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Documento BOE-A-2000-3159

Resolución de 13 enero de 2000, de la Dirección General de los Registros y del Notariado, en el recurso gubernativo interpuesto por don Antonio Morell Arnal, en nombre y representación de "BM, Sociedad Anónima", frente a la negativa de la Registradora mercantil I de Madrid doña Isabel Adoración Antoniano González, a inscribir una escritura de declaración de unipersonalidad.

Publicado en:
«BOE» núm. 40, de 16 de febrero de 2000, páginas 7139 a 7140 (2 págs.)
Sección:
III. Otras disposiciones
Departamento:
Ministerio de Justicia
Referencia:
BOE-A-2000-3159

TEXTO ORIGINAL

En el recurso gubernativo interpuesto por don Antonio Morell Arnal,

en nombre y representación de "BM, Sociedad Anónima", frente a la negativa

de la Registradora mercantil I de Madrid doña Isabel Adoración Antoniano

González, a inscribir una escritura de declaración de unipersonalidad.

Hechos

I

Por escritura que autorizó el 23 de septiembre de 1997, el Notario

de Torrejón de Ardoz, don José María Piñar Gutiérrez, don Juan Turro

Perpiñá, como Secretario del Consejo de Administración de la compañía

mercantil "BM, Sociedad Anónima", reconoció el carácter unipersonal de

dicha sociedad al ostentar la titularidad de todas las acciones que integran

su capital la mercantil "Aparellaje Eléctrico, Sociedad Anónima".

II

Copia de dicha escritura se presentó en varias ocasiones en el Registro

Mercantil de Madrid, habiéndose suspendido su inscripción por falta de

depósito de las cuentas anuales correspondientes al ejercicio de 1995,

una vez transcurrido un año desde la fecha de cierre del ejercicio social.

Presentada por última vez el 27 de marzo de 1998, junto con una instancia

suscrita por don Juan Turro Perpiñá solicitando la inscripción en base

a lo dispuesto en el artículo 367 del Reglamento del Registro Mercantil

por estar vigente el asiento de presentación de las cuentas correspondientes

a los ejercicios 1994, 1995 y 1996, fue calificada con la siguiente nota:

"El Registrador mercantil que suscribe, previo examen y calificación del

documento precedente de conformidad con los artículos 18.2 del Código

de Comercio y 6 del Reglamento del Registro Mercantil, ha resuelto no

practicar la inscripción solicitada por haber observado el/los siguiente/s

defecto/s que impiden su práctica: Defectos: Presentado de nuevo, con

fecha 27 del actual, se devuelve al presentante por cuanto, al haber sido

calificadas las cuentas presentadas como defectuosas, subsiste la misma

situación de cierre de la hoja registral advertida en las notas que anteceden.

En el plazo de dos meses a contar de esta fecha se puede interponer

recurso gubernativo de acuerdo con los artículos 66 y siguientes del

Reglamento del Registro Mercantil. Madrid, 2 de abril de 1999. El Registrador.

Sigue la firma".

III

Don Antonio Morell Arnau, en nombre y representación de "BM,

Sociedad Anónima", interpuso recurso gubernativo frente a esta última

calificación fundándose en lo siguiente: Que la calificación parece apoyarse en

que presentada la solicitud de depósito de las cuentas anuales y denegada

la misma por defectos, con el rechazo de la solicitud de tal depósito el

Registro permanece cerrado hasta la subsanación de los defectos y el

consiguiente depósito ; que esa interpretación del artículo 378.7 del Reglamento

del Registro Mercantil resultaría coherente con una mecánica de proceder

en el denominado cierre registral en que computando los plazos legales

y reglamentarios para formular, aprobar y presentar las cuentas y la vigencia

del asiento de presentación de éstas daría como resultado que transcurrido

un año desde la fecha de cierre del ejercicio social sin haberse procedido

al depósito de las cuentas se proceda a aquel cierre ; que esa práctica resulta

contraria a Derecho pues conforme al artículo 221 de la Ley de Sociedades

Anónimas el cierre del Registro se produce a partir del momento del

incumplimiento, es decir, conforme al artículo 218 de la misma Ley a partir del

mes siguiente a la fecha de aprobación de las cuentas por la Junta general,

por lo que el artículo 378 del Reglamento al fijar un plazo distinto es nulo

por contradecir el principio de legalidad, y la única vía para admitir su

legalidad es entender que el cierre no se produce en tanto esté vigente

el asiento de presentación ; que aquella práctica extiende la sanción del

cierre a supuestos no previstos en el artículo 221 de la Ley de Sociedades

Anónimas, que tan sólo contempla el incumplimiento de la obligación de

depositar las cuentas, no cuando hay una mera apariencia de falta de

cumplimiento, obligación que en este caso se ha cumplido aunque con un mero

defecto formal, vulnerándose así el artículo 25 de la Constitución sobre

legalidad y tipicidad en materia penal pues en virtud del principio de

irretroactividad la disposición adicional 5.a del Reglamento, aplica el cierre

al incumplimiento de la obligación de depósito de cuentas posteriores a

la entrada en vigor de la Ley de Sociedades de Responsabilidad Limitada

de 1995, y en este sentido se ha pronunciado la Resolución de 24 de junio

de 1997 ; que el cierre automático es una sanción administrativa vulnerando

las garantías sobre procedimiento sancionador -audiencia, contradicción,

etc.- cuando según el artículo 221 de la Ley de Sociedades Anónimas cuando

el incumplimiento de la obligación de depositar las cuentas debe ser

determinado por el órgano competente, el ICAC ; que aquella práctica impide

a la sociedad cumplir la obligación que en orden a la inscripción le impone

el artículo 19 del Código de Comercio y resulta contraria a la obligación

que en orden a la inscripción impone al Registrador el artículo 18 del

mismo Código ; que infringe lo dispuesto en el repetido artículo 378 en

su apartado 3.o para el caso de recurrirse la suspensión o denegación del

depósito de cuentas ; que infringe lo dispuesto en el artículo 63.1 del mismo

Reglamento pues en este caso el defecto que impide el depósito de las

cuentas no debe impedir la inscripción de otros títulos ; y que por último

la falta de contestación a la solicitud de fecha 26 de marzo de 1998 infringe

lo dispuesto en el artículo 89 de la Ley de Régimen Jurídico de las

Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común.

IV

La Registradora decidió desestimar el recurso confirmando su

calificación con base en los siguientes fundamentos: Que en lo concerniente

a la instancia que acompañó el documento calificado, al no tratarse dicho

escrito de una interposición de recurso, ni subsanar el defecto de la nota

de calificación, no exigía, ni era posible, una calificación individualizada

independiente de la del documento al que acompañaba ; que las alegaciones

del recurrente sobre nulidad o ilegalidad de una norma reglamentaria

no son materia de recurso gubernativo pues el Registrador no puede

declarar tal nulidad, ni abstenerse de aplicar la norma ; que aunque la

unipersonalidad sobrevenida está sujeta a inscripción, ésta está condicionada

a la previa calificación que determine si existen o no defectos para

practicarla ; que en este caso constituye defecto la falta de depósito de las

cuentas de la sociedad conforme al artículo 221.1 de la Ley de Sociedades

Anónimas y 378 del vigente Reglamento del Registro ; que aunque esta

norma contempla el supuesto de que se hubiera practicado el asiento de

presentación de las cuentas para demorar el cierre del Registro hasta

que caduque el asiento de presentación, tal posibilidad tan sólo se da

si la presentación ha tenido lugar antes de la fecha del cierre y en este

caso tal presentación tuvo lugar el 15 de enero de 1997 para las de los

ejercicios de 1995 y 1996, y el 23 de enero de 1998 para las del ejercicio

de 1994, habiéndose devuelto todas ellas como defectuosas sin que se

hayan subsanado los defectos ni interpuesto recurso frente a la calificación ;

que, por último, no cabe la inscripción parcial pretendida pues el supuesto

contemplado en el artículo 63 del RRM es el de defectos de un documento

que no impiden la inscripción de su total contenido, distinto al presente.

V

El recurrente se alzó frente a la decisión de la Registradora reiterando

sus argumentos en torno a: La tipicidad e irretroactividad de las normas

sancionadoras en relación con la causa de la sanción prevista en el

artículo 221.1 de la Ley de Sociedades Anónimas ; la competencia para declarar

tal incumplimiento atribuida por la misma norma al Instituto de

Contabilidad y Auditoría de Cuentas ; la incompatibilidad del cierre registral

con la obligación legal de inscribir determinados hechos y actos en el

Registro Mercantil ; la extralimitación del artículo 378 del Reglamento del

Registro Mercantil en relación con las normas legales que desarrolla.

Fundamentos de Derecho

Vistos los artículos 95, 218 y 221 de la Ley de Sociedades Anónimas

y 367 y 378 del Reglamento del Registro Mercantil.

1. Es objeto de recurso la negativa del Registrador a inscribir la

declaración de unipersonalidad de una sociedad anónima por falta de previo

depósito de las cuentas anuales aun cuando éstas estaban presentadas,

pero transcurrido en exceso un año desde el cierre del ejercicio social,

al tiempo de la calificación.

2. El nuevo régimen de publicidad de las cuentas anuales de las

sociedades de capital fue una de las novedades que introdujo la reforma de

la legislación mercantil para la adecuación de nuestro ordenamiento de

sociedades a las Directivas de la Comunidad Económica Europea -en este

caso a las exigencias de la Primera Directiva del Consejo (68/151/CEE)-.

La obligación de su depósito en el Registro Mercantil con tal finalidad,

se vio reforzada con el establecimiento de determinadas sanciones para

el caso de incumplimiento. Inicialmente las sanciones estaban limitadas

a la multa a imponer por el Ministerio de Economía y Hacienda, previo

expediente, con audiencia del interesado y conforme a la Ley de

Procedimiento Administrativo (artículo 221 del texto refundido de la Ley de

Sociedades Anónimas), a cuyo fin el artículo 335 del Reglamento del

Registro Mercantil estableció el mecanismo de comunicación por parte de los

Registradores de la relación de sociedades que no hubieran cumplido en

forma con tal obligación. La Ley de Sociedades de Responsabilidad

Limitada, en su disposición adicional segunda, modificó aquella norma legal

al establecer como primera sanción al incumplimiento de la obligación

de depositar las cuentas anuales la prohibición de inscribir en el Registro

Mercantil documento alguno referido a la sociedad mientras persista el

incumplimiento, con determinadas excepciones entre las que no figura

la declaración de unipersonalidad sobrevenida, a la vez que mantenía la

sanción pecuniaria remitiendo al Instituto de Contabilidad y Auditoría

de Cuentas la competencia para imponerla.

La distinta operatividad de una y otra sanción queda claramente de

manifiesto en la norma legal. El cierre registral es automático, se trata

en definitiva de un mandato que el legislador dirige al Registrador

prohibiéndole, a la vista de los datos que obran en el propio Registro, la

práctica de determinados asientos, sin necesidad de instruir y resolver

expediente alguno. La necesidad de éste, con las correspondientes garantías

para el presunto infractor, se mantiene tan sólo en relación con la otra

sanción, la imposición de una multa.

3. Desde un punto de vista temporal, la aplicación de aquella norma

planteaba dos problemas. El primero, a qué ejercicio social debían

corresponder las primeras cuentas cuya falta de depósito provocara el cierre

registral, y la segunda, cuál había de ser la fecha a partir de la cual ese

cierre se produjera. En cuanto al primero, la entrada en vigor de la norma

reformada el 1 de junio de 1995 (cfr. disposición final primera de la Ley

de Sociedades de Responsabilidad Limitada), llevó a establecer en la

disposición transitoria quinta del Reglamento del Registro Mercantil aprobado

por Real Decreto 1784/1996, de 19 de julio, que lo sería a partir de los

ejercicios sociales cerrados con posterioridad a aquella fecha. Por tanto,

en el supuesto de la sociedad recurrente, cuyos ejercicios coinciden con

el año natural, tal cierre tan sólo pudo ser efectivo a partir de la falta

de depósito de las cerradas el 31 de diciembre de 1995, que en este caso,

al igual que las del ejercicio inmediato posterior, no lo han sido, lo que

obliga a desestimar cualquier argumento sobre aplicación retroactiva de

la Ley.

Y en cuanto a la segunda, el juego combinado de los plazos legales

para aprobar las cuentas y presentarlas para su depósito (cfr. artículos 95

y 218 de la Ley de Sociedades Anónimas), y el reglamentario de vigencia

del asiento de presentación de las mismas (cfr. artículo 367 del Reglamento

del Registro Mercantil), llevó al artículo 378.1 del mismo Reglamento a

establecer, como regla general, que sería transcurrido un año desde la

fecha del cierre del ejercicio social sin que se hubiera practicado en el

Registro el depósito de las cuentas anuales debidamente aprobadas cuando

entraría en juego el cierre registral para los documentos presentados con

posterioridad. Por tanto, en este caso, ningún documento presentado con

posterioridad al 31 de diciembre de 1996, salvo los expresamente

exceptuados, pueden inscribirse en la hoja de la sociedad en tanto no se practique

el depósito de las cuentas pendientes en el Registro o se justifique su

falta de aprobación en la forma prevista en dicha norma (artículo 378.7

del mismo Reglamento).

4. No cabe, a estos efectos, aceptar la sutil diferenciación que hace

el recurrente entre falta material de depósito y la simple apariencia de

incumplimiento de la obligación legal que puede desvirtuarse con la

presentación de la solicitud de depósito para concluir que, presentada ésta,

y por aplicación de lo dispuesto en la regla 2.a del citado artículo 378,

queda enervado el cierre registral en tanto esté vigente dicho asiento de

presentación. Esta regla, al igual que las restantes del mismo artículo,

no son sino aplicaciones singulares de los efectos del asiento de

presentación, su plazo de vigencia y los efectos suspensivos de los recursos

gubernativos, en relación con la regla general del apartado 1.o En efecto, sin

entrar a valorar si ha rebasado quizás el mandato legal que señala como

plazo concreto de presentación de las cuentas el de un mes a contar desde

su aprobación, o tiene como fin el evitar el cierre registral de la hoja

de aquellas sociedades que han aprobado sus cuentas fuera de plazo, lo

cierto es que la citada regla 2.a demora aquel cierre en el supuesto de

que llegada la fecha límite para aplicarlo, un año a contar desde que finalizó

el ejercicio, las cuentas anuales estén presentadas para su depósito en

tal momento y en tanto esté vigente su asiento de presentación. Pero lo

que no cabe entender es que una presentación de las cuentas posterior,

una vez producido el cierre registral, reabra por sí sola la posibilidad

de practicar nuevos asientos afectados por aquél, cual aquí se pretende

en base a una solicitud de depósito presentada el 15 de enero de 1997,

pues el cierre ya producido "persistirá" (regla 7.a del mismo artículo),

hasta que se practique el depósito solicitado.

5. Ha de rechazarse, por último, la pretensión del recurrente de aplicar

en este supuesto lo que dispone el artículo 63 del Reglamento del Registro

Mercantil pues es evidente que no se da el supuesto en él previsto de

que tan sólo una parte del título cuya inscripción se pretende adolezca

de defectos que la impidan, en cuyo caso cabe la inscripción del resto

si así se solicita o consiente, pues en este caso no existe ningún acto

cuya inscripción sea posible.

Esta Dirección General ha acordado desestimar el recurso confirmando

la decisión apelada.

Madrid, 13 de enero de 2000.-El Director general, Luis María Cabello

de los Cobos y Mancha.

Sr. Registrador Mercantil de Madrid número I.

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