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Legislación consolidada

Ley 15/1967, de 8 de abril, sobre compilacin del Derecho civil de Aragn.

[Disposición derogada]

Publicado en: BOE núm. 86, de 11/04/1967.
Entrada en vigor: 01/05/1967
Departamento: Jefatura del Estado
Referencia: BOE-A-1967-5590
Permalink ELI: https://www.boe.es/eli/es/l/1967/04/08/15/con

TEXTO CONSOLIDADO: Última actualización publicada el 29/03/2011

Incluye la correccin de errores publicada en BOE nm. 92, de 18 de abril de 1967. Ref. BOE-A-1967-5604.


[Bloque 2: #preambulo]

Recientes las Compilaciones del Derecho Especial de Vizcaya, Baleares, Catalua y Galicia, huelga recordar los antecedentes de esta labor legislativa que, arrancando de la Ley de Bases de once de mayo de mil ochocientos ochenta y ocho, culmina en el Decreto de veintitrs de mayo de mil novecientos cuarenta y siete, dictado como consecuencia de las conclusiones acordadas en el Congreso Nacional de Derecho Civil celebrado en Zaragoza el ao anterior. Acaso no sea ocioso, sin embargo, llamar la atencin sobre las circunstancias especiales con que tales antecedentes se han proyectado en el Derecho civil aragons.

Ya en la Ley de Bases –y luego en el Cdigo Civil– Aragn (junto con las islas Baleares) recibi trato diferente al de las otras regiones aforadas; pues, no obstante la conservacin en toda su integridad de su rgimen jurdico escrito o consuetudinario, el Cdigo comenzara a regir, al mismo tiempo que en las provincias no aforadas, en cuanto no se opusiera a aquellas de las disposiciones forales o consuetudinarias que estuvieran en vigor.

Pero la singularidad ms descollante que se advierte en el Derecho civil aragons, en relacin con los dems Derechos forales, consiste en que en l, y slo en l, se ha dado cumplimiento al precepto del artculo sexto de la Ley de Bases sobre presentacin de proyectos de Apndices del Cdigo Civil. Y as, bien que sin haber pasado por las Cortes, aun cuando posteriormente recibi rango de Ley, en siete de diciembre de mil novecientos veinticinco se promulgaba el Cuaderno Foral de Aragn.

De este hecho, a su vez, han derivado algunas consecuencias dignas de notar. Es la primera que, al crearse las Comisiones compiladoras, en virtud del Decreto de mil novecientos cuarenta y siete, aquel antiguo Reino contaba ya con un texto legal que haba sustituido a los Fueros y Observancias. Es la segunda que, con sede en la capital aragonesa, se haba constituido y funcionaba una Comisin encargada de revisar el Apndice de mil novecientos veinticinco. Y, por ltimo, la vigencia de este ordenamiento civil, articulado de forma sistemtica, proporcionara un valioso elemento para la tarea que haba que emprender.

A la hora de acomodar aquellos trabajos al mandato que se imparta en el Decreto de mil novecientos cuarenta y siete, era menester atenerse a criterios que no estaban formulados con indudable seguridad. En el Apndice de mil novecientos veinticinco se recogan, con mayor o menor acierto, instituciones forales o consuetudinarias que deban ser objeto de compilacin. Mas era preciso confrontar la aplicabilidad de aquellas instituciones en relacin con las necesidades y exigencias del momento presente, segn se prevena en el artculo tercero del citado Decreto.

Las directrices fundamentales que se han seguido en la redaccin de la compilacin pueden resumirse as: se mantienen la tradicional vivencia y el peculiar entendimiento de la institucin familiar aragonesa; se actualiza el ordenamiento, adaptndolo a las necesidades y exigencias econmicas y sociales de nuestros das, teniendo en cuenta la importancia que hoy se atribuye a la riqueza mobiliaria y la promocin social de la mujer; se ha procurado una mayor precisin tcnica al formular las reglas de Derecho; se han revisado los preceptos que recoga el Apndice de mil novecientos veinticinco, y, finalmente, se ha tratado de aproximar este Derecho especial al Derecho general.

Antes de resear los ms importantes extremos en que se pone de manifiesto esta remodelacin del Ordenamiento, en contraste con el contenido del texto legal de mil novecientos veinticinco, interesa hacer alguna referencia al material documentado en que ha basado su labor la Comisin General de Codificacin. Ha trabajado sta a la vista de un anteproyecto redactado por la Comisin de Jurisconsultos aragoneses nombrada por el Ministerio de Justicia, de que ms arriba se ha hecho mencin. Este texto fu el resultado de una larga etapa de estudio. La Comisin, radicante en Zaragoza, haba utilizado como ponencia un completo anteproyecto articulado, en que cristalizaba el encargo confiado a un Seminario que, al efecto, se organiz y funcion durante muchos meses en el seno de la entidad Consejo de Estudios de Derecho Aragons.

Un primer texto de anteproyecto fu sometido a informacin pblica por la Comisin de Zaragoza; a ella concurrieron corporaciones y profesionales, aportando una estimable colaboracin crtica que fu tenida en cuenta por la Comisin aragonesa al ultimar la redaccin definitiva. Tal es el anteproyecto sobre el que la Comisin General de Codificacin ha preparado la presente compilacin ordenada en un ttulo preliminar, dedicado a las normas en el Derecho civil especial de Aragn, y cuatro libros con las siguientes rbricas Derecho de la persona y de la familia, Derecho de sucesin por causa de muerte, Derecho de bienes y Derecho de obligaciones. Se completa con una disposicin derogatoria, una disposicin adicional y trece disposiciones transitorias.

En el ttulo preliminar se determina el sistema de fuentes de este rgimen especial, considerndolo integrado por las disposiciones de la compilacin, completadas y suplidas por la costumbre y por los principios generales en los que tradicionalmente se inspira su ordenamiento jurdico. En defecto de tales normas, as observadas, se aplicar el Cdigo Civil y las dems disposiciones del Derecho general espaol.

Independientemente de la norma general, que se inserta en el ttulo preliminar, son varias las remisiones que se hacen a la costumbre al regular instituciones en que as era aconsejable.

En el artculo tercero se configura el principio standum est chartae, en acatamiento a la tradicin jurdica del pas sobre autonoma de la voluntad y libertad civil, concretada en la Observancia diecisis De fide instrumentorum.

En el Derecho de la persona y de la familia merece mencin especial una institucin que, teniendo arraigo en parte del territorio y amparada por la costumbre y por el principio standum est chartae, con antecedentes en algn fuero (Fs. De liberationibus et absolutionibus y De secundis nuptiis) y en el artculo sesenta y cuatro del Apndice, se hallaba, sin embargo, falta de una ordenacin escrita, que ahora se pretende instaurar: la Junta de Parientes, reunin de los que sean llamados a virtud de disposiciones de la compilacin, de la costumbre o de acto jurdico, para intervenir en asuntos familiares o sucesorios.

La institucionalizacin de este rgano de la vida familiar aragonesa se propone sobre las siguientes bases: Su competencia se limita a asuntos familiares o sucesorios, en cuanto no estn sujetos a normas imperativas. Para que la Junta conozca de un asunto determinado es preciso que sea llamada a ello, bien por disposicin expresa de la compilacin, bien por costumbre, o ya por acto jurdico.

Se ha considerado conveniente, tanto para el caso de llamamiento legal como para el supuesto de intervencin en virtud de costumbre o de autonoma de la voluntad, que se insertasen normas sobre composicin, constitucin, funcionamiento y eficacia de la Junta de Parientes, para reglamentarla y para que sirviese de derecho supletorio, pues la experiencia haba demostrado la frecuencia de litigios originados por la carencia de preceptos relativos a esta institucin. Y se ha estimado tambin procedente establecer una intervencin de la autoridad judicial para aquellos casos en que la Junta de Parientes, llamada a conocer del asunto en primer trmino por precepto legal, tarde en reunirse o no logre acuerdo en plazo determinado.

La incorporacin de la regulacin de la Junta de Parientes al Ordenamiento positivo, adems de lograr la conservacin y regulacin de un instituto consuetudinario que pervive en la actualidad, podr tener alguna utilidad para la revisin del Derecho de familia en la elaboracin del Cdigo general.

El rgimen econmico conyugal en el Derecho aragons se halla necesitado de actualizacin. El sistema normal de comunidad de muebles y ganancias, admitido en las Observancias treinta y tres y cincuenta y tres De iure dotium y en el artculo cuarenta y ocho del Apndice, justificado en una poca en que la importancia econmica de los primeros era exigua y en que la identificacin de los bienes casi slo era posible tratndose de inmuebles, tiene difcil defensa en nuestros das; por ello, no se ha vacilado en proponer que, salvo pacto en contrario, sean excluidos del consorcio conyugal legal bienes a los que puede atribuirse una importancia econmica no inferior a la de los inmuebles, porque en la hora presente se halla ms que superado el brocardo res mobilis res vilis. Ocurre esto con las explotaciones agrcolas, ganaderas, mercantiles e industriales, los vehculos y mquinas cuya titularidad deba constar en documentacin intervenida por oficina pblica, los valores mobiliarios, las participaciones sociales, los capitales colocados en negocios, los crditos consignados en documento pblico, los derechos de propiedad intelectual, as como el dinero cuya existencia conste por documento pblico, bancario o de institucin de ahorro, siempre y cuando tales bienes hayan sido aportados al matrimonio o adquiridos, constante ste, por un cnyuge a ttulo gratuito.

Como quiera que ya en el Derecho histrico (Observancia cuarenta y tres De iure dotium) y en el vigente (Apndice, artculo cuarenta y ocho in fine), todos los bienes muebles pueden ser excluidos de la comunidad a virtud del pacto de aportacin como sitios, ha parecido conveniente conservar la misma frmula, pero a la inversa, es decir, que, salvo pacto en contrario, los bienes que se enumeran se considerarn aportados o adquiridos como sitios. Mediante esta ficcin legal se empalmar la nueva norma con la tradicional, sin menoscabo del propsito legislativo.

Atendiendo a la frecuencia actual de ejercicio de actividades econmicas y profesionales por mujer casada se prev la responsabilidad de los bienes comunes por gestin de la esposa cuando ejerza industria, comercio o profesin, o cuando legalmente administre.

A pesar de que la tradicin jurdica aragonesa sea opuesta al manejo de parafernales por la mujer, en obediencia al principio de equiparacin de los cnyuges se prev que aqulla administre sus bienes privativos cuando as lo recabe.

Del mismo modo aun cuando, en el Derecho aragons, el mecanismo del derecho expectante de la viudedad produce prcticamente el efecto de que en los actos de disposicin de inmuebles hayan de concurrir ambos cnyuges, se ha credo conveniente traer al Anteproyecto de Compilacin una norma similar a la del artculo mil cuatrocientos trece reformado del Cdigo civil, de suerte que el cnyuge administrador, por s solo, podr enajenar los bienes comunes, salvo los inmuebles por naturaleza y los establecimientos mercantiles. Mas, de acuerdo con la ratio legis de la reforma de dicho artculo, se limita expresamente a los actos de disposicin voluntaria la exigencia del consentimiento del cnyuge no administrador.

En el Derecho aragons histrico el fallecimiento de un cnyuge no determina necesariamente la disolucin inmediata de la sociedad conyugal, y muy frecuentemente sta se continuaba entre el viudo y los herederos. La institucin de la comunidad conyugal continuada se hallaba, sin embargo, deficientemente regulada. Los preceptos sobre la materia del Apndice de mil novecientos veinticinco, escasos y confusos, mantenan un estado de inseguridad jurdica. Era indispensable ordenar en normas ms precisas los supuestos de continuacin obligatoria y potestativa de la comunidad conyugal, los efectos y gestin de la misma, la separacin de un partcipe y la disolucin. El texto que se propone recoge toda esta problemtica con cierta cautela, ya que se exige, para la continuacin, que los principales ingresos de la sociedad conyugal provengan de explotaciones agrcolas, ganaderas, industriales o mercantiles.

Se aprovecha as este incentivo para la permanencia de la organizacin econmica, en beneficio de una ordenacin que tiende a robustecer el principio de unidad y continuidad de la familia. Y conviene notar que, aun no teniendo gran extensin este ttulo dedicado a la comunidad conyugal continuada, puede significar una considerable mejora sobre las escasas normas del Apndice en esta materia.

El Derecho de Viudedad, encuadrado en el libro primero por la preponderancia de su carcter familiar sobre el sucesorio, es objeto de cuidada atencin, en consonancia con el importante lugar que ocupa en el Ordenamiento civil aragons.

La viudedad, salvo pacto o disposicin mancomunada en contrario, ser universal, a diferencia del estado de Derecho vigente, en que la viudedad legal est restringida a slo los inmuebles. Esta nueva regulacin expansiva obedece, en primer trmino, a los mismos motivos que aconsejan, en la sociedad conyugal, la atribucin del carcter de sitios a un considerable nmero de bienes muebles por naturaleza. En segundo lugar porque la experiencia ensea que, en la inmensa mayora de los matrimonios aragoneses, por voluntad de los cnyuges, el usufructo de viudedad recae sobre todos los bienes, de cualquier clase que sean; y an existe la creencia, muy generalizada, de que as lo ordena la Ley.

Se deja a salvo lo que, en contra o menoscabo de esa universalidad, e incluso en contra del nacimiento mismo de este Derecho, se acuerde por ambos cnyuges. Mas por voluntad unilateral de uno de ellos slo podr reducirse a los inmuebles por naturaleza y a las explotaciones agrcolas, ganaderas, industriales y mercantiles; y si unos y otros no representan la mitad del caudal hereditario habr de completarse esa cuanta con el usufructo sobre otros bienes.

En cuanto a los inmuebles por naturaleza y a las explotaciones mencionadas, el Derecho expectante de viudedad no se extingue, aunque aqullos se enajenen, si no se renuncia expresamente, quedando a salvo la responsabilidad por deuda de gestin frente a tercero de buena fe.

Slo habr obligacin de formar inventario y de prestar fianza en la viudedad, cuando as se hubiese establecido por el causante, cuando lo exijan los herederos (salvo disposicin contraria del premoriente) o cuando lo pida el Ministerio Fiscal para salvaguardar la legtima. La omisin de este deber, en los casos en que proceda, lleva consigo la prdida de los disfrutes de viudedad hasta la terminacin del inventario.

Queda aclarado que aun siendo inalienable el Derecho de viudedad puede enajenarse la plena propiedad de bienes determinados sujetos a l, concurriendo el usufructuario con los nudo-propietarios y quedando subrogados, salvo pacto en contrario, el precio o la cosa adquirida en lugar de lo enajenado.

En el Derecho de Sucesin por causa de muerte la nueva normativa afecta, en primer trmino, a la revocacin o modificacin del testamento mancomunado. A virtud del rgido precepto del artculo diecinueve del Apndice, muerto uno de los otorgantes y aceptados por el sobreviviente los beneficios que le provengan de las disposiciones del finado, se haca irrevocable el testamento mancomunado. Se establece ahora que las limitaciones y requisitos para la revocacin se apliquen tan slo a las disposiciones correspectivas, entendindose por tales aquellas que, por voluntad declarada de ambos cnyuges, en el mismo testamento o en documento pblico estn recprocamente condicionadas. Slo en cuanto a esas disposiciones la muerte de un cnyuge produce la irrevocabilidad. En vida de ambos cotestadores la revocacin o modificacin unilateral habr de hacerse en testamento abierto ante Notario, quien notificar al otro cnyuge este hecho, pero sin que la falta de notificacin afecte a la eficacia de la revocacin.

Con tal precepto se sirve simultneamente a la justicia conmutativa aplicable en las disposiciones correspectivas al principio de revocabilidad del testamento y a la norma del deber de lealtad entre los cnyuges.

En la ordenacin de la sucesin contractual se han abordado dos problemas principales. El primero relativo a si los pactos sucesorios, aunque siempre mediante escritura pblica, pueden otorgarse slo en capitulaciones matrimoniales o, ademas, fuera de ellas. La compilacin acoge la segunda solucin, pero subrayando en los pactos sucesorios su carcter exclusivamente familiar y consuetudinario, en previsin de que al amparo de los preceptos de la Compilacin sobre esta materia no se celebren contratos ajenos al espritu de una institucin concebida en beneficio de la ordenacin y mantenimiento de la casa. El segundo, referente a lo que pueda ser objeto de los contratos sucesorios, optndose por rechazar la validez de los pactos de hereditate tertii.

Por lo que toca a las facultades de disposicin del instituyente, se ha tenido cuidado de reiterar la libertad de estipulacin estatuyendo que, a falta de pacto sobre reserva de facultades del instituyente, ste no necesitar el consentimiento del instituido sino para enajenar bienes inmuebles y explotaciones agrcolas, ganaderas, industriales o mercantiles, quedando a salvo las facultades de aqul para hacer donaciones y asignar dotes o legtimas.

La fiducia sucesoria es objeto de una ordenacin general, segn la cual cada cnyuge puede nombrar fiduciario al otro para que ordene la sucesin entre descendientes y parientes consanguneos hasta el cuarto grado; y de una regulacin especial, para ordenar la sucesin de la casa. En este segundo supuesto puede encomendarse la fiducia a dos o ms parientes, pero sin que sea excluido el cnyuge viudo cuando no quedaren ms hijos que los habidos con l.

La Compilacin, por razones de orden prctico, incluye reglas de Derecho supletorio, en cuanto a determinacin de los parientes llamados a la fiducia, funcionamiento de la Junta, plazo para cumplimiento del encargo y otros extremos. De este modo se prev la solucin de casos que con alguna frecuencia derivaban hacia el litigio.

En materia de legtimas se conserva la colectiva a favor del grupo de descendientes legtimos. Dentro de este grupo, los descendientes del causante, sin mediacin de persona capaz para heredarle, son los nicos que tienen derecho a una legtima formal consistente en que si son preteridos o injustamente desheredados sern llamados a una porcin en el caudal igual a la del menos favorecido por el testador; y si en la distribucin de los bienes hereditarios quedaren en situacin legal de pedir alimentos podrn reclamarlos de los sucesores del causante.

De este modo se resuelve expresa y afirmativamente la cuestin de si los nietos pueden ser instituidos herederos viviendo su padre. Este quedar amparado por los preceptos protectores de la legtima formal y por la accin de peticin de alimentos.

En el Derecho actual la legtima aragonesa no alcanza a los hijos naturales, pero ha parecido inexcusable atribuirles un derecho a reclamar alimentos, aunque su cuanta no pueda exceder del tercio de los frutos del caudal, si concurre descendencia legtima.

En orden a la sucesin abintestato, independientemente de los recobros que, con alguna pequea modificacin, se regulan ahora como en el Apndice, y aparte la recepcin del derecho de representacin en cuanto a la herencia de hermanos la regulacin sobre la sucesin troncal ofrece, en primer trmino, la novedad de que, a, falta de hermanos, se llame al padre o madre de la lnea de donde proceden los bienes.

Salvada la postergacin de los padres son llamados despus los ms prximos colaterales entre aquellos que descienden de un ascendiente comn que hubiera sido propietario de los bienes y, en su defecto, los que sean parientes de mejor grado de la persona de quien los hubo el causante a ttulo gratuito.

Una ltima cuestin se suscitaba: el lmite de grado en el llamamiento a la herencia troncal. La Jurisprudencia del Tribunal Supremo, con respecto al artculo treinta y nueve del Apndice, ha sentado la doctrina de que no existe tal lmite. En la Compilacin se seala para el supuesto general el cuarto grado. Mas para los bienes de abolorio, que hubieran permanecido en la casa o familia durante dos o ms generaciones, no existir tal limitacin.

La institucin del Consorcio foral, amparada en los preceptos de los Fueros primero y segundo De communi dividundo y en la Observancia De consortibus elusdem rei, que fu eliminada del Ordenamiento civil aragons en el Apndice de mil novecientos veinticinco, se restaura ahora por considerar que responde a la concepcin del Derecho de familia en el antiguo Reino.

En materia de Derecho de Bienes, aparte algn extremo de menor importancia, como las reglas sobre inmisin de races y ramas (tomadas del Ordenamiento derogado), hay que hacer notar dos interesantes regulaciones: una referente a luces y vistas, la otra a la usucapin de servidumbres.

Mediante la norma expresa de que tanto en pared propia a cualquier distancia de predio ajeno como en pared medianera pueden abrirse huecos para luces y vistas, sin sujecin a dimensiones determinadas, se zanja una cuestin suscitada por la deficiente redaccin del texto del prrafo primero del artculo quince del Apndice. Se vuelve as a la ortodoxa interpretacin de la Observancia sexta De aqua pluviale arcenda.

En cuanto a la usucapin de servidumbres, se prescinde de las discriminaciones clsicas de servidumbres positivas o negativas y continuas o discontinuas, para sentar unas reglas ms precisas en base de la distincin entre servidumbres aparentes o no aparentes, conservando respecto de estas ltimas, adems, la presuncin de prescripcin adquisitiva por posesin inmemorial. El retracto de abolorio o derecho de la saca se reduce a los inmuebles que han permanecido en la familia durante dos o ms generaciones inmediatamente anteriores a la del disponente. Y se ha limitado la atribucin de este derecho a los parientes colaterales hasta el cuarto grado.

Se ha incluido una norma de arbitrio judicial para moderar equitativamente el ejercicio de este derecho. Adoptar la forma de retracto si no ha habido previo ofrecimiento en venta, segn otra norma que se propone. Y ha parecido prudente fijar un plazo de caducidad de dos aos a contar de la enajenacin.

Examinadas en su conjunto las diferencias que pueden observarse entre el Ordenamiento civil aragons del Apndice de mil novecientos veinticinco y la Compilacin, se comprobar que el espritu del Derecho de Aragn y los principios generales en que se inspira han permanecido invariables. Se ha procedido a una actualizacin de esos principios, a una redaccin de las reglas del Ordenamiento con un mayor rigor tcnico-jurdico, a la conveniente correccin de algunos preceptos que la requeran y, en suma, a lograr un avance en el camino, siempre laborioso, que se dirige a la consecucin de los valores de justicia y de seguridad jurdica.

La Compilacin cooperar as a la normal evolucin de este venerable Derecho Foral, de tan honda raigambre y de tan fecunda proyeccin. Y cabe esperar que podr contribuir tambin a la labor preparatoria del Cdigo civil general.

En su virtud, y de conformidad con la Ley aprobada por las Cortes Espaolas, vengo en sancionar:


[Bloque 3: #tpreliminar]

TTULO PRELIMINAR

Las normas en el Derecho Civil de Aragn

Se deroga por la disposicin derogatoria nica.a) del Decreto Legislativo autonmico 1/2011, de 22 de marzo. Ref. BOA-d-2011-90007.

Se modifica por el art. 2 de la Ley autonmica 3/1985, de 21 de mayo. Ref. BOE-A-1985-13416.





[Bloque 4: #asunoatres]

Artculos uno a tres.

(Derogados)

Se derogan por la disposicin derogatoria nica.a) del Decreto Legislativo autonmico 1/2011, de 22 de marzo. Ref. BOA-d-2011-90007.

Texto aadido, publicado el 29/03/2011, en vigor a partir del 23/04/2011.


[Bloque 8: #lprimero]

LIBRO PRIMERO

Derecho de la persona y de la familia

Se deroga por la disposicin derogatoria nica de la Ley autonmica 13/2006, de 27 de diciembre. Ref. BOE-A-2007-1616.




[Bloque 9: #ascuatroaochentayocho]

Artculos cuatro a ochenta y ocho.

(Derogados)

Se derogan por la disposicin derogatoria nica de la Ley autonmica 13/2006, de 27 de diciembre. Ref. BOE-A-2007-1616.

Texto aadido, publicado el 30/12/2006, en vigor a partir del 23/04/2007.


[Bloque 127: #lii]

LIBRO II

Derecho de sucesin por causa de muerte

Se deroga por la disposicin derogatoria nica de la Ley autonmica 1/1999, de 24 de febrero. Ref. BOE-A-1999-6946.




[Bloque 128: #asochentaynuevaacientocuarentaydos]

Artculos ochenta y nueve a ciento cuarenta y dos.

(Derogados)

Se derogan por la disposicin derogatoria nica de la Ley autonmica 1/1999, de 24 de febrero. Ref. BOE-A-1999-6946.

Texto aadido, publicado el 04/01/1999, en vigor a partir del 23/04/1999.


[Bloque 198: #liii]

LIBRO III

Derecho de bienes

Se deroga por la disposicin derogatoria nica de la Ley autonmica 8/2010, de 2 de diciembre. Ref. BOE-A-2011-1231.




[Bloque 199: #ascientocuarentaytresacientocuarentayocho]

Artculos ciento cuarenta y tres a ciento cuarenta y ocho

(Derogados)

Se derogan por la disposicin derogatoria nica de la Ley autonmica 8/2010, de 2 de diciembre. Ref. BOE-A-2011-1231.

Texto aadido, publicado el 22/12/2010, en vigor a partir del 01/01/2011.


[Bloque 208: #liv]

LIBRO IV

Derechos de obligaciones

Se deroga por la disposicin derogatoria nica de la Ley autonmica 8/2010, de 2 de diciembre. Ref. BOE-A-2011-1231.

Redactado conforme a la correccin de errores publicada en BOE nm. 92, de 18 de abril de 1967. Ref. BOE-A-1967-5604.




[Bloque 209: #ascientocuarentaynueveacientocincuentaytres]

Artculos ciento cuarenta y nueve a ciento cincuenta y tres.

(Derogados)

Se derogan por la disposicin derogatoria nica de la Ley autonmica 8/2010, de 2 de diciembre. Ref. BOE-A-2011-1231.

Texto aadido, publicado el 22/12/2010, en vigor a partir del 01/01/2011.


[Bloque 217: #dd]

Disposicin derogatoria.

Queda derogado el Apndice al Cdigo Civil correspondiente al Derecho Foral de Aragn, de siete de diciembre de mil novecientos veinticinco.


[Bloque 218: #da]

Disposicin adicional.

(Derogada)

Se deroga por la disposicin derogatoria de la Ley autonmica 3/1985, de 21 de mayo. Ref. BOE-A-1985-13416.




[Bloque 219: #primera]

Disposicin transitoria primera.

Las normas sobre bienes comunes y privativos del rgimen matrimonial legal (artculos treinta y siete, treinta y ocho y treinta y nueve) slo se aplicarn en los matrimonios que se contraigan a partir de la entrada en vigor de la Compilacin.


[Bloque 220: #segunda]

Disposicin transitoria segunda.

Los preceptos sobre administracin de bienes de la mujer casada, privacin de la administracin y facultades dispositivas del administrador (artculos cuarenta y ocho, cuarenta y nueve, cincuenta y cincuenta y uno) sern aplicables cualquiera que fuere la fecha de celebracin del matrimonio.


[Bloque 221: #tercera]

Disposicin transitoria tercera.

La comunidad conyugal continuada (artculos sesenta a setenta y uno) se regular conforme a las normas vigentes en el momento del fallecimiento del cnyuge causante.


[Bloque 222: #cuaa]

Disposicin transitoria cuarta.

A los matrimonios ya contrados y subsistentes al tiempo de entrar en vigor esta Compilacin les sern aplicables sus preceptos sobre extensin del derecho de viudedad (artculos setenta y dos y setenta y seis), pero no se regirn por sus normas los usufructos viduales anteriormente causados.


[Bloque 223: #quinta]

Disposicin transitoria quinta.

En el supuesto de matrimonio ya contrado de viudo o viuda que tuviera descendencia de anteriores nupcias (artculo setenta y tres), no sern aplicables las normas de la Compilacin sobre extensin del derecho del usufructo.


[Bloque 224: #sexta]

Disposicin transitoria sexta.

Las normas sobre renovacin o modificacin unilateral del testamento mancomunado (artculo noventa y siete) slo sern aplicables a los que se otorguen bajo su vigencia.


[Bloque 225: #septima]

Disposicin transitoria sptima.

Mantendrn su validez las fiducias sucesorias ya concedidas o pactadas conforme al artculo veintinueve del Apndice que se deroga, aun cuando la sucesin est pendiente de apertura, sin que obste a ello lo establecido en el artculo ciento diez de esta Compilacin.


[Bloque 226: #octava]

Disposicin transitoria octava.

Las normas sobre fiducia sucesoria colectiva (artculos ciento catorce a ciento dieciocho) regirn incluso en los casos en que aqulla se halle pendiente de cumplimiento, sin perjuicio de los derechos adquiridos.


[Bloque 227: #novena]

Disposicin transitoria novena.

Las disposiciones relativas a apertura de huecos en pared propia o medianera (artculo ciento cuarenta y cuatro) sern tambin aplicables a las ya construidas al tiempo de entrar en vigor la Compilacin


[Bloque 228: #decima]

Disposicin transitoria dcima.

En la aplicacin de las modificaciones introducidas en el rgimen de usucapin de servidumbres (artculos ciento cuarenta y siete y ciento cuarenta y ocho) el trmino se contar a partir del da de su entrada en vigor.


[Bloque 229: #undecima]

Disposicin transitoria undcima.

El plazo de dos aos de caducidad del derecho de retracto de abolorio (artculo ciento cincuenta, tres) comenzar a contarse al entrar en vigor esta Compilacin para las enajenaciones anteriores.


[Bloque 230: #duodecima]

Disposicin transitoria duodcima.

Las dems cuestiones de carcter intertemporal que puedan suscitarse se resolvern aplicando el criterio que informa las disposiciones transitorias del Cdigo Civil.


[Bloque 231: #firma]

Dada en el Palacio de El Pardo a ocho de abril de mil novecientos sesenta y siete.

FRANCISCO FRANCO

El Presidente de las Cortes,

ANTONIO ITURMENDI BAALES

Este documento es de carácter informativo y no tiene valor jurídico.

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