Está Vd. en

Documento BOE-A-1999-807

Resolución de 1 de diciembre de 1998, de la Dirección General de los Registros y del Notariado, en el recurso gubernativo interpuesto por el Notario de Getxo don Fernando Ruiz de Castañeda y Díaz, contra la negativa de don Galo Rodríguez Tejada, Registrador de la Propiedad de Bilbao, número 11, a inscribir una escritura de declaración de obra nueva y donación, en virtud de apelación del recurrente.

Publicado en:
«BOE» núm. 11, de 13 de enero de 1999, páginas 1553 a 1554 (2 págs.)
Sección:
III. Otras disposiciones
Departamento:
Ministerio de Justicia
Referencia:
BOE-A-1999-807

TEXTO ORIGINAL

En el recurso gubernativo interpuesto por el Notario de Getxo don

Fernando Ruiz de Castañeda y Díaz, contra la negativa de don Galo

Rodríguez Tejada, Registrador de la Propiedad de Bilbao, número 11, a inscribir

una escritura de declaración de obra nueva y donación, en virtud de

apelación del recurrente.

Hechos

I

El 27 de enero de 1995, mediante escritura pública autorizada por

don Fernando Ruiz de Castañeda y Díaz, Notario de Getxo, don Enrique

de Somocueto Alday y su esposa declararon que sobre parte de un terreno

de su propiedad -sito en el barrio de la Campa, de la anteiglesia de

Urduliz-, habían construido hacía más de cuatro años una vivienda unifamiliar,

y donaron a su hija la nuda propiedad de dicha finca (terreno y vivienda

unifamiliares).

Con la misma fecha, el citado Notario a instancia de dichos señores,

autorizó acta de notoriedad en la que declaraba notorio el hecho de que

la casa unifamiliar que la motivaba tenía una antigüedad superior a los

veinticinco años.

II

Presentada la anterior escritura, junto con el Acta de Notoriedad, en

el Registro de la Propiedad de Bilbao número 11, fue calificada con la

siguiente nota: "Se suspende la inscripción del precedente documento,

dado que para hacer constar la obra nueva que en el mismo se contiene

debe acreditarse la previa obtención de la correspondiente licencia o la

declaración municipal de su innecesariedad; no siendo suficiente justificar

su antigüedad o el acta de notoriedad, que se acompaña, acerca de su

existencia y que nada aporta, ya que esta edificación puede no ser acorde

con el planeamiento. Siendo el único medio de control de la actividad

urbanística y de acreditar su conformidad o disconformidad al

ordenamiento urbanístico la sujeción a la licencia de todo acto de uso del suelo.

Este defecto es de carácter subsanable. No se toma anotación preventiva

por defecto subsanable, por no haberlo solicitado el presentante. Bilbao,

14 de noviembre de 1995.-El Registrador.-Firma ilegible."

III

El Notario autorizante del documento interpuso recurso gubernativo

contra la anterior calificación, y alegó: Que la legislación aplicable y la

prescripción o subsistencia de las posibles infracciones urbanísticas se

determinan por la antigüedad de la edificación. Que el Registrador no

cita las fuentes legales que le sirven de fundamento, aunque parece ser

que se ha basado en la legislación vigente en la materia. Que, por ello,

como cuestión previa habrá que resolver si la nueva regulación contenida

en el texto refundido de la Ley sobre Régimen del Suelo y Ordenación

Urbana de 26 de junio de 1992, es aplicable a las edificaciones construidas

antes de la entrada en vigor de la misma, pero cuya obra nueva se declara

en escrituras públicas autorizadas con posterioridad. Es decir, si es

aplicable el artículo 37 del texto refundido a la obra nueva declarada en la

escritura calificada. Que conforme a la Resolución de 4 de febrero de

1992, hay que señalar que tratándose de obras concluidas bajo la vigencia

de la legislación anterior no es el artículo 37 del citado texto refundido

el que resulta aplicable, sino la disposición transitoria quinta. Que de

acuerdo con dicha disposición, bastará con justificar: a) Que la edificación

ha sido realizada de conformidad con la legislación urbanística entonces

aplicable; b) que, en cualquier caso, ya no son procedentes medidas de

restablecimiento de la legalidad urbanística. El extremo a) puede

justificarse en la forma que quiere imponer la nota recurrida, y del extremo

b) requiere la acreditación de que la edificación ha sido terminada hace

más de cuatro años, siempre que no conste en el Registro de la Propiedad

la incoación del expediente de disciplina urbanística. Que en el supuesto

que se contempla resulta acreditado suficientemente lo dicho con

anterioridad. Que para acceder la obra nueva que se documenta al Registro

de la Propiedad habrá que acudir a la disposición transitoria quinta del

texto refundido de 26 de junio de 1992, de la que se desprende, según

lo declarado en la Resolución de 3 de noviembre de 1995, que podrá acceder

al Registro de la Propiedad por el solo hecho de tener la antigüedad indicada

y sin necesidad de justificar su conformidad con el ordenamiento

urbanístico ni la obtención de licencia de ninguna especie. Que lo anterior

lo avalan las Resoluciones de 9 de febrero y 28 de abril de 1992, 17 de

junio de 1993, 9 de febrero de 1994y3denoviembre de 1995.

IV

El Registrador de la Propiedad en defensa de su nota, informó: Que

la nota se basa en la legislación vigente en la materia. Que hay que partir

del artículo 242 de la Ley sobre Régimen del Suelo y Ordenación Urbana,

aprobado por Real Decreto Legislativo 1/1992, de 26 de junio, que enumera

los actos que están sujetos a licencia municipal para acceder al Registro

de la Propiedad, entre los que se encuentran las obras de nueva planta.

Que la exigencia por los Registradores de la justificación de haber obtenido

la correspondiente licencia para inscribir está prevista en los artículos

37.2 de la Ley del Suelo de 1992 (complementado por el artículo 208

de la Ley Hipotecaria y 308 del Reglamento), para edificaciones y el artículo

259.3 de la nueva Ley, en el caso de división de terrenos. Que la declaración

municipal de su innecesariedad que menciona este artículo, no debe ceñirse

a los casos de división, sino que ha de exigirse en los demás actos que

en circunstancias normales precisan de licencias urbanísticas como

instrumento de control adicional, introducido por la nueva Ley del Suelo.

Que quien determina si un acto está sujeto a licencia o no es la

Administración, tal como se deduce en los artículos 1, 2, 4, 243 y 260 de la

Ley del Suelo. Que, por tanto, dado que los Registradores y los Notarios

carecen de medios efectivos de control de la adecuación de las operaciones

que realmente ser realizan sobre el suelo a la normativa urbanística, es

lógico que se traslade esta función de fiscalización a la Administración,

quien deberá emitir, en todo caso de uso del suelo, la correspondiente

licencia o la declaración de la innecesariedad de la misma, que es la única

manera de acreditar que no hay obstáculo urbanístico alguno para que

tenga acceso al Registro de la Propiedad una edificación y que disfrute

de la presunción de legalidad que le otorga.

V

El Presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco confirmó

la nota del Registrador.

VI

El Notario recurrente apeló el auto presidencial, manteniendo las

alegaciones contenidas en el escrito de interposición del recurso y añadió

la doctrina contenida en la Resolución de 3 de noviembre de 1993, que

reitera lo declarado en otras ya mencionadas.

Fundamentos de Derecho

Vistos los artículos 33 y 41 y la disposición transitoria quinta del texto

refundido de la Ley sobre el Régimen del Suelo y Ordenación Urbana,

aprobados por Real Decreto Legislativo 1/1992, de 26 de junio, y las

Resoluciones de este centro directivo de 4 de febrero, 28 de abril y 14 de

diciembre de 1992, 17 de junio de 1993, 9 de febrero de 1994y3de

noviembre de 1995.

1. El único problema que se plantea en el presente recurso radica

en dilucidar si, durante la vigencia del texto refundido de la Ley del Suelo

de 1992, respecto de las edificaciones anteriores a la entrada en vigor

de la Ley 8/1990, es preciso, para inscribir una declaración de obra nueva,

la licencia municipal, o basta con acreditar que la edificación se realizó

antes de dicha Ley y que ya no procede actuar para el restablecimiento

de la legalidad urbanística.

2. Como dice la Resolución de 4 de febrero de 1992, tratándose de

obras realizadas durante la vigencia de la legislación anterior a 1990,

resulta aplicable la disposición transitoria novena -después quinta-, por la

que tales edificaciones pueden inscribirse, sin necesidad de acreditar su

conformidad con el Ordenamiento Urbanístico, si se demuestra la

realización de las mismas antes de la vigencia de la legislación expresada

y que ha transcurrido el plazo de prescripción de las acciones para el

restablecimiento de la legalidad urbanística sin que conste en el Registro

la iniciación de expediente de infracción urbanística.

Esta Dirección General ha acordado estimar el recurso en la forma

que resulta de los anteriores fundamentos de derecho, con revocación

del auto apelado y la calificación del Registrador.

Madrid, 1 de diciembre de 1998.-El Director general, Luis María Cabello

de los Cobos y Mancha.

Excmo. Sr. Presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco.

subir

Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado

Avda. de Manoteras, 54 - 28050 Madrid