.

IV. Finalmente ha de hacerse una referencia a la oportunidad de la presente Ley desde el punto de vista de la distribucin territorial de competencias. La premisa de la que se ha partido es que la competencia desleal constituye una materia reservada a la competencia del Estado. Esta es, en efecto, la conclusin a la que se arriba en aplicacin del artculo 149 nmero 1 de la Constitucin, tanto en sus apartados 6 y 8 que atribuyen al Estado la competencia exclusiva sobre la legislacin mercantil y las bases de las obligaciones contractuales como, en cierto modo, en su apartado 13, que reserva al Estado las bases y coordinacin de la planificacin general de la actividad econmica. Este punto de vista se refuerza apelando a la doctrina del Tribunal Constitucional a tenor de la cual el lmite implcito de la competencia autonmica ha de situarse en la necesidad de garantizar la unidad de mercado en el territorio nacional.

El legislador es consciente, ciertamente, de que la materia de la competencia desleal se halla muy prxima a las materias de comercio interior y de tutela del consumidor respecto de las cuales las Comunidades Autnomas tienen asumidas competencias. Precisamente por ello ha tratado de ser especialmente escrupuloso a la hora de delimitar el objeto y el campo de su regulacin. La cuestin es clara con relacin al ttulo competencial de comercio interior, cuyas materias quedan perfectamente excluidas de la presente Ley. Ms dudas puede suscitar, a primera vista, el ttulo relativo a la proteccin del consumidor. Un examen atento de la normativa aprobada enseguida muestra, sin embargo, que tampoco por este lado se han mezclado o confundido ordenes materiales y competenciales distintas. La Ley, en efecto, disciplina directa e inmediatamente la actividad concurrencial. El hecho de que a la hora de establecer el cauce jurdico de esa actividad haya tenido en cuenta, muy especialmente por cierto, los intereses de los consumidores no significa que haya invadido terrenos que no son propios de su regulacin; significa simplemente que, en el trance de reglamentar los comportamientos de los operadores del mercado, se ha guiado –de acuerdo con los criterios consolidados en la evolucin actual del Derecho comparado y por imperativo de la propia Carta Constitucional– por la necesidad de reforzar la posicin del consumidor como parte dbil de las relaciones tpicas del mercado.

CAPTULO PRIMERO
Disposiciones generales
Artculo 1. Finalidad.

La presente Ley tiene por objeto la proteccin de la competencia en inters de todos los que participan en el mercado, y a tal fin establece la prohibicin de los actos de competencia desleal.

Artculo 2. mbito objetivo.

1. Los comportamientos previstos en esta Ley tendrn la consideracin de actos de competencia desleal siempre que se realicen en el mercado y con fines concurrenciales.

2. Se presume la finalidad concurrencial del acto cuando, por las circunstancias en que se realice, se revele objetivamente idneo para promover o asegurar la difusin en el mercado de las prestaciones propias o de un tercero.

Artculo 3. mbito subjetivo.

1. La Ley ser de aplicacin a los empresarios y a cualesquiera otras personas fsicas o jurdicas que participen en el mercado.

2. La aplicacin de la Ley no podr supeditarse a la existencia de una relacin de competencia entre el sujeto activo y el sujeto pasivo del acto de competencia desleal.

Artculo 4. mbito territorial.

La presente Ley ser de aplicacin a los actos de competencia desleal que produzcan o puedan producir efectos sustanciales en el mercado espaol.

CAPTULO II
Actos de competencia desleal
Artculo 5. Clusula general.

Se reputa desleal todo comportamiento que resulte objetivamente contrario a las exigencias de la buena fe.

Artculo 6. Actos de confusin.

Se considera desleal todo comportamiento que resulte idneo para crear confusin con la actividad, las prestaciones o el establecimiento ajenos.

El riesgo de asociacin por parte de los consumidores respecto de la procedencia de la prestacin es suficiente para fundamentar la deslealtad de una prctica.

Artculo 7. Actos de engao.

Se considera desleal la utilizacin o difusin de indicaciones incorrectas o falsas, la omisin de las verdaderas y cualquier otro tipo de prctica que, por las circunstancias en que tenga lugar, sea susceptible de inducir a error a las personas a las que se dirige o alcanza, sobre la naturaleza, modo de fabricacin o distribucin, caractersticas, aptitud en el empleo, calidad y cantidad de los productos y, en general, sobre las ventajas realmente ofrecidas.

Artculo 8. Obsequios, primas y supuestos anlogos.

1. La entrega de obsequios con fines publicitarios y prcticas comerciales anlogas se reputarn desleales cuando, por las circunstancias en que se realicen, pongan al consumidor en el compromiso de contratar la prestacin principal.

2. La oferta de cualquier clase de ventaja o prima para el caso de que se contrate la prestacin principal se reputar desleal cuando induzca o pueda inducir al consumidor a error acerca del nivel de precios de otros productos o servicios del mismo establecimiento, o cuando le dificulte gravemente la apreciacin del valor efectivo de la oferta o su comparacin con ofertas alternativas. Estas ltimas circunstancias se presumirn verificadas cuando el coste efectivo de la ventaja exceda del quince por ciento del precio de la prestacin principal.

3. La subordinacin de la conclusin de un contrato a la aceptacin de prestaciones suplementarias que no guarden relacin con el objeto de tal contrato se reputar desleal cuando concurra alguna de las circunstancias previstas en el apartado anterior.

Artculo 9. Actos de denigracin.

Se considera desleal la realizacin o difusin de manifestaciones sobre la actividad, las prestaciones, el establecimiento o las relaciones mercantiles de un tercero que sean aptas para menoscabar su crdito en el mercado, a no ser que sean exactas, verdaderas y pertinentes.

En particular, no se estiman pertinentes las manifestaciones que tengan por objeto la nacionalidad, las creencias o ideologa, la vida privada o cualesquiera otras circunstancias estrictamente personales del afectado.

Artculo 10. Actos de comparacin.

1. Se considera desleal la comparacin pblica de la actividad, las prestaciones o el establecimiento propios o ajenos con los de un tercero cuando aqulla se refiera a extremos que no sean anlogos, relevantes ni comprobables.

2. Se reputa tambin desleal la comparacin que contravenga lo establecido por los artculos 7 y 9 en materia de prcticas engaosas y denigrantes.

Artculo 11. Actos de imitacin.

1. La imitacin de prestaciones e iniciativas empresariales ajenas es libre, salvo que estn amparadas por un derecho de exclusiva reconocido por la Ley.

2. No obstante, la imitacin de prestaciones de un tercero se reputar desleal cuando resulte idnea para generar la asociacin por parte de los consumidores respecto a la prestacin o comporte un aprovechamiento indebido de la reputacin o el esfuerzo ajeno.

La inevitabilidad de los indicados riesgos de asociacin o de aprovechamiento de la reputacin ajena excluye la deslealtad de la prctica.

3. Asimismo, tendr la consideracin de desleal la imitacin sistemtica de las prestaciones e iniciativas empresariales de un competidor cuando dicha estrategia se halle directamente encaminada a impedir u obstaculizar su afirmacin en el mercado y exceda de lo que, segn las circunstancias, pueda reputarse una respuesta natural del mercado.

Artculo 12. Explotacin de la reputacin ajena.

Se considera desleal el aprovechamiento indebido, en beneficio propio o ajeno, de las ventajas de la reputacin industrial, comercial o profesional adquirida por otro en el mercado.

En particular, se reputa desleal el empleo de signos distintivos ajenos o de denominaciones de origen falsas acompaados de la indicacin acerca de la verdadera procedencia del producto o de expresiones tales como modelos, sistema, tipo, clase y similares.

Artculo 13. Violacin de secretos.

1. Se considera desleal la divulgacin o explotacin, sin autorizacin de su titular, de secretos industriales o de cualquier otra especie de secretos empresariales a los que se haya tenido acceso legtimamente, pero con deber de reserva, o ilegtimamente, a consecuencia de alguna de las conductas previstas en el apartado siguiente o en el artculo 14.

2. Tendrn asimismo la consideracin de desleal la adquisicin de secretos por medio de espionaje o procedimiento anlogo.

3. La persecucin de las violaciones de secretos contempladas en los apartados anteriores no precisa de la concurrencia de los requisitos establecidos en el artculo 2. No obstante, ser preciso que la violacin haya sido efectuada con nimo de obtener provecho, propio o de un tercero, o de perjudicar al titular del secreto.

Artculo 14. Induccin a la infraccin contractual.

1. Se considera desleal la induccin a trabajadores, proveedores, clientes y dems obligados, a infringir los deberes contractuales bsicos que han contrado con los competidores.

2. La induccin a la terminacin regular de un contrato o el aprovechamiento en beneficio propio o de un tercero de una infraccin contractual ajena slo se reputar desleal cuando, siendo conocida, tenga por objeto la difusin o explotacin de un secreto industrial o empresarial o vaya acompaada de circunstancias tales como el engao, la intencin de eliminar a un competidor del mercado u otras anlogas.

Artculo 15. Violacin de normas.

1. Se considera desleal prevalerse en el mercado de una ventaja competitiva adquirida mediante la infraccin de las leyes. La ventaja ha de ser significativa.

2. Tendr tambin la consideracin de desleal la simple infraccin de normas jurdicas que tengan por objeto la regulacin de la actividad concurrencial.

Artculo 16. Discriminacin.

1. El tratamiento discriminatorio del consumidor en materia de precios y dems condiciones de venta se reputar desleal, a no ser que medie causa justificada.

2. Asimismo se reputa desleal la explotacin por parte de una empresa de la situacin de dependencia econmica en que puedan encontarse sus empresas clientes o proveedores que no dispongan de alternativa equivalente para el ejercicio de su actividad.

Artculo 17. Venta a prdida.

1. Salvo disposicin contraria de las leyes o de los reglamentos, la fijacin de precios es libre.

2. No obstante, la venta realizada bajo coste, o bajo precio de adquisicin, se reputar desleal en los siguientes casos:

a) Cuando sea susceptible de inducir a error a los consumidores acerca del nivel de precios de otros productos o servicios del mismo establecimiento.

b) Cuando tenga por efecto desacreditar la imagen de un producto o de un establecimiento ajenos.

c) Cuando forme parte de una estrategia encaminada a eliminar a un competidor o grupo de competidores del mercado.

CAPTULO III
Acciones derivadas de la competencia desleal
Artculo 18. Acciones.

Contra el acto de competencia desleal podrn ejercitarse las siguientes acciones:

1. Accin declarativa de la deslealtad del acto, si la perturbacin creada por el mismo subsiste.

2. Accin de cesacin del acto, o de prohibicin del mismo, si todava no se ha puesto en prctica.

3. Accin de remocin de los efectos producidos por el acto.

4. Accin de rectificacin de las informaciones engaosas, incorrectas o falsas.

5. Accin de resarcimiento de los daos y perjuicios ocasionados por el acto, si ha intervenido dolo o culpa del agente. El resarcimiento podr incluir la publicacin de la sentencia.

6. Accin de enriquecimiento injusto, que slo proceder cuando el acto lesione una posicin jurdica amparada por un derecho de exclusiva u otra de anlogo contenido econmico.

Artculo 19. Legitimacin activa.

1. Cualquier persona que participe en el mercado, cuyos intereses econmicos resulten directamente perjudicados o amenazados por el acto de competencia desleal, est legitimada para el ejercicio de las acciones previstas en los cinco primeros nmeros del artculo anterior.

La accin de enriquecimiento injusto solo podr ser ejercitada por el titular de la posicin jurdica violada.

2. Las acciones contempladas en los nmeros 1. a 4. del artculo anterior podrn ejercitarse adems por las siguientes entidades:

a) Las asociaciones, corporaciones profesionales o representativas de intereses econmicos cuando resulten afectados los intereses de sus miembros.

b) Las asociaciones que, segn sus estatutos, tengan por finalidad la proteccin del consumidor. La legitimacin quedar supeditada en este supuesto a que el acto de competencia desleal perseguido afecte directamente a los intereses de los consumidores.

Artculo 20. Legitimacin pasiva.

1. Las acciones previstas en el artculo 18 podrn ejercitarse contra cualquier persona que haya realizado u ordenado el acto de competencia desleal o haya cooperado a su realizacin. No obstante, la accin de enriquecimiento injusto slo podr dirigirse contra el beneficiario del enriquecimiento.

2. Si el acto de competencia desleal es realizado por trabajadores u otros colaboradores en el ejercicio de sus funciones y deberes contractuales, las acciones previstas en los nmeros 1. y 4. del artculo 18 debern dirigirse contra el principal. Respecto a las acciones de resarcimiento de daos y de enriquecimiento injusto se estar a lo dispuesto por el Derecho civil.

Artculo 21. Prescripcin.

Las acciones de competencia desleal prescriben por el transcurso de un ao desde el momento en que pudieron ejercitarse y el legitimado tuvo conocimiento de la persona que realiz el acto de competencia desleal; y, en cualquier caso, por el transcuros de tres aos desde el momento de la realizacin del acto.

CAPTULO IV
Disposiciones procesales
Artculo 22. Tramitacin del proceso.

Los procesos en materia de competencia desleal se tramitarn en todo caso con arreglo a lo dispuesto por la Ley de Enjuiciamiento Civil para el juicio de menor cuanta.

Artculo 23. Competencia territorial.

1. En los juicios en materia de competencia desleal ser competente el juez del lugar donde el demandado tenga su establecimiento y, a falta de ste, su domicilio. En el supuesto de que el demandado carezca de establecimiento y domicilio en el territorio nacional, ser competente el juez del lugar de su residencia habitual.

2. A eleccin del demandante, tambin ser competente el juez del lugar donde se haya realizado el acto de competencia desleal o el de aquel en que se produzcan sus efectos.

Artculo 24. Diligencias preliminares.

1. Quien pretenda ejercitar una accin de competencia desleal podr solicitar del Juez la prctica de diligencias para la comprobacin de aquellos hechos cuyo conocimiento resulte objetivamente indispensable para preparar el juicio.

2. Tales diligencias se sustanciarn de acuerdo con lo previsto en los artculos 129 a 132 de la Ley 11/1986, de 20 de marzo de Patentes, y podrn extenderse a todo el mbito interno de la empresa.

Artculo 25. Medidas cautelares.

1. Cuando existieren indicios de la realizacin de un acto de competencia desleal, o la inminencia del mismo, el juez, a instancia de persona legitimada y bajo la responsabilidad de sta, podr ordenar la cesacin provisional de dicho acto y decretar las dems medidas cautelares que resulten pertinentes.

2. Las medidas previstas en el apartado anterior sern de tramitacin preferente. En caso de peligro grave e inminente podrn adoptarse sin or a la parte contraria y debern ser dictadas dentro de las veinticuatro horas siguientes a la presentacin de la solicitud.

3. Si las medidas se solicitan antes de ser interpuesta la demanda, tambin ser competente para adoptarlas el juez del lugar donde el acto de competencia desleal produzca o pueda producir sus efectos.

No obstante, una vez presentada la demanda principal, el juez que conozca de ella ser el nico competente en todo lo relativo a las medidas adoptadas.

4. Las medidas cautelares, en lo no previsto por este artculo, se regirn por lo establecido en el artculo 1.428 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

Artculo 26. Especialidad en materia probatoria.

En las controversias originadas por la infraccin de los artculos 7, 9 10, el juez, en el momento de decidir el recibimiento a prueba, podr requerir de oficio al demandado para que aporte las pruebas relativas a la exactitud y veracidad de las indicaciones o manifestaciones realizadas.

Cuando dicha prueba no sea aportada, el juez podr estimar que las indicaciones o manifestaciones enjuiciadas son inexactas o falsas.

DISPOSICIN TRANSITORIA

Las acciones judiciales que se hubieren iniciado antes de la entrada en vigor de la presente Ley, se tramitarn de acuerdo con las normas sustantivas y procesales antes vigentes.

DISPOSICIN DEROGATORIA

A la entrada en vigor de esta Ley, quedarn derogados los artculos 87, 88 y 89 de la Ley 32/1988 de 10 de noviembre de Marcas.

Asimismo, quedarn derogadas cuantas disposiciones de igual o inferior rango se opongan a lo dispuesto en la presente Ley.

Por tanto, mando a todos los espaoles, particulares y autoridades que guarden y hagan guardar esta Ley.

Madrid, 10 de enero de 1991.

JUAN CARLOS R.

El Presidente del Gobierno

FELIPE GONZLEZ MRQUEZ

Análisis

  • Rango: Ley
  • Fecha de disposición: 10/01/1991
  • Fecha de publicación: 11/01/1991
  • Entrada en vigor: 31 de enero de 1991.
Referencias posteriores

Criterio de ordenación:

  • SE MODIFICA:
    • el art. 5.1, por Ley 3/2014, de 27 de marzo (Ref. BOE-A-2014-3329).
    • los arts. 1 a 5, 7, 8, 10, 11, 18, los captulos III, IV y se aade un captulo V y una disposicin adicional nica por Ley 29/2009, de 30 de diciembre (Ref. BOE-A-2009-21162).
    • el art. 15, por la Ley Orgnica 14/2003, de 20 de noviembre (Ref. BOE-A-2003-21187).
  • SE DEROGA los arts. 23, 25 y 26 y SE MODIFICA el 22, por la Ley 1/2000, de 7 de enero (Ref. BOE-A-2000-323).
  • SE MODIFICA el art. 16, por Ley 52/1999, de 28 de diciembre (Ref. BOE-A-1999-24706).
Referencias anteriores
Materias
  • Comercio
  • Competencia desleal
  • Precios
  • Propiedad Industrial
  • Publicidad

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