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Documento BOE-A-2005-2533

Ley 7/2004, de 21 de diciembre, para la aplicacin al municipio de Ciudad Real del rgimen de organizacin de los municipios de gran poblacin.

TEXTO

Las Cortes de Castilla-La Mancha han aprobado y yo, en nombre del Rey, promulgo la siguiente Ley.

EXPOSICIN DE MOTIVOS

La Historia es maestra de la vida, sus enseanzas son siempre provechosas, aunque, al profundizar en sus acontecimientos, nos quede un sabor con reminiscencias ms amargas que dulces, con la sensacin de lo que algn mal designio hizo que se truncaran los mejores augurios. Al menos sa es la sensacin que desde Ciudad Real advertimos al examinar nuestra propia historia, desde la fundacin de la ciudad en 1255, con el otorgamiento de Carta Puebla, hasta nuestros das.

Alfonso X El Sabio funda esta Villa con la voluntad de que fuera, en sus propias palabras, una grand villa e bona... que fuese cabesga de toda aquella tierra. Los historiadores estn de acuerdo en reconocer que la intencin del Rey Sabio no era otra que la de contrarrestar, de este modo, el podero y la pujanza de las rdenes Militares, especialmente la de Calatrava. Por ello, puede decirse que el nacimiento de Villa Real tiene una doble finalidad, econmica y poltica. De la voluntad de Alfonso X de apoyar decididamente a incipiente Villa Real no existe la menor duda, baste decir que el fuero otorgado a travs de la Carta Puebla fue el mismo de Cuenca, el ms completo y tolerante de toda Castilla. De este modo, la Villa era agraciada con no pocos privilegios que la hicieran atractiva para el asentamiento en su solar de gentes de toda condicin y procedencia, situacin muy distinta a la que se daba en los territorios dominados por las rdenes Militares. Desde el punto de vista poltico, la medida persigue el objetivo, por parte de la Corona, de ir consolidando una poltica de unificacin legislativa en los territorios bajo su dominio. Pero es en 1420 cuando Villa Real, el antiguo Pozo de don Gil, elevar su rango, pasando a llamarse Ciudad Real Muy Noble y Muy Leal Ciudad Real, ttulo que le concedi Juan II en reconocimiento a los generosos servicios prestados a la Corona de Castilla, decisivos en su progresiva consolidacin. Son tiempos de esplendor estos ltimos aos de la Edad Media, de los que hablan por s solas las 100 torres que tuvo la ciudad, de las que hoy apenas quedan vestigios. Pero es con los Reyes Catlicos cuando alcanza su momento de mayor auge con el establecimiento en Ciudad Real del Tribunal de la Inquisicin, que estuvo entre los aos 1483 a 1485, en que se traslada a Toledo. Tambin dispuso Ciudad Real de Carta Regia, dada en Valladolid en 1475, en la que se confirmaban todos los privilegios que le haban sido concedidos por los monarcas anteriores, ordenando a infantes, duques, condes, marqueses, maestres, prebostes, comendadores, oidores, alcaldes, notarios, etc. y, sobre todo, la Real Chancillera, rgano equivalente a una Audiencia, siendo, junto a la de Valladolid, las dos nicas existentes en los territorios de Castilla. En nuestra ciudad la Chancillera tendr una corta vida, pues en 1505, muerta ya la Reina Catlica, gran conocedora y benefactora de Ciudad Real, se trasladar a Granada, perdindose la oportunidad histrica para su futuro desarrollo, pues la concesin de tan alto rango judicial colocaba a esta ciudad entre las ms importantes de Espaa, dado que a Ciudad Real llegaban de continuo gentes de todos los lugares a dirimir sus pleitos y problemas con la justicia, lo que, consecuentemente, proporcionaba relaciones, visitas e ingresos en consonancia con el gran territorio que dependa de su jurisdiccin. Esa predileccin que la reina Isabel sinti por Ciudad Real se justifica, en parte, como lgica reciprocidad por la actitud beligerante que los ciudadrealeos mantuvieron ante los maestres de Calatrava, figuras nada gratas para la reina Catlica. Pero no se pudo mantener tan importante baza jurisdiccional y fue entonces cuando comenz el declive de la ciudad, declive del que an hoy no se ha recuperado. De la ciudad que haba sido paso obligado desde Castilla hacia Andaluca pasamos a los siglos posteriores de decadencia, los cuales afianzaron una ciudad menos comunicada y ms encerrada en s misma, empobrecida y resignada, nostlgica de sus glorias pasadas, pero sin una idea clara sobre cules debieran ser las bases sobre las que asentar un desarrollo econmico y social armnico, sufriendo as los avatares propios de las capitales de provincia subordinadas al centralismo madrileo, sacudida por las convulsiones nacionales y con unas clases dirigentes ms preocupadas por mantener sus privilegios que por liderar proyectos que permitieran salir de un subdesarrollo secular o cambiar unas estructuras arcaicas. Los ltimos aos han dado un vuelco al panorama: el crecimiento de los servicios estatales y el desarrollo de la actividad comercial hacen que ms del 80 % de la poblacin viva del sector servicios. La Universidad y el Tren de Alta Velocidad han hecho posible que esta ciudad, que 20 aos atrs apenas llegaba a los 50.000 habitantes, hoy pueda superar generosamente la cifra de los 70.000 habitantes, y es constante la construccin de nuevas edificaciones fuera de Rondas, coincidente con lo que en pocas pasadas era el recinto amurallado que rodeaba la ciudad. Aunque hay que lamentar que el ncleo urbano, tan importante en pocas histricas pasadas, no tiene el honor de haber conservado su patrimonio histrico, y la ciudad se nos presenta como una poblacin de viviendas nuevas sobre una estructura urbana antigua. Asistimos, por tanto, a un momento crucial en nuestra historia, como avala la construccin de un moderno aeropuerto y la apuesta por un nuevo concepto al servicio de ocio de los ciudadanos que representa el Reino de D. Quijote. Es evidente que esta oportunidad no podemos dejarla perder. Ni avatares, ni caprichos del destino pueden truncar lo que constituye, sin lugar a dudas, la oportunidad de crecimiento y desarrollo ms importante que Ciudad Real ha tenido desde la poca de los Reyes Catlicos hasta nuestros das. Los ciudadanos, a travs de las instituciones que los representan democrticamente, somos los verdaderos dueos y artfices de nuestro propio destino. No cabe ya el sentimiento fatalista de lo que pudo haber sido y el capricho se encarg de desbaratar. Ciudad Real ha de acogerse a todos los instrumentos de ndole administrativa y legal que le permitan aprovechar este momento de bonanza, para afianzar su definitivo paso hacia el desarrollo y la modernidad. La Ley de Medidas para la Modernizacin del Gobierno Local o Ley de Grandes Ciudades ofrece los medios para dar ese salto cualitativo que nos coloque en lugar de privilegio dentro del concierto de las ciudades ms desarrolladas de nuestro pas. No se puede perder el tren de la historia. Ciudad Real precisa, como ninguna otra ciudad, de ese instrumento legal que modernice y aporte dinamismo a sus estructuras. Su voluntad de acogerse a ese marco legal es firme y decidida, y hacia ese objetivo encaminar todos sus afanes. La reciente modificacin de la Ley 7/1985, de 2 de abril, reguladora de las Bases del Rgimen Local, a travs de la Ley 57/2003, de 16 de diciembre, de medidas para la modernizacin del gobierno local, ha incorporado un rgimen de organizacin de los municipios de gran poblacin, que potencia la formacin de rganos ejecutivos con gran capacidad de gestin y el carcter deliberante y fiscalizador del Pleno. De acuerdo con lo establecido en el artculo 121 de la citada Ley 7/1985, Ciudad Real, por su condicin de capital de provincia, puede acogerse al rgimen de organizacin de los municipios de gran poblacin, y, a este efecto, el Pleno del Ayuntamiento, en sesin celebrada el da 9 de febrero de 2004, ha acordado solicitar el reconocimiento de la aplicacin de dicho rgimen. Cumplindose, por tanto, las condiciones legales y considerando que concurren, adems, circunstancias que aconsejan la adopcin de la medida, mediante esta Ley se dispone la aplicacin a la ciudad de Ciudad Real del rgimen de organizacin de los municipios de gran poblacin.

Artculo primero.

Ser de aplicacin a la ciudad de Ciudad Real el rgimen de organizacin de los municipios de gran poblacin recogido en el Ttulo X de la Ley 7/1985, de 2 de abril, reguladora de las Bases del Rgimen Local, por entender que concurren las circunstancias de carcter objetivo exigidas para ello.

Artculo segundo.

El Pleno municipal de Ciudad Real determinar la aplicacin de la presente Ley a su rgimen de organizacin.

Disposicin final nica.

La presente Ley entrar en vigor el da siguiente al de su publicacin en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha.

Toledo, 21 de diciembre de 2004. JOS MARA BARREDA FONTES,

Presidente

(Publicada en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha nmero 247, de 30 de diciembre de 2004.)

Análisis

  • Rango: Ley
  • Fecha de disposición: 21/12/2004
  • Fecha de publicación: 16/02/2005
  • Entrada en vigor: 31 de diciembre de 2004.
  • Publicada en el DOCM nm. 247, de 30 de diciembre de 2004.
Referencias anteriores
Materias
  • Castilla-La Mancha
  • Ciudad Real
  • Municipios
  • Ordenacin del territorio
  • Urbanismo

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