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Documento BOE-A-2001-7562

Resolución de 8 de marzo de 2001, de la Dirección General de los Registros y del Notariado, en el recurso gubernativo interpuesto por el "Banco Central Hispanoamericano, Sociedad Anónima", frente a la negativa del Registrador de la Propiedad de Vivero, don Juan Bris Montes, a inscribir una escritura de préstamo hipotecario en virtud de apelación de dicho Registrador.

Publicado en:
«BOE» núm. 93, de 18 de abril de 2001, páginas 14127 a 14128 (2 págs.)
Sección:
III. Otras disposiciones
Departamento:
Ministerio de Justicia
Referencia:
BOE-A-2001-7562

TEXTO ORIGINAL

En el recurso gubernativo interpuesto por el Letrado don Francisco

Ángel Rodríguez-Gigirey Pérez, en nombre y representación de "Banco

Central Hispanoamericano, Sociedad Anónima", frente a la negativa del

Registrador de la Propiedad de Vivero, don Juan Bris Montes, a inscribir una

escritura de préstamo hipotecario en virtud de apelación de dicho

Registrador.

Hechos

I

Por escritura que autorizó el Notario de Santa María de Oleiros don

Rafael Benzo Sainz el 29 de junio de 1998, el "Banco Central

Hispanoamericano, Sociedad Anónima", concedió a don J. R. V. y doña L. D. B.

un préstamo de tres millones quinientas mil pesetas, con un plazo de

amortización de veinte años, al interés inicial del 5,25 por 100 anual,

variable a partir del primer año, por períodos anuales, en función de

añadir un punto diferencial al tipo de referencia constituido por el

interbancario a un año -Mibor a un año-, u otro previsto en defecto de éste,

pactándose intereses de demora al tipo resultante de añadir cinco puntos

al tipo de interés vigente al tiempo de producirse la demora. En garantía

del capital prestado, de sus intereses de un año hasta un máximo del

10 por 100 anual, que ascienden a trescientas cincuenta mil pesetas, tres

años de intereses moratorios hasta un máximo de 15 por 100 anual, que

ascienden a un millón quinientas setenta y cinco mil pesetas, más una

cantidad fijada para costas y gastos, la parte prestataria constituyó hipoteca

sobre una finca de su propiedad.

II

Presentada copia de la escritura en el Registro de la Propiedad de

Vivero fue calificada con la siguiente nota: "Calificado el precedente

documento por el Registrador que suscribe, se suspende la inscripción del

mismo, por el defecto subsanable de que la responsabilidad por intereses

(ordinarios y de demora), excede de cinco anualidades de intereses

ordinarios, conforme a lo establecido en el último párrafo del artículo 114

de la Ley Hipotecaria, artículo que sólo se refiere a dichos intereses

ordinarios como se deduce de su propia redacción ("la hipoteca constituida

a favor de un crédito que devengue intereses...") y del primer párrafo

del artículo 115 de la misma Ley. No se toma anotación de suspensión

que no ha sido solicitada.-Vivero, 9 de julio de 1998.-El Registrador".

Sigue la firma.

III

Don Francisco Ángel Rodríguez-Gigirey Pérez, Abogado, en

representación de "Banco Central Hispanoamericano, Sociedad Anónima",

interpuso recurso gubernativo frente a la anterior calificación alegando: que

los intereses moratorios derivan del incumplimiento por mora y en

consecuencia, por su carácter penalizador, deben ser calculados a un tipo

superior a los remuneratorios, que el artículo 114 de la Ley Hipotecaria

fija un límite máximo al pacto sobre responsabilidad hipotecaria por

intereses frente a terceros, libertad de pacto que puede ejercitarse bien fijando

el número de años dentro del máximo permitido, bien fijando simplemente

una cantidad máxima según Resoluciones de esta Dirección General de

19.01.96 y 13.03.96; que la hipoteca en este caso no sólo respeta dicho

límite sino que no lo alcanza al garantizarse intereses ordinarios de un

año y moratorios de tres; que en la constitución de hipoteca la garantía

de los intereses aparece configurada como una hipoteca de máximo, con

fijación de plazo y tipo máximo de interés, acorde con las exigencias de

la Resolución de 16 de diciembre de 1996, por lo que ha de concluirse

que la calificación no resulta ajustada a derecho.

IV

El Registrador informó en defensa de su nota: Que no comprende cuál

sea la razón o deber por el que los intereses de demora hayan de ser

superiores a los ordinarios tal como aduce el recurrente; que las

resoluciones invocadas por el mismo no resuelven la cuestión pues en unas

la cantidad garantizada por intereses no rebasaba el límite de los

correspondientes a cinco anualidades al tipo de los ordinarios y en otras la

garantía de los mismos era conjunta; que el artículo 114 de la Ley

Hipotecaria claramente se refiere a los intereses ordinarios como resulta de

su redacción, referida a un "crédito" que devengue intereses, no a la

conducta posterior del deudor incumplidor, o los intereses "vencidos", que

han de considerarse como los ordinarios o remuneratorios; que las

resoluciones de 23 y 26 de octubre de 1987 distinguen claramente ambos tipos

de intereses por su distinta naturaleza y si bien admite la garantía de

los moratorios exige que se computen conjuntamente a los solos efectos

del límite establecido en el artículo 114 de la Ley Hipotecaria, límite éste

que habrá de respetarse no solo formalmente, en cuanto al número de

anualidades, sino cuantitativamente por referencia a los intereses

ordinarios que son los únicos que el precepto contempla.

V

El Presidente del Tribunal Superior de Justicia de Galicia resolvió

admitir el recurso, revocando la nota de calificación, fundándose en que si

bien frente a terceros no cabe repetir contra la finca hipotecada por

cantidad superior a la legalmente prevista incluso en caso de pacto, tal límite

no juega entre las partes, de suerte que cualquiera que sea el sistema

que se siga para el computo de los intereses garantizados su trascendencia

es meramente procesal y limitada a personas muy concretas, lo que no

puede constituir motivo para rechazar su inscripción.

VI

El Registrador apeló la anterior decisión reiterando los argumentos

de su informe.

Fundamentos de Derecho

Vistos los artículos 12 y 114 de la Ley Hipotecaria; 220 de su Reglamento,

y las Resoluciones de 23 y 26 de octubre de 1987, 18 de diciembre de 1999

y 14 y 17 de marzo de 2000.

1. Se recurre la negativa del Registrador a inscribir la garantía

hipotecaria de un préstamo que se basa en que los intereses que se garantizan,

una anualidad de los ordinarios hasta una suma máxima y tres de los

moratorios, igualmente hasta una cantidad máxima, ambas resultado de

aplicar al capital prestado un tipo máximo dentro de la variabilidad

prevista para los mismos, excede del máximo permitido por el artículo 114

de la Ley Hipotecaria que, a su entender, es el de cinco anualidades de

intereses ordinarios.

2. El defecto no puede confirmarse. La doctrina de esta Dirección

General, contenida en Resoluciones de 23 y 26 de octubre de 1987 y 22

de julio de 1996 entre otras, una vez sentada la distinta naturaleza y

régimen de los intereses remuneratorios y moratorios, diverso origen y

título para lograr su efectividad, ha admitido la posibilidad de extender

la garantía hipotecaria a los segundos siempre que, por exigencias del

principio de especialidad (cfr. artículo 12 de la Ley Hipotecaria), se precise

claramente en que medida lo están, con independencia de la garantía

prevista para los primeros, de suerte que no pueda aplicarse la cobertura

establecida para unos a los otros. Por lo demás, el argumento de que

han de computarse conjuntamente uno y otro tipo de intereses no pretende

otra cosa, tal como precisara la Resolución de 18 de diciembre de 1999

-y que han ratificado las de 14 y 17 de marzo de 2000-, sino afirmar

que unas mismas cantidades no pueden devengar simultáneamente

intereses ordinarios y de demora, mas, respetada esta exigencia, ninguna

dificultad hay para poder reclamar todos los intereses, sean remuneratorios

o de demora, realmente devengados y cubiertos por las respectivas

definiciones de su garantía hipotecaria -dentro de los máximos legales - aun

cuando se reclamen intereses remuneratorios de los cinco últimos años

e intereses moratorios también de los cinco últimos años, si así procediera,

por ser distintas y de vencimiento diferente las cantidades que devengan

unos y otros y, por tanto, a ambos puede extenderse la garantía hipotecaria

dentro de dichos límites.

Esta Dirección General ha acordado desestimar el recurso confirmando

el auto apelado.

Madrid, 8 de marzo de 2001.-La Directora general, Ana López-Monís

Gallego.

Excmo. Sr. Presidente del Tribunal Superior de Justicia de Galicia.

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