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Documento BOE-A-2001-20252

Resolución de 20 de septiembre de 2001, de la Dirección General de los Registros y del Notariado, en el recurso gubernativo interpuesto por "Asesoría del Gas, S. L.", contra la negativa del Registrador Mercantil número X de Madrid, don Jesús Álvarez Beltrán, a inscribir una escritura de disolución y liquidación de una sociedad de responsabilidad limitada.

Publicado en:
«BOE» núm. 260, de 30 de octubre de 2001, páginas 39623 a 39624 (2 págs.)
Sección:
III. Otras disposiciones
Departamento:
Ministerio de Justicia
Referencia:
BOE-A-2001-20252

TEXTO ORIGINAL

En el recurso gubernativo interpuesto por don Julio Sanz García,

Liquidador único de "Asesoría del Gas, S. L.", contra la negativa del Registrador

Mercantil número X de Madrid, don Jesús Álvarez Beltrán, a inscribir

una escritura de disolución y liquidación de una sociedad de

responsabilidad limitada.

Hechos

I

El 16 de julio de 1999, mediante escritura otorgada ante la Notaria

de Madrid, doña María Jesús Guardo Santamaría, el Liquidador único

de "Asesoría del Gas, S. L.", elevó a público los acuerdos adoptados en

las Juntas universales de dicha sociedad, celebradas los días 25 y 26 de

junio de 1999 y por virtud de los cuales se procedió a la disolución y

liquidación de la sociedad referida.

II

Presentada copia de la escritura en el Registro Mercantil de Madrid,

fue calificada con la siguiente nota: "El Registrador Mercantil que suscribe

previo examen y calificación del documento precedente de conformidad

con los artículos 18-2 del Código de Comercio y 6 del Reglamento del

Registro Mercantil, ha resuelto no practicar la inscripción solicitada por

haber observado el/los siguiente/s defecto/s que impiden su práctica.

Defectos: Esta sociedad no tiene depositadas las cuentas de los ejercicios 1995,

1996 y 1997, lo que impide la calificación completa de este documento

conforme al artículo 378 del Reglamento del Registro Mercantil. Es defecto

subsanable. En el plazo de dos meses, a contar de esta fecha se puede

interponer recurso Gubernativo de acuerdo con los artículos 66 y siguientes

del Reglamento del Registro Mercantil. Madrid, 22 de julio de 1999. El

Registrador. Firma ilegible".

III

Don Julio Sanz García, Liquidador único, de "Asesoría del Gas, S. L.",

interpuso recurso de reforma contra la anterior calificación y alegó: Que

el documento calificado comprende varios actos, y ninguno de los cuales

puede resultar afectado por la falta de depósito de cuentas. Que dichos

actos que deben dar lugar a las inscripciones correspondientes, son los

siguientes: 1.o Acuerdo de disolución de la sociedad, que debe dar lugar

a la pertinente inscripción; 2.o Acuerdo de nombramiento de Liquidador

único y de su suplente, que de conformidad con lo dispuesto en el

artículo 110.1 de la Ley 2/1995, de 23 de marzo, debe dar lugar a las inscripciones

de cese de los administradores y el nombramiento del Liquidador único

y su suplente, y 3.o Acuerdo de aprobación del balance final de liquidación

y de las cuotas de liquidación, ya satisfechas, que deben dar lugar al cierre

de la hoja registral de la misma. Que ninguno de estos actos puede resultar

afectado por la falta de depósito de cuentas anuales, ya que así resulta

de lo dispuesto en la disposición adicional segunda, número 20, de la

Ley 2/1995 ya citada, que dio nueva redacción al artículo 221.1 del Texto

Refundido de la Ley de Sociedades Anónimas, en cuyo primer párrafo,

inciso final, reproducido por el artículo 378.1 del Reglamento del Registro

Mercantil, se exceptúan de la sanción de prohibición de inscripción los

actos antes referidos, que no puede olvidarse que es una sanción penal

en sentido amplio. Que lo que ha podido dar lugar a la referida calificación

es una interpretación restrictiva de la fase disolución de la sociedad,

constriñéndola a la primera de las operaciones del proceso extintivo de la

sociedad. Que debe recordarse, según el diccionario, que disolución es

acción y efecto de disolver o disolverse y, por tanto, término de una relación

o de una sociedad, y es sabido que el término de estas se produce cuando

se cierra su hoja registral. Que una consideración teleológica de la norma

lleva a la conclusión de que esta última interpretación amplia es preferible,

toda vez que la finalidad perseguida por el legislador al crear la sanción

conocida como cierre registral relativo cosiste bien en incentivar a la

sociedad para que subsane su incumplimiento, bien en facilitar su proceso

extintivo, y esta última finalidad se vería frustrada si no se entendiera

la disolución como todo el proceso que, iniciándose cuando existe o se

constata o se crea una causa de disolución, finaliza con el cierre registral

de la hoja abierta a la sociedad, toda vez que quedaran inscritos en el

Registro meros cadáveres de sociedades en liquidación que podrían crear

problemas de seguridad jurídica. Que tal interpretación se considera que

es de todo punto armónica con la lógica ya que la sociedad en cuestión

busca poner fin a su vida, y con su acto pretende el cierre definitivo

de su hoja registral, que es una medida que supera el cierre registral

provisional que resultaría de la hipotética interpretación del Registrador.

IV

El Registrador Mercantil número X de Madrid acordó mantener la nota

de calificación recurrida en los términos de su nueva redacción, declarando

que no procede acceder a la solicitud formulada por el recurrente respecto

a la inscripción de la totalidad de los actos contenidos en el documento

calificado, pudiendo ser objeto de inscripción únicamente los relativos

a la disolución de la sociedad, cese de consejeros y nombramiento de

Liquidador único, y alegó: Que al plasmar en la escritura la nota de

calificación que se recurre, se padeció el error de consignar en la misma

la palabra "calificación" en lugar de la palabra "inscripción" que estaba

en la mente e intención del calificante. Que con la doble finalidad de

subsanar el error padecido y atender a la solicitud del recurrente, sin

que por ello se modifique sustancialmente la misma, se rectifica en los

términos siguientes: "Esta sociedad no tiene depositadas las cuentas de

los ejercicios 1995, 1996 y 1997, lo que impide la inscripción completa

de este documento -concretamente la liquidación de la sociedad y el cierre

de su hoja registral conforme al artículo 378 del Reglamento del Registro

Mercantil. Es defecto subsanable". Que el problema se plantea con los

acuerdos adoptados por la Junta General de 26 de junio de 1999. Para

el recurrente la inscripción no está obstaculizada por los artículos 221.1

de la Ley de Sociedades Anónimas y 378.1 del Reglamento del Registro

Mercantil, pues a su juicio, extinción y disolución son inescindibles,

basándose en una interpretación amplia, gramatical y teleológica de tales

preceptos. Que frente a la argumentación del recurrente cabe oponer la tesis

contraria, conforme a la cual dentro del proceso de extinción de la

sociedades, la disolución debe tomarse en un sentido estricto, como el acto

que inicia el proceso de desaparición de la personalidad jurídica, pasando

seguidamente a la liquidación, que culminaría con la extinción de la

persona jurídica y la cancelación de su hoja registral. Que esta doctrina está

reiteradamente proclamada por la jurisprudencia del Tribunal Supremo

y las Resoluciones de la Dirección General de los Registros y del Notariado

y plasmada en la legalidad vigente en materia de sociedades mercantiles.

Que la distinción entre disolución, liquidación y cierre de la hoja registral

se hace patente en los artículos 92.2.7.o y 365.2 del Reglamento del Registro

Mercantil. Que es cierto que cabe formalizar conjunta o simultáneamente

en una sola escritura la disolución y liquidación de la sociedad, pero ni

siquiera en este caso se confunden los distintos actos que integran el

proceso general de extinción. Que hoy tras la reforma que la Ley 23 de

marzo de 1995 introdujo en materia de depósito de cuentas en el Registro

Mercantil, el acceso a los libros registrales de los actos inscribibles

presupone que las sociedades cumplan la obligación de presentar las cuentas

anuales para su depósito, dentro del mes siguiente a la aprobación de

las mismas, según el artículo 372 del Reglamento del Registro Mercantil,

pues si no lo hacen, el Registro se cierra, con las excepciones que determina

el artículo 378.1, a los documentos en los que se formalizan los actos

sociales inscribibles y aunque ese cierre no es absoluto ni definitivo, la

liquidación y extinción de la sociedad no se comprende dentro de las

excepciones, pues los artículos 221.1 de la Ley de Sociedades Anónimas

y 378.1 del Reglamento del Registro Mercantil, sin que se vulnere el

principio de que toda excepción ha de entenderse en sus propios términos

(artículo 4.2 del Código Civil).

V

El recurrente se alzó contra el acuerdo del Registrador, manteniéndose

en sus alegaciones, y añadió: Que para resolver la cuestión planteada hay

que acudir a otros criterios interpretativos como son los antecedentes

históricos y legislativos, ya que el sentido de las palabras disolución de

la sociedad que emplea el Legislador en el número 20 de la Disposición

Adicional 2.a de la Ley 2/1995, de 23 de marzo, que dio su vigente redacción

al artículo 221 del Texto Refundido de la Ley de Sociedades Anónimas,

permite cobijar las dos interpretaciones enfrentadas en este caso, las cuales

se expresaron en el escrito del recurso de reforma.

Fundamentos de Derecho

Vistos los artículos 221.1 de la Ley de Sociedades Anónimas (redactado

según la disposición adicional segunda -apartado 20 y la disposición final

segunda de la Ley de Sociedades de Responsabilidad Limitada); 84 de

la Ley de Sociedades de Responsabilidad Limitada; los artículos 6 y 378

del Reglamento del Registro Mercantil, y las Resoluciones de 24 de junio

de 1997, 19 de octubre de 1998, 22 de julio y 28 de octubre de 1999

y 5 y 13 de julio de 2001.

1. Cerrada la hoja de la sociedad, conforme al artículo 378 del

Reglamento del Registro Mercantil, por falta de depósito de las cuentas anuales

de determinados ejercicios, se pretende la inscripción de una escritura de

disolución, nombramiento de Liquidador y de extinción de dicha sociedad.

Entiende el Registrador Mercantil que no cabe la inscripción de la

liquidación y extinción de la sociedad por no tratarse de uno de los actos

excepcionados del cierre registral enumerados en los artículos 221.1 de

la Ley de Sociedades Anónimas (redactado según disposición adicional

segunda -apartado 20- y disposición final segunda de la Ley de Sociedades

de Responsabilidad Limitada; aplicable al presente caso, conforme al

artículo 84 de esta Ley) y 378 del Reglamento del Registro Mercantil.

2. El defecto no puede ser mantenido, si se tiene en cuenta que dichas

normas, por su carácter sancionador, han de ser objeto de interpretación

estricta (cfr. las Resoluciones citadas en los vistos) y, sobre todo,

atendiendo a la ratio de las mismas. En este sentido, no puede olvidarse que

con ese cierre registral se pretende tanto la suspensión de los efectos

derivados de la publicidad tabular, con las dificultades que comportará

respecto de la actuación en el tráfico jurídico por parte de la sociedad

aún no disuelta (y como estímulo para que sea la propia sociedad la que

opte por el depósito de las cuentas o la extinción), como en los casos

de la sociedad disuelta, impedir que pueda realizar otras actuaciones que

las encaminadas a la liquidación ordenada de su patrimonio (y de ahí

la excepción del nombramiento de liquidadores), de suerte que, una vez

realizada dicha liquidación carece de sentido condicionar el reflejo registral

de la extinción de la sociedad al cumplimiento de una exigencia prevista

para la situación en que la sociedad se encuentre viva.

Esta Dirección General ha acordado estimar el recurso y revocar la

decisión y la nota del Registrador.

Madrid, 20 de septiembre de 2001.-La Directora general, Ana

López-Monís Gallego.

Sr. Registrador Mercantil de Madrid, X.

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