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Documento BOE-A-2005-2532

Ley 6/2004, de 21 de diciembre, para la aplicacin al municipio de Albacete del rgimen de organizacin de los municipios de gran poblacin.

TEXTO

Las Cortes de Castilla-La Mancha han aprobado y yo, en nombre del Rey, promulgo la siguiente Ley.

EXPOSICIN DE MOTIVOS

ramos unos cuantos en la aldea, nos apabamos con lo puesto, tenamos un buen pastizal para los animales, agua abundante, uvas y hortalizas, caza, lea, cereal en el secano y el trigal de las estrellas para los sueos, el primero de todos con mucho tiempo por delante porque la Historia va despacio, y si entonces queramos algo, seguramente sin sospechar una infinita tardanza, era ser una gran ciudad, de forma que todo suceda con los pies en el suelo, por sus pasos contados. El poblado ni siquiera tena nombre. Vivamos casi a la intemperie bajo las faldas de Chinchilla -nunca mejor dicho- y un da llegaron los berberes, gente ruda, y se quedaron a cenar. Es una forma de contar lo que pas.

Y si echamos una ojeada desde el cerro de Montearagn lo que se ve, hasta donde la vista alcanza, es una pradera, y tal vez una pequea fortaleza en el llano extendido como la palma de la mano, as que para bautizar el territorio -olvidando toda tentacin litrgica- en rabe por ms seas, ponerle rtulo a una calle inexistente fue sencillo: Al Basit, o sea, la llanura, y no se hable ms. Esa es la huella intelectual que dejamos, y unos trozos de cermica, un cantil descubierto, pasados los siglos, en un lugar que sera teatral, de modo que, ni aposta, ya tena eso que llamamos la posteridad la representacin en la calle Isaac Peral, predestinada para el hallazgo. Y despus de islmicos fuimos cristianos, djenme que lo cuente a salto de mata, y nuestra voluntad de crecer se fue afianzando.

Pero es muy largo de relatar, y para ir abreviando aquella poca primitiva, pongmonos en el 1.100. Vendrn tiempos de luchas, de conquistas, de adhesiones de tierras, zozobra, conflictos tribales, aristocracia peleona, y cuando llega el siglo XIV, un claro indicio de progresin, el respaldo real a un proyecto de vida que excede los lmites aldeanos, porque cuando es llegado noviembre del 1375, Alfonso de Aragn nos concede el privilegio de villazgo en un acto en Garcimuoz, de la vecina de Cuenca. Se trata de algo ms que un ttulo, porque avanzamos en la direccin de nuestro sueo de ser ciudad, que todo se andar, porque hay que esperar quin sabe si para estimular el gran secreto de nuestra paciencia.

Fue as y de esta manera se desarroll la idea -entre y ceja y ceja- de los que nacieron aqu, vivieron, amaron, enterraron a sus muertos, dejaron alguna huella, cosas de la vida, alfarera domstica, bronce, metales preciosos, sus ajuares, sus adornos, sus rituales, sus vestidos, y por esos vestigios, que son su documento de identidad, sabemos que su pueblo fue ms grande, y despus vinieron otros y ms de lo mismo, y es as como tuvimos diferentes culturas hasta consolidar una tierra que llamamos de encrucijada, por eso mismo, por todos los caminos entrecruzados que despus seran barrios, mezquitas, parroquias, cuarteles, conventos, fortalezas y lo que hiciera falta, que as tendra Albacete la ocasin crecer y multiplicarse, siglo a siglo hasta llegar a este milenio que es una mayora de edad.

Y vendran otros, y lo que ahora es electrnica como de ciencia recreativa -es mucho ms serio y con una proyeccin sutil- tendr otra dimensin mientras que las expectativas permitirn que muchos vean lo que se intuye de inminente, que la ensoacin se satisface, como ocurri en el pasado a la hermosa gente que se asent en la llanura. Desde luego no hemos olvidado Acequin y otros poblados en ese entrono de nuestra estirpe, tambin de extranjeros que hacan aqu camino -al andar- porque todos estaban al raso, en una intemperie de aqu te espero, que de este modo se forj un pueblo bien nacido. Dnde? No en Villacerrada, como se cree, sino entre el Puente de Madera y el depsito de agua del Sol, en la Cuesta. Es la teora ms slida.

Y como ya tenemos dnde estar bajo techo y donde morir, casi -siempre a causa del clera- pronto seremos cristianos y tendremos los primeros privilegios, reyes a quienes servir, enemigos contra quien luchar, y llega un tal don Juan Manuel a quien Dios tenga donde merece y la aldea tira p'alante, empezamos a ser urbanitas, aunque no todos a causa de las etapas sombras, que los vecinos se van a por tabaco y ya no vuelven, mientras otros bajan de Chinchilla a la llanura, ms que nada por fastidiar. Tenemos entonces un paisaje de seoros, ocupaciones, saqueos y seores opulentos. Hay sublevaciones y bandoleros, fijan los lmites locales y en le siglo XV ya somos dos mil. En el XVI nos parecemos a la ciudad sencilla y labradora del tpico, y si cortamos rboles y desaparecen bosques enteros eso ser una seal de deterioro; ya se encargarn los ecologistas del futuro de poner el grito en el cielo. Los aos van registrando sucesos inevitables, el trmino es mayor pero guerras que no falten, construimos conventos, ermitas, templos -muchsimos- y si falta agua, porque no tenemos un ro a mano, nos las arreglamos perforando pozos, y si hay una enorme charca pestilente ya llegar el da de construir un canal, que lo ordena Su Majestad Carlos IV y es palabra de rey. Viene Felipe II, no a terminar la iglesia de San Juan, cada correo ulico que recibimos, con cdulas y otros papeles, es para confirmarnos derechos , hasta para fundar el convento de Los Llanos nos mandan licencia desde la Corte, y en cuanto a las ferias francas y a la Feria con mayscula no digamos, porque se resuelve el pleito con los frailes de Los Llanos y tampoco tienen suerte los jesuitas, a quienes expulsa Carlos III.

Y en esto que vienen los franceses -saltando sobre el tiempo- y la milicia urbana les planta cara. No faltar un Ao de Hambre, y si nos nace Mariano Roca de Tagores, el Marqus de Molins, tan contentos. Y llega el instante de las Regencias, y para que se configur un Albacete administrativo nos hacen capital de la provincia, la Audiencia en una etapa turbulenta y hasta viene Espartero, con un par, ya saben, el del caballo. Y tambin Isabel II, y con ella ya somos ciudad! La patrona lleva un manto suyo. Se fundan casinos, hay una fuente con agua de los Ojos de San Jorge en la Plaza Mayor, peste la que haga falta, revolucin y la primera Repblica, el Teatro Circo y alumbrado elctrico. Ha nacido el siglo XX.

De ahora en adelante, la vida social, poltica, del comercio y la industria sufrir una aceleracin con altibajos. La gran noticia ser la trada del agua, que fluye por los grifos caseros. Pronto tendremos alcantarillado, y un parque, y en pocos aos la primera caja de ahorros y el primer banco, un centro experimental agrcola, y cuando concluya la I Guerra Mundial vamos a vivir mejor. Nos hace falta una Casa del Pueblo y surgen fbricas de casi todo, de harina especialmente. Abren la nueva plaza de toros, escuelas, el teatro Cervantes, un instituto, el Crculo de Bellas Artes y el aerdromo de Los Llanos, que es un espaldarazo a nuestra vocacin de volar, otro sueo. Y tenemos otra Repblica y en seguida la guerra civil, que abre un parntesis desolador, deja un Albacete hambriento en la llamada zona roja y ya es una cuestin de supervivencia en un clima muy restrictivo, con episodios trgicos, bombardeos, pero qu le va usted a decir a un pueblo que si algo asumi fue una lucha permanente, tambin contra s mismo, y para defenderse del exterior y para conservar un trozo de tierra, algn requisito imprescindible, sus aguas, sus cosechas, su territorio, lo que tanto costara por los siglos de los siglos.

La posguerra es una fase difcil, falta casi todo -y esto no excluye derechos bsicos-, es tiempo de racionamiento, hay que reconstruir, a veces volver a empezar, se mueven oligarquas decisorias, los indicios de industrializacin no culminarn hasta que se configure Campollano, la capital acepta el escapismo del panem et circenses, que en el pasodoble se llamarn pan y toros, y mira el No-Do, el esfuerzo es indudable, la sociedad se mueve con dificultades pero la urbe se ensancha, busca nuevos caminos, aprovecha con voluntad circunstancias que puedan favorecer su desarrollo, levanta viviendas, barrios, corona cannicamente a su Patrona, muy cerca emprende tareas de colonizacin, de nuevo grupos importantes se van a la Europa fra, es la emigracin con un equipaje de amor para la tierra, ayuntamientos voluntaristas, los cincuenta son sugerentes de posibilidades, pero menos, y en los sesenta hay cambios insinuantes de progreso, el sistema productivo es distinto, en una palabra, Dios aprieta pero no ahoga, aunque los presupuestos son exiguos y la vida municipal abarca hasta donde puede, sin que falten iniciativas privadas de empresarios que asumen su responsabilidad en el comercio y en la industria. As que vamos a inaugurar un estadio, la estacin de Renfe, un museo, cines, se queda chica la torre Legorburo frente a un verticalismo agresivo que propicia la aparicin de edificios ms altos, el urbanismo es demoledor y se lleva por delante un Albacete ms autntico, bello y discreto, del que la especulacin, irrespetuosa, a veces en el nombre del paro en el sector, no dejar ni un tapial en pie. Nueva York de la Mancha? Ni tanto ni tan calvo.

Y ya, casi ayer, a la vuelta de la esquina, surgen instituciones democrticas, la vida es otro cantar, en cuanto podemos nos constituimos en regin. Los noventa, ya con experiencia autonmica, son nuestros, el centro es una cosa -ms trfico, cambiazos en las tiendas, semforos y farolas fernandinas, jardines, escuelas, la Universidad regional, firme voluntad de crecer. Se transforma la primitiva configuracin urbana, el ensanche es mltiple, no hay ni rastro de nuestro origen peatonal, se construyen instalaciones deportivas, se renuevan las barriadas, los servicios pblicos, el agua vendr del Jcar, otra conquista, los trenes del Marqus de Salamanca van a afrontar la alta velocidad por una geografa vulnerada, y el otro parque automovilstico exige nuevos aparcamientos subterrneos, las excavadoras estn preparadas.

Albacete, esta urbe, con su Ayuntamiento al frente, cuya peripecia histrica, anecdtica y sentimental, hemos seguido en estas lneas, ha hecho mritos de sobra para convertirse en una gran ciudad. Ese es su rango. Nadie ha luchado ms en este proyecto, desde que hicimos la primera vasija, el primer indicio de laboriosidad que nos abri, entre enormes dificultades, un camino de expansin.

La reciente modificacin de la Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases del Rgimen Local, a travs de la Ley 57/2003, de 16 de diciembre, de medidas para la modernizacin del gobierno local, ha incorporado un rgimen de organizacin de los municipios de gran poblacin, que potencia la formacin de rganos ejecutivos con gran capacidad de gestin y el carcter deliberante y fiscalizador del Pleno.

De acuerdo con lo establecido en el artculo 121 de la citada Ley 7/1985, el municipio de Albacete, por su condicin de capital de provincia, puede acogerse al rgimen de organizacin de los municipios de gran poblacin, y, a este efecto, el Pleno del Ayuntamiento, en sesin celebrada el da 30 de diciembre de 2003 ha acordado solicitar el reconocimiento de la aplicacin de dicho rgimen.

Cumplindose, por tanto, las condiciones legales y considerando que concurren, adems, circunstancias que aconsejan la adopcin de la medida, mediante esta Ley se dispone la aplicacin al municipio de Albacete del rgimen de organizacin de los municipios de gran poblacin.

Artculo primero.

Ser de aplicacin al municipio de Albacete el rgimen de organizacin de los municipios de gran poblacin recogido en el Ttulo X de la Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases del Rgimen Local, por entender que concurren las circunstancias de carcter objetivo exigidas para ello.

Artculo segundo.

El Pleno municipal de Albacete determinar la aplicacin de la presente Ley a su rgimen de organizacin.

Disposicin final nica.

La presente Ley entrar en vigor el da siguiente al de su publicacin en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha.

Toledo, 21 de diciembre de 2004.

JOS MARA BARREDA FONTES,

Presidente

(Publicada en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha nmero 247, de 30 de diciembre de 2004)

Análisis

  • Rango: Ley
  • Fecha de disposición: 21/12/2004
  • Fecha de publicación: 16/02/2005
  • Entrada en vigor: 31 de diciembre de 2004.
  • Publicada en el DOCM nm. 247, de 30 de diciembre de 2004.
Referencias anteriores
Materias
  • Albacete
  • Castilla-La Mancha
  • Municipios
  • Ordenacin del territorio
  • Urbanismo

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