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Documento BOE-A-1962-6692

Ley 2/1962, de 14 de abril, sobre bases de ordenacin del crdito y de la Banca.

TEXTO

La puesta en prctica, en un futuro prximo, de un Plan General de Desarrollo de la Economa Espaola exige un previo examen de los instrumentos de que se dispone para acometer con xito esa transcendental tarea. Uno de esos instrumentos, quiz el ms valioso, es el sistema bancario y la organizacin crediticia oficial, en los que se ha de apoyar, en gran medida, la financiacin del Plan, para lo cual es preciso que el conjunto de instituciones que integran aqullos fucionen armnica y coordinadamente, sin fallos, interferencias, ni vacos, en forma tal que, estimulando por los medios adecuados la formacin del ahorro, se logre canalizarlo convenientemente hacia la inversin.

Bastara esta razn para justificar la necesidad y oportunidad de la reforma, pero existen otras igualmente poderosas, derivadas del estado de permanente evolucin en que se encuentran las sociedades humanas, en sus aspectos econmico, social y poltico, por efecto de los avances de la tcnica, de la constante aspiracin de las gentes a aumentar su bienestar y de las corrientes ideolgicas que favorecen estas aspiraciones.

Por otra parte, si las instituciones de carcter econmico requieren, en general, una peridica revisin para mantenerlas ajustadas a las necesidades que han de atender a la coyuntura con que han de enfrentarse, no pueden constituir excepcin los organismos y entidades reguladores o distribuidores del crdito, los defensores del valor del signo monetario, o los llamados a regir la poltica monetaria, cuando, adems, los motivos especiales apuntados aconsejan la reforma en estos momentos.

Nuestra historia legislativa tambin revela la necesidad de una peridica revisin del sistema. As, a la primera Ley de Ordenacin bancaria, dictada en el ao mil ochocientos cincuenta y seis, con el fin primordial de regular los bancos de emisin, sigui la de mil novecientos veintiuno –tras la crisis que se desencaden al finalizar la llamada Gran Guerra, de mil novecientos catorce-mil novecientos dieciocho–, y ms tarde la Ley de mil novecientos cuarenta y seis, promulgada despus del victorioso fin de la campaa de Liberacin espaola, cuando, reparados los mayores daos por ella ocasionados, se iniciaba una etapa de expansin, gracias a cuyo feliz desenvolvimiento es posible hoy, una vez estabilizada y saneada la situacin alcanzada, acometer un nuevo y ms ambicioso plan de desarrollo, que coloque la economa de Espaa y el nivel de vida de sus habitantes a la altura lograda en otras naciones, que a su mayor riqueza natural unieron el disfrute de cuantiosas y oportunas ayudas exteriores.

Es obligado, asimismo, acomodar la reforma a los principios del Movimiento Nacional, promulgados por Ley de diecisiete de mayo de mil novecientos cincuenta y ocho, en acatamiento de los cuales debe la iniciativa privada, fundamento de la actividad econmica, ser estimulada, encauzada y, en ltimo trmino, suplida por el Estado; ha de establecerse la subordinacin de los valores econmicos de la Empresa a los de orden humano y social; y ha de orientarse el ms justo empleo y distribucin del crdito pblico, en forma que, adems de atender a su cometido de desarrollar la riqueza nacional, contribuya a crear y sostener el pequeo patrimonio agrcola, pesquero, industrial y comercial, como se dispuso en la declaracin IX del Fuero del Trabajo.

No se puede prescindir, al emprender la reforma, de la experiencia que proporciona el examen de la trayectoria seguida por la Banca central, privada y oficial.

El Banco central de emisin, que tiene su antecedente remoto en el de San Carlos, creado en mil setecientos ochenta y dos, ms tarde llamado de San Fernando, fusionado con el de Isabel II y convertido en Banco de Espaa por la primera Ley de Ordenacin bancaria, de veintiocho de enero de mil ochocientos cincuenta y seis, ha venido gozando, sin interrupcin, del privilegio de emisin de billetes a partir del Decreto de diecinueve de marzo de mil ochocientos setenta y cuatro, siendo siempre banquero del Estado y tambin Banco comercial; pero no ha llegado an a convertirse en Banco de Bancos, en el regulador central del mecanismo crediticio y en el responsable del valor exterior de nuestra moneda, aunque a ello tendi la segunda Ley de Ordenacin bancaria, de veintinueve de diciembre de mil novecientos veintiuno, y en esa tendencia insistieron la de treinta y uno de diciembre de mil novecientos cuarenta y seis y, por ltimo, la de veintisis de diciembre de mil novecientos cincuenta y ocho, si bien circunstancias excepcionales de carcter transitorio aconsejaron atribuir la ltima de las funciones indicadas al Instituto Espaol de Moneda Extranjera.

Es evidente que gracias al Banco de Espaa se resolvieron graves problemas de la Hacienda espaola, especialmente en el transcurso del siglo XIX, se evitaron o pudieron atenuarse situaciones crticas de Bancos y Empresas privadas y se contribuy eficazmente al fomento de las actividades comerciales e industriales, en la medida que resultaba posible, dadas la naturaleza y estructura de aqul.

Ms las continuas demandas de crdito al Banco, por parte del Estado, la colocacin en aqul de las tambin constantes emisiones de Deuda a cambio de autorizaciones para elevar la cifra de la circulacin fiduciaria y el fuerte incremento de la cifra de Deuda Pblica, automticamente pignorable con la paulatina pero progresiva monetizacin de tales ttulos, operaron como fuerza impulsora de una expansin monetaria, que, junto a los beneficiosos efectos de las inversiones as financiadas, produjo en definitiva, tras alternativas varias, la desvalorizacin de la peseta, primero en el interior y ms tarde en el exterior, y el agotamiento de las reservas de divisas. A esta situacin vino a poner remedio la poltica de estabilizacin, mediante la fijacin de un tipo de cambio realista para la peseta, la radical supresin de las emisiones de Deuda pignorable a voluntad de su tenedor, la contencin del ritmo expansivo del volumen del crdito bancario y el equilibrio de la finanzas pblicas, entre otras medidas.

Sin embargo, no sera prudente considerar cerrada la etapa de estabilizacin, transitoria por su naturaleza en cuanto significa accin estabilizadora, pero de permanente vigencia en cuanto al mantenimiento de la situacin conseguida y al encauzamiento de la expansin dentro del equilibrio, sin precisar las atribuciones de la autoridad monetaria y colocar al Banco de Espaa en la posicin estatutaria exigida por la funcin que est llamado a desempear, liberndole de todas aquellas trabas derivadas de su actual naturaleza, todava no desprendida del todo de su primitivo carcter de Sociedad Annima por acciones.

No aceptando el Estado espaol el principio de neutralidad econmica, la autoridad monetaria no puede ser delegada en el Banco de emisin, sino ejercida permanentemente por el Gobierno a travs del Ministro de Hacienda; aunque en el orden tcnico sea conveniente encomendar los detalles de ejecucin de la poltica que se siga al Banco de Espaa, con una organizacin autnoma y con la responsabilidad, la independencia y la autoridad que requiere su alta misin de colaborador, informador y asesor del Gobierno en orden a la poltica monetaria y de divisas y a la disciplina de la Banca privada.

De suma importancia es el papel asignado a la Banca privada en la gran empresa comn de impulsar el progreso de la economa espaola. La historia de los Bancos comerciales espaoles est tan ntimamente ligada a la de la economa patria en general que apenas se concibe la prosperidad de las instituciones bancarias en un ambiente de pobreza y depresin, ni es dable alcanzar un ptimo grado de desarrollo sin el correlativo desenvolvimiento de una Banca prspera, segura y eficiente.

Durante el pasado siglo, la Banca, salvo contadas excepciones, se hallaba an en estado rudimentario, como consecuencia de la pobreza del pas.

El Cdigo de Comercio de mil ochocientos ochenta y cinco no hizo sentir tampoco su influencia en el desenvolvimiento de las empresas bancarias; es cierto que esboz las lneas bsicas de un sistema bancario y dedic una seccin a las compaas de crdito, pero sus preceptos permanecieron de hecho inaplicados.

Fueron causas anlogas a las que operaron en otros pases, deseosos de acelerar su desarrollo, unidas a otras peculiaridades derivadas de especiales situaciones por que atraves Espaa, fundamentalmente la repatriacin de capitales de propiedad de espaoles residentes en las antiguas colonias; la reduccin de las entradas de capitales extranjeros desde el ao mil novecientos catorce y el despertar de importantes iniciativas industriales, las que suscitaron la formacin de los grandes Bancos nacionales y su orientacin hacia un tipo de Bancos mixtos, que si no estaban precisamente definidos en el Cdigo de Comercio, ni en la restante legislacin sobre la materia, se convirtieron en una realidad viva y fecunda, que ha subsistido hasta nuestros das, a causa de un fenmeno caracterstico: la existencia en la Banca comercial de un sobrante de recursos, despus de cubrir las demandas de crditos a corto plazo.

Ese exceso de recursos, procedentes del ahorro que no recogan las Bolsas espaolas directamente del pblico por falta de hbito o de preparacin financiera del pequeo capitalista, por espritu excesivamente cauteloso del ahorrador o por otras razones, y que acuda a nutrir en gran parte las cuentas corrientes abiertas en los Bancos, era por stos dedicado a la promocin de Empresas industriales, mediante la aportacin directa de capitales o la concesin de crditos que, aun instrumentados mediante documentos a plazos no superiores a noventa das, eran de hecho crditos a plazo medio o largo, gracias a sus sucesivas renovaciones, o bien por la adquisicin en Bolsa de acciones u obligaciones de dichas Empresas. Merced a estas frmulas que la amplitud y liberalidad del sistema permita adoptar, los Bancos de depsito y descuento desempearon, en parte, el papel de aquellas Compaas de Crdito que, reguladas en forma sumaria e insuficiente en los artculos ciento setenta y cinco y ciento setenta y seis del Cdigo de Comercio, no existan prcticamente en Espaa.

Es revelador de la importancia del fenmeno apuntado el hecho de que los depsitos bancarios fueran incrementndose a mayor ritmo que la Renta Nacional, a precios corrientes, hasta llegar a representar en el ao mil novecientos cincuenta y nueve un cuarenta y tres por ciento de ella, volumen desproporcionadamente alto para sus posibilidades de colocacin segn criterios comnmente aceptados como sanos.

Como consecuencia de todo ello fue convirtindose la Banca no slo en el elemento central de financiacin, sino casi en el nico, a la par que el mercado de capitales, de inversores independientes, retrocedi en importancia; y as, mientras en la poca anterior a la Guerra de Liberacin del total de financiacin del sector privado (emisiones ms crditos bancarios) la parte que suministraba la Banca (crdito ms aumento de la cartera de valores industriales) representaba normalmente una proporcin reducida, del orden del treinta por ciento en el perodo mil novecientos veinte-mil novecientos treinta y cinco, el porcentaje fu muy superior al sesenta por ciento en la etapa mil novecientos cuarenta-mil novecientos cincuenta y nueve. La Banca, en suma, se convirti prcticamente en la fuente mayoritaria de financiacin del sector privado, tanto si se trataba de cubrir necesidades a corto como a largo plazo.

Conviene advertir que la destacada posicin que la Banca comercial iba conquistando en el sistema financiero fu favorecida por el llamado statu quo bancario y por un movimiento de concentracin hacia grandes organizaciones, que lejos de facilitar la especializacin de los Bancos tendi a convertirlos en entidades polifacticas. Y es tambin de resaltar que esta actuacin tan diversa y extendida de los Bancos de depsito o comerciales, aun cuando prest notorios servicios a la economa, no resolvi en su totalidad el problema de la financiacin de las inversiones y de la movilizacin de los recursos a corto plazo porque la actividad promotora de los Bancos se vea obligada a desentenderse de algunas inversiones especiales y porque se limit fundamentalmente a las grandes empresas industriales.

Los beneficiosos efectos de la actuacin de la Banca, en orden a la financiacin de inversiones, se lograron muchas veces a costa de su inmovilizacin, con peligro para su liquidez y, en algunos casos, ciertamente muy aislados, para la seguridad del ahorro a ella confiado.

Y, por otro lado, esta situacin hizo crecer la influencia de la Banca en los negocios privados, dando lugar a que pudiera, en ocasiones, hablarse de una poltica discriminatoria en la concesin de crditos.

Se impone, por tanto, afrontar decididamente los problemas planteados y efectuar los reajustes necesarios.

En orden a la modificacin del statu quo bancario, a fin de conseguir una mayor liberacin, aunque en este aspecto no se debe ir ms all de lo que razonablemente demanda la prestacin del servicio que la Banca est llamada a realizar, y evitando las inmovilizaciones excesivas o improductivas.

Procede tambin continuar utilizando a la Banca como promotora de inversiones y financiadora a plazo medio y largo, con las imprescindibles cautelas para evitar los inconvenientes y riesgos de una inmovilizacin imprudente. Pero, al mismo tiempo que se tiene debidamente regulada la Banca mixta, debe tenderse, a medida que las circunstancias lo permitan, hacia la especializacin bancaria con reglamentacin de los Bancos de negocios.

Y como norma general, parece adecuado confiar al Banco de Espaa, con su nueva estructura, la inspeccin de todos los establecimientos bancarios privados, funcin inseparable de las dems que se le atribuyen.

Otro importante sector bancario que necesita ser revisado es el oficial. El vaco que dej la disminucin de la afluencia de capitales extranjeros y la limitacin de las posibilidades de financiacin del sector privado a travs de la Banca suscitaron la creacin de diversos Bancos y Entidades oficiales de crdito, todos los cuales, con excepcin del Banco Hipotecario de Espaa, surgieron a partir del ao mil novecientos veinte, como el Banco de Crdito Industrial, el de Crdito Local, el Servicio Nacional de Crdito Agrcola, la Caja Central de Crdito Martimo y Pesquero y el Instituto de Crdito para la Reconstruccin Nacional.

La profusin de instituciones de esta clase es prueba de la intensa demanda de crditos para financiar proyectos de desarrollo que se ha dejado sentir en los ltimos decenios y que no ha podido ser satisfecha ni con capitales importados ni a travs de la Banca mixta.

Para unificar, simplificar y reforzar las fuentes de aprovisionamiento de dinero a esas Entidades –pues la variedad y cuanta de las emisiones por ellas realizadas introdujo cierta confusin en el mercado– y coordinar su actuacin, se dict la Ley de veintisis de diciembre de mil novecientos cincuenta y ocho y cre por ella el Comit del Crdito a medio y largo plazo, cuya eficaz actuacin en los tres pasados aos aconseja reforzar sus atribuciones y elevarlo a la categora de Instituto estatal, con misin rectora de las expresadas entidades, las cuales, para cumplir ms perfectamente su cometido en la prxima etapa de desarrollo econmico, con subordinacin plena a las exigencias del bien comn, deben ser paulatinamente nacionalizadas y reorganizadas bajo la direccin del mencionado Instituto, pues as lo impone, adems, la coordinacin de la poltica crediticia para la expansin econmica y la obtencin por tales Entidades de sus recursos financieros del sector pblico. nicamente debe exceptuarse el Banco Exterior de Espaa por razn de su forma tpicamente bancaria de financiacin y su carcter predominantemente comercial.

No sera completa la reforma si no se aprovechara para vivificar las Cajas de Ahorro y utilizar mejor sus cuantiosos recursos, su extensa red de sucursales y sus altruistas finalidades para fomentar y auxiliar las inversiones de carcter agrcola, con especial atencin a las cooperativas del campo, y prestar ayuda al artesanado, a los pequeos negocios comerciales industriales, a los modestos aspirantes a la propiedad mobiliaria y, en general, a las actividades econmicas de ms inters desde el punto de vista social. Para ello, y en atencin a la creciente importancia de las Cajas, se hace menester estructurar el rgano superior de coordinacin y rectora de las mismas que, a la par que las disciplina, les sirve de enlace con la restante organizacin bancaria y crediticia.

Al contemplar las entidades llamadas a operar activamente en la ordenacin y distribucin del crdito, es menester tambin ampliar la proteccin del ahorro, ofrecerle mayores, ms atractivos y seguros cauces hacia la inversin directa, e incluso regular la inversin anticipada del futuro ahorro. A este fin han de tender las normas sobre reglamentacin de las Sociedades de Cartera en sus diversas modalidades, de las Bolsas de valores y ventas a plazos y otras que, junto al fomento de la demanda, eviten el uso inconveniente del crdito, su excesivo encarecimiento o el indebido fomento de actividades industriales deficientes, con las limitaciones que en cada momento se requieran, a fin de impedir que estas organizaciones se conviertan en instrumentos de control de empresas o de dominacin del mercado.

El cuadro de normas que la reforma ha de contener incluir tambin el establecimiento de las incompatibilidades precisas respecto de las personas que ostenten las funciones directivas y ejecutivas de las entidades integrantes del sistema como una mayor garanta de que ste funcionar en forma tal que la economa espaola se desarrolle en rgimen sanamente competitivo en todos sus sectores –agricultura, industria y servicios–, que no se desaproveche ninguna posibilidad de inversin del ahorro nacional y del extranjero que acuda a colocarse en nuestra patria y que las demandas de crdito puedan ser gil y equitativamente atendidas sin ms discriminacin que la que derive de la solvencia moral y material del peticionario y de la conveniencia de la aplicacin que proyecte en funcin de los supremos intereses de la Patria.

La reforma de un mecanismo tan sensible y de tan altas repercusiones sociales debe realizarse escalonadamente y con prudencia, no slo por la especial naturaleza del sistema bancario, sino tambin por la necesidad de acomodar las medidas que al efecto se adopten con las de todos los sectores de la economa que son complementarios.

En su virtud, y de conformidad con la propuesta elaborada por las Cortes Espaolas,

DISPONGO:

Artculo primero

Se reformar el sistema crediticio y bancario, con sujecin a las siguientes Bases:

Base primera. Direccin de la poltica monetaria y de crdito.

La autoridad en materia monetaria y de crdito corresponde al Gobierno, el cual sealar al Banco de Espaa y a los diferentes Organismos de Crdito, a travs del Ministro de Hacienda, las directrices que hayan de seguirse en cada etapa, orientando en definitiva la poltica monetaria y de crdito en la forma que ms convenga a los intereses del pas.

Base segunda. Banco de emisin.

La reforma se centrar en torno a un Banco de Espaa, que, para desempear su misin, debe ser nacionalizado. Por consiguiente:

a) Las acciones sern transferidas al Estado mediante el pago de un precio justo, fijado con arreglo a lo que se dispone en la disposicin final primera.

b) Una vez adquiridas las acciones por el Estado, el Banco de Espaa pasar a ser una Institucin oficial, con personalidad jurdica. Depender del Gobierno a travs del Ministerio de Hacienda.

c) Dentro de su carcter de instrumento de la poltica monetaria del Gobierno, el Banco de Espaa tendr, en el orden tcnico, una organizacin autnoma.

d) Para mayor eficacia en su misin, se establecer una nueva estructura del Banco de Espaa, separando los rganos encargados de las funciones directivas y ejecutivas de aquel otro que, por su carcter esencialmente consultivo, es el adecuado para que en l tengan representacin los intereses de la Economa a travs de la Organizacin Sindical, junto con otros representantes del inters nacional nombrados por el Gobierno.

e) Dentro de la necesaria flexibilidad exigida por el desarrollo de una poltica econmica, se regular la creacin de dinero a travs de los canales de expansin del crdito concedido por el Banco emisor y se establecern normas sobre las operaciones de mercado abierto, redescuento a la Banca privada, medidas en relacin a la pignoracin por los Bancos de los Fondos Pblicos, topes variables de depsitos legales obligatorios de los Bancos privados en el Banco de emisin y los dems instrumentos de control necesarios.

f) La inspeccin de la Banca privada ser encomendada al Banco de Espaa, de acuerdo con las normas que seale el Ministerio de Hacienda.

g) El movimiento de los pagos exteriores y la centralizacin de las reservas metlicas y de divisas debern traspasarse al Banco de Espaa.

No obstante, las funciones que la legislacin vigente atribuye al Instituto Espaol de Moneda Extranjera continuarn siendo desempeadas en su actual adscripcin ministerial, quedando a determinacin del Gobierno el momento en que deba efectuarse aquel traspaso de funciones y el de cualquier otro de carcter operativo que el Gobierno acuerde, una vez desaparecidas totalmente las presentes circunstancias del comercio exterior.

h) La gestin directiva del Banco de Espaa corresponder a un Gobernador, que ser nombrado por Decreto, y estar asistido por ms de un Subgobernador, que por su orden se sustituirn, y cada uno de los cuales asumir la direccin de un grupo de funciones especializadas.

i) El Gobierno, a propuesta del Ministerio de Hacienda, regular el ejercicio de cargos directivos y ejecutivos en el Banco de Espaa, de manera que se desempeen con la independencia que exige siempre el ejercicio de dichos cargos, fijando las debidas incompatibilidades.

Base tercera. El crdito a medio y largo plazo.

Se crear el Instituto de Crdito a medio y largo plazo en sustitucin del actual Comit, con las siguientes caractersticas y funciones:

a) Ser el rgano permanente de relacin entre el Gobierno y las Entidades oficiales de crdito. Depender del Ministerio de Hacienda y tendr personalidad jurdica y la capacidad necesaria para el cumplimiento de sus fines.

b) Ejercer la alta direccin e inspeccin de dichas Entidades, a las que proveer, en forma coordinada, de los recursos suficientes para que puedan actuar eficazmente en la poltica de desarrollo econmico; les transmitir las instrucciones de carcter general a que han de acomodar sus operaciones y velar por el cumplimiento de aqullas.

c) Dispondr de los medios financieros que el Ministerio de Hacienda le proporcione, bien procedan de anticipos del Tesoro, de cdulas para inversiones –suscritas por entidades o por particulares– o de aportaciones extranjeras, e incluso, en casos extraordinarios, por operaciones de Tesorera con los Bancos y Cajas de Ahorro, o por anticipos del Banco de Espaa.

d) Podr adquirir, dentro de la poltica general del crdito, y con carcter circunstancial, valores mobiliarios.

e) El volumen total del crdito a distribuir anualmente por el Instituto se fijar por el Gobierno, a propuesta del Ministerio de Hacienda, previo informe del Consejo de Economa Nacional.

f) El Instituto desempear las dems funciones atribuidas al Comit del Crdito a medio y largo plazo por la legislacin vigente.

g) El Gobernador del Banco de Espaa ostentar la presidencia del Instituto del Crdito a medio y largo plazo.

h) Las directrices para la coordinacin entre las actividades del Instituto y las del Banco de Espaa sern sealadas por el Ministerio de Hacienda.

i) Para el ejercicio de los cargos directivos y ejecutivos del Instituto se establecern las oportunas incompatibilidades.

Base cuarta. Las Entidades oficiales de crdito.

Los Bancos Hipotecario de Espaa, de Crdito Industrial y de Crdito Local sern nacionalizados con las peculiaridades y en la forma y plazos que el Gobierno establezca.

Las acciones sern transferidas al Estado mediante el pago de un precio justo, que se fijar con arreglo a lo dispuesto en la disposicin final primera.

Se excepta de la nacionalizacin el Banco Exterior de Espaa, el cual quedar sometido a la misma regulacin y limitaciones que se impongan a los Bancos privados, sin perjuicio de la intervencin que el Gobierno juzgue oportuno reservarse en tanto conserve aqul su carcter de Banco oficial.

El Instituto de Crdito para la Reconstruccin Nacional, el Servicio Nacional de Crdito Agrcola, que se transformar en Banco de Crdito Agrcola, y la Caja Central de Crdito Martimo y Pesquero sern reorganizados a fin de coordinar su actuacin bajo la alta direccin del Instituto del Crdito a medio y largo plazo, e incorporar a sus rganos de gobierno las adecuadas representaciones de la Administracin, de los intereses de la Economa, a travs de la Organizacin Sindical y otros representantes del inters nacional.

Para el ejercicio de los cargos directivos y ejecutivos de los Bancos oficiales y dems Entidades oficiales de crdito, se establecern las oportunas incompatibilidades por el Gobierno, a propuesta del Ministerio de Hacienda.

Base quinta. Cajas de Ahorro y Cajas Rurales.

Las Cajas de Ahorro sern reorganizadas en cuanto al superior rgano de control de las mismas y a sus operaciones, con arreglo a las siguientes normas:

a) El Instituto de Crdito de las Cajas de Ahorro desempear las funciones de alta direccin, coordinacin e inspeccin de aqullas y servir de elemento de relacin de las Cajas con el Banco de Espaa y el Instituto del Crdito a medio y largo plazo.

Estar presidido por el Gobernador del Banco de Espaa y lo integrarn representantes de las Cajas de Ahorro, de los intereses de la Economa, a travs de la Organizacin Sindical, y otros representantes del inters nacional nombrados por el Gobierno a propuesta del Ministro de Hacienda.

b) Las operaciones de las Cajas de Ahorro se reformarn y ampliarn dictando las disposiciones precisas para que se otorguen por aqullas, con ms amplitud, crditos con fines sociales a los empresarios agrcolas, a los artesanos, a las pequeas empresas comerciales, industriales y pesqueras y a los modestos ahorradores para acceso a la propiedad, en particular agrcola, de vivienda y valores mobiliarios, y para que se facilite, en la mayor medida posible, el crdito en el sector agrcola, para impulsar la iniciativa de los cultivadores para modernizar sus explotaciones, incrementndose as las posibilidades financieras de transformacin del medio rural, para lo cual deber alcanzar la actuacin de las Cajas a la empresa agrcola en general y a las instituciones cooperativas y dems asociaciones de carcter sindical.

c) Las Cajas Rurales en todos sus grados sern reorganizadas para reforzar sus fines al servicio del Crdito Agrcola. Sin perjuicio de la disciplina a que actualmente estn sometidas, el Ministerio de Hacienda ejercer la inspeccin y control de las Cajas Rurales para asegurar el cumplimiento de sus fines privativos, y su coordinacin con la poltica general del crdito.

Base sexta. Banca privada.

Sern adoptadas las medidas necesarias para que, sin alterar de modo brusco la actual organizacin de la Banca mixta, se tienda a su especializacin, teniendo en cuenta la existencia de entidades ya orientadas predominantemente hacia el sector industrial, y se regular la Banca privada en los siguientes aspectos:

a) Promulgacin del estatuto legal de los Bancos industriales y de negocios, asignndoles como funcin primordial la de promover nuevas Empresas industriales, animar y vitalizar as la iniciativa privada y colaborar en la tarea de financiacin a largo plazo.

b) Adaptacin de las carteras bancarias a la estructura y el porcentaje de Fondos Pblicos que se fijen; sealamiento de lmites en cuanto al redescuento, pignoracin y reservas en el Banco emisor; determinacin del coeficiente de liquidez y limitacin de las compras futuras por los Bancos, con fondos de sus clientes, de acciones o participaciones de sociedades que estn ya en funcionamiento.

c) Enajenacin en los plazos que se determinen de los valores industriales en poder de cada Banco por la cuanta que exceda del lmite que se fije. Para dicha enajenacin se establecern los adecuados procedimientos y normas, tanto en lo relativo a un favorable tratamiento fiscal de las plusvalas como a porcentajes graduales y otros aspectos.

d) En los casos en que los Bancos acten como promotores de nuevas Sociedades, su participacin en ellas se limitar a los porcentajes que se fijen en relacin con sus recursos propios y con el capital de las Empresas de que se trate.

e) Igualmente se dictarn las normas necesarias para evitar ulteriores expansiones de la influencia de los actuales Bancos mixtos sobre las Empresas privadas y especialmente sobre otros Bancos.

f) El ejercicio de los cargos directivos y ejecutivos de la Banca privada deber quedar sometido, en cuanto a incompatibilidades, a la regulacin que establezca el Gobierno a propuesta del Ministerio de Hacienda.

Base sptima. Statu quo bancario.

Se darn mayores facilidades y libertad al acceso a la profesin de banquero y al ejercicio de sta, modificando, por tanto, la actual regulacin, de manera que:

a) Los nuevos Bancos que se autoricen se constituyan con un capital mnimo, segn las diferentes plazas.

b) Se evite la excesiva proliferacin de sucursales y agencias, mediante criterios objetivos que establezca el Ministerio de Hacienda, con frmulas dotadas de la adecuada flexibilidad, mediante cuya aplicacin se creen los establecimientos bancarios en el nmero preciso para la prestacin del servicio requerido por la economa nacional.

c) En todo caso, dichas frmulas flexibles debern crear la necesaria igualdad de oportunidades para todas las empresas bancarias.

d) Se regular por el Gobierno, a travs del Ministerio de Hacienda, el establecimiento de la Banca extranjera fijando, en su caso, las limitaciones precisas y teniendo en cuenta, en lo que pudiera ser oportuno, el principio de reciprocidad.

Base octava. Sociedades de cartera.

Se perfeccionar la legislacin vigente sobre Sociedades de cartera, apoyando su desarrollo y dndoles para ello mayores facilidades como instrumento de fomento del ahorro, procurndose, al mismo tiempo, mediante las oportunas regulaciones del Ministerio de Hacienda, que no puedan convertirse en un medio para controlar privadamente ciertos sectores financieros.

Base novena. Bolsa de valores.

Se regular la organizacin, funcionamiento y operaciones de las Bolsas oficiales de comercio y en particular las operaciones a plazo, establecindose rigurosamente las garantas necesarias para evitar que puedan transformarse en instrumento de peligrosa especulacin.

Base diez. Ventas a plazos.

Se facilitar la financiacin de operaciones de venta a plazos de bienes de equipo industrial y agrcola y de consumo duradero, mediante la creacin de entidades especficas, en las cuales deber existir representacin del Estado para garantizar el cumplimiento de las normas reguladoras que se dicten, sobre todo teniendo en cuenta los beneficios fiscales y de acceso a redescuento que podrn concederse, a fin de combinar la mejor defensa del consumidor con costes de financiacin ms reducidos y con las adecuadas garantas sobre la solvencia del comprador y dems participantes en la operacin, al mismo tiempo que se controla el volumen del crdito, para impedir tensiones excesivas. Los efectos en que se formalicen las ventas a plazos podrn ser redescontables hasta la cuanta que establezca el Ministerio de Hacienda.

Artculo segundo

El desarrollo de las precedentes Bases se efectuar en forma escalonada, al ritmo ms conveniente a juicio del Gobierno o del Ministerio de Hacienda, en su caso, mediante las disposiciones del rango procedente.

Los Decretos con fuerza de Ley debern dictarse en el plazo de dos aos.

DISPOSICIONES FINALES
Primera.

El precio de las acciones del Banco de Espaa y de los Bancos oficiales que, con arreglo a lo dispuesto en esta Ley, sean nacionalizados, ser igual al promedio de la cotizacin oficial en la Bolsa de Madrid durante el quinquenio comprendido entre el uno de enero de mil novecientos cincuenta y siete y el treinta y uno de diciembre de mil novecientos sesenta y uno. Para el clculo de dicho promedio se tomar como dividendo la suma de las cotizaciones mayor y menor de cada mes del referido quinquenio, publicadas en el Boletn Oficial de Cotizacin de la Bolsa de Madrid, y como divisor, el nmero de cambios computados. Si dicho promedio resultare menor que el tipo mximo de cotizacin de las acciones durante el ao natural de mil novecientos sesenta y uno, se considerar como precio de dichos ttulos el equivalente a la cotizacin mxima durante el mencionado ao.

El precio fijado conforme a lo establecido en el prrafo anterior ser incrementado en el cinco por ciento de su importe, y la suma de aqul y de este incremento constituir el precio justo a pagar por el Estado, al que habr de agregarse el inters legal del mismo a partir de uno de enero del ejercicio en que la nacionalizacin haya sido decretada, con independencia del dividendo que le corresponda por el ltimo ejercicio.

El pago se har en efectivo dentro de los dos meses siguientes a la fecha de la entrada en vigor de la disposicin que decrete la nacionalizacin de la Entidad correspondiente.

En la primera emisin de ttulos representativos de la Deuda del Estado se otorgar preferencia a los antiguos accionistas propietarios en cuanta igual al importe de lo cobrado a consecuencia de la nacionalizacin.

Las cantidades satisfechas por el Estado en virtud de la presente disposicin adicional estarn exentas, bajo cualquier concepto, de tributacin por la Contribucin General sobre la Renta correspondiente al ejercicio en que sean efectivamente abonadas.

Segunda.

Por el Ministerio de Hacienda se habilitarn los crditos necesarios para la efectividad de los pagos que deban realizarse con arreglo a lo establecido en la disposicin anterior.

Dada en el Palacio de El Pardo a catorce de abril de mil novecientos sesenta y dos.

FRANCISCO FRANCO

Análisis

  • Rango: Ley
  • Fecha de disposición: 14/04/1962
  • Fecha de publicación: 16/04/1962
Referencias posteriores

Criterio de ordenación:

  • SE DEROGA:
    • prrafo 3, BAse 4, por Ley 25/1991, de 21 de noviembre (Ref. BOE-A-1991-28518).
    • la base 4, prrafo 3, por Real Decreto-ley 3/1991, de 3 de mayo (Ref. BOE-A-1991-10839).
  • SE DICTA DE CONFORMIDAD:
    • sobre Cesin y traspaso de Oficinas Bancarias: Orden de 28 de mayo de 1968 (Ref. BOE-A-1968-638).
    • sobre Cajas Rurales: Decreto 716/1964, de 26 de marzo (Ref. BOE-A-1964-6046).
    • la base 7, sobre statu quo bancario: Decreto 1312/1963, de 5 de junio (Ref. BOE-A-1963-12600).
    • sobre nacionalizacin y reorganizacin del Banco de Espaa: Decreto-ley 18/1962, de 7 de junio (Ref. BOE-A-1962-11069).
Materias
  • Banca
  • Banco de Espaa
  • Cajas de Ahorro
  • Crdito Oficial
  • Entidades de crdito
  • Instituto de Crdito a Medio y Largo Plazo
  • Ministerio de Hacienda
  • Organizacin de la Administracin del Estado
  • Poltica econmica

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