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Documento BOE-A-2000-3158

Resolución de 12 de enero de 2000, de la Dirección General de los Registros y del Notariado, en el recurso interpuesto por el Notario de Laredo don Francisco Javier Martín Muñiz, contra la negativa del Registrador de dicha ciudad don Antonio Tornel García a practicar una nota marginal, en virtud de apelación del recurrente.

Publicado en:
«BOE» núm. 40, de 16 de febrero de 2000, páginas 7137 a 7139 (3 págs.)
Sección:
III. Otras disposiciones
Departamento:
Ministerio de Justicia
Referencia:
BOE-A-2000-3158

TEXTO ORIGINAL

En el recurso gubernativo interpuesto por el Notario de Laredo don

Francisco Javier Martín Muñiz, contra la negativa del Registrador de dicha

ciudad don Antonio Tornel García a practicar una nota marginal, en virtud

de apelación del recurrente.

Hechos

I

El 5 de diciembre de 1995, ante el Notario de Laredo don Francisco

Javier Martín Muñiz, se inició un procedimiento extrajudicial de ejecución

hipotecaria a instancia de la parte acreedora-ejecutante. La pendencia del

procedimiento tuvo su constancia registral al haberse extendido la

preceptiva nota marginal en la inscripción de hipoteca, al expedirse la

certificación a que se refiere el artículo 236.b) del Reglamento Hipotecario.

Seguido el procedimiento por sus trámites, en la subasta realizada resultó

un sobrante que fue consignado conforme a lo establecido en el

artículo 236.k).2 del Reglamento Hipotecario en la Caja General de Depósitos

en Santander. Conforme al citado artículo reglamentario, el Notario remitió

con fecha 9 de julio de 1996 oficio al Registrador de la Propiedad de

Laredo dándole cuenta de la cantidad consignada en la Caja General de

Depósitos en su calidad de sobrante, resultante del procedimiento de

ejecución hipotecaria extrajudicial, a efectos de que se practica la nota

marginal correspondiente. El procedimiento de ejecución extrajudicial

concluyó el 10 de julio de 1996, quedando protocolizada el acta

correspondiente, procediéndose en el mismo día al otorgamiento de la escritura

pública ante el mismo Notario. No habiéndose practicado la nota marginal

solicitada, el 15 de noviembre del mismo año el Notario remitió un nuevo

escrito al Registrador de la Propiedad a fin de que accediera a lo instado

o se emitiera la correspondiente calificación.

II

Presentada la anterior solicitud en el Registro de la Propiedad de Laredo

fue calificada con la siguiente nota: "Presentado el precedente documento

en el Libro de Registro de entrada el 18 de noviembre con el número

de orden 4241, no se ha practicado asiento de presentación en el Diario

de Operaciones del Registro por no tratarse de un documento público,

ni de ninguno de los supuestos tasados de admisión en el Registro de

documentación que no reúna los requisitos de la titulación pública.

Artículos 3 de la Ley Hipotecaria, 420.c) de su Reglamento, 1.216 del Código

Civil, 144 del Reglamento Notarial. Por otra parte, hacer constar que el

mismo día y por el mismo Notario autorizante, don Francisco Javier Martín

Muñiz, se ha presentado en el Diario de Operaciones del Registro, asiento

2996, Diario 36, copia de la escritura de fecha 10 de julio de 1996 que,

de reunir las condiciones y requisitos legales y acompañada en su caso

de los correspondientes documentos complementarios, sería el título

adecuado para la extensión de la nota marginal prevenida en el artículo

236.k).2 del Reglamento Hipotecario, cuya extensión se solicita en el

presente documento.-Laredo, 19 de noviembre de 1996.-El Registrador.

-Firmado: Antonio Tornel García".

III

El Notario solicitante interpuso recurso gubernativo contra la anterior

calificación, y alegó: A) Que la extensión de la nota marginal registral

constituye una secuela obligada del procedimiento, ya que no se infiere

otra cosa de la lectura del artículo 236.k) del Reglamento Hipotecario.

B) Que la comunicación u oficio remitido por el Notario al Registrador,

el 9 de julio de 1996 y reproducido en otro posterior de 15 de noviembre,

es la única forma instrumental que permite la naturaleza del procedimiento

y el trámite incidental concernido. C) Que al admitirse esa comunicación

por el funcionario competente, seguramente puede atribuírsele la condición

de documento auténtico, público o administrativo, perfectamente

parangonable a los mandamientos expedidos por la autoridad judicial en

situaciones y trámites análogos. D) Que los hechos que la nota marginal ha

de reflejar se refieren a un estadio autónomo y diferenciado de las

operaciones subsiguientes. E) Que el otorgamiento de la escritura pública,

de llevarse a cabo, es necesariamente posterior al trámite del artículo

236.k).2 del Reglamento Hipotecario, y en ninguna forma de la normativa

de aplicación vincula o condiciona esos dos episodios procesales. F) Que

la falta de extensión de la nota marginal produce un efecto negativo e

indeseado, al frustrarse la significativa función de publicidad, con especial

incidencia en la tesitura de los acreedores abocados a una evidente

situación de indefensión. Que hay que significar: Que el Notario, como único

responsable del procedimiento, es la persona legitimada para interesar

la extensión de la nota marginal. Que el Registrador debe limitarse a

cumplimentar el trámite que de forma imperativa postula el artículo 236.k).2

del Reglamento Hipotecario. Que la comunicación cursada en pedimento

de su práctica facilita al Registrador los datos suficientes para llevarla

a cabo.

IV

El Registrador de la Propiedad, en defensa de su nota, informó: Que

se plantea en este recurso si puede acceder al Registro y provocar la

extensión de una nota marginal un documento carente de toda formalidad

y que no aparece previsto en ley o reglamento alguno. Que se considera

que no puede acceder al Registro tal documento por las siguientes razones:

1.a El artículo 3 de la Ley Hipotecaria que consagra el principio de

legalidad en su aspecto de titulación auténtica, según el cual en el Registro

de la Propiedad sólo podrán provocar asientos los documentos públicos

expedidos con las formalidades legales. Que el artículo 1.216 del Código

Civil define el documento público, y el artículo 1.217 del mismo cuerpo

legal remite a la legislación notarial los documentos en que intervenga

Notario público. Los artículos 143 y siguientes del Reglamento Notarial

desarrollan en términos similares el concepto de instrumento o documento

público notarial. Que el documento objeto de la calificación recurrida no

es un documento público, pues carece de las formalidades que caracterizan

a los documentos notariales, en los términos que regula el capítulo I del

título IV del Reglamento Notarial, a cuyas normas deben sujetarse dichos

documentos, como exige el citado artículo 143 del Reglamento Notarial

en su párrafo primero. Que el propio Notario parece dudar de la naturaleza

de dicho documento en el apartado C) del recurso por él interpuesto,

y además, se desconocen los "mandamientos notariales" pretendidos por

el recurrente. 2.a Que conforme al artículo 18 de la Ley Hipotecaria,

se entiende que no se trata de un documento público ante la falta absoluta

de las formalidades extrínsecas y, por otro lado, dicho documento no se

halla entre las excepciones legales o reglamentarias. 3.a Que en todos

los procedimientos de ejecución, la existencia de sobrante se hace constar

registralmente en base al mismo documento mediante el cual se cancelan

las cargas posteriores, como establece el artículo 137.17 de la Ley

Hipotecaria o el artículo 1.518 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. 4.a Que,

en resumen, si el documento presentado se entiende por el Registrador

que emite el informe que no es un documento público, y el asiento que

se pretende no es de los excepcionados legalmente como de aquellos que

pueden practicarse en base a una titulación que reúna los requisitos y

formas del documento público, y existen otras formas más respetuosas

con la vigente legalidad notarial e hipotecaria, lo procedente conforme

al artículo 420.3 del Reglamento Hipotecario es no extender asiento de

presentación en el Libro Diario de Operaciones del Registro, en la medida

que dicho documento no puede provocar operación registral alguna, y

tan sólo presentarlo en el Libro de entrada como así se realizó.

V

El Presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria confirmó

la nota del Registrador fundándose en las alegaciones contenidas en el

informe de éste.

VI

El Notario recurrente apeló el auto presidencial manteniéndose en sus

alegaciones, y añadió: 1. Que no resultan infrecuentes los supuestos que

expresa o implícitamente permiten que otros documentos puedan tener

acceso al Registro de la Propiedad. 2. Que sentado el principio de

excepcionalidad reglamentaria consignado, la nota marginal prevenida en el

artículo 236.k).2 viene a sumarse al repertorio de quiebra del sistema

general, implícitamente aceptado. 3. a) Que el oficio o comunicación

dirigido al Registrador ha de entenderse que es una fórmula razonable

para interesar la práctica de la nota marginal ; b) que tal trámite, que

puede ser, además, preclusivo, no tolera la creación de un título público

que sólo podrá solemnizarse en trámites sucesivos ; c) que de la

singularidad de esta actuación puede compadecerse con la teoría general,

quedando elevado a la categoría de episodio de excepción, parangonable a

otros supuestos específicos que toleran la trascendencia registral de

documentos no estrictamente públicos o auténticos ; d) que la exhortación

dirigida al Registrador por el Notario ha de ser entendida como una

iniciativa surgida del responsable único de las actuaciones y como autoridad

en el decuso y resolución de las actuaciones y en el ejercicio de su función

específica (artículo 60 del Reglamento Hipotecario).

Fundamentos de Derecho

Vistos los artículos 66 de la Ley Hipotecaria y 114 y siguientes y 416

de su Reglamento:

1. Son hechos a tener en cuenta en el presente recurso los siguientes:

a) Con fecha 9 de julio de 1996, el Notario, en los trámites de un

procedimiento extrajudicial de ejecución hipotecaria, oficia al Registrador,

poniendo en su conocimiento, de conformidad con lo que establece el

artículo 236.k) del Reglamento, y, a efectos de que se practique la nota

marginal correspondiente, que ha consignado en la Caja General de

Depósitos el sobrante de la subasta realizada, sin que se practique asiento

de presentación ; b) al día siguiente, el Notario dirige un nuevo escrito

al Registrador, transcribiendo el oficio anterior ; c) el Registrador no

practica asiento de presentación por no "tratarse de un documento público",

y haciendo constar que, el mismo día, se ha presentado la escritura que

pone fin al procedimiento ; d) el Notario recurre contra la "calificación".

2. La negativa a la práctica de un asiento de presentación sólo debe

realizarse cuando el documento cuya constancia registral se solicita sea,

palmaria e indudablemente, de imposible acceso al Registro, cosa que es

evidente que no ocurre respecto al documento al que se refiere el

fundamento anterior.

3. No obstante, teniendo en cuenta que el recurso gubernativo está

limitado a la nota o deniega la inscripción de un documento (confróntese

artículo 66 de la Ley Hipotecaria), hay que afirmar que el mismo no cabe

contra la negativa a la práctica del asiento de presentación, contra la

cual únicamente es posible el recurso de queja ante el Juez de Primera

Instancia, sin perjuicio de la responsabilidad del Registrador (confróntese

artículo 416, párrafo cuarto, del Reglamento Hipotecario).

Esta Dirección General ha acordado admitir el recurso interpuesto,

revocando el auto presidencial, en la forma que resulta de los anteriores

fundamentos.

Madrid, 12 de enero de 2000.-El Director general, Luis María Cabello

de los Cobos y Mancha.

Excmo. Sr. Presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria.

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