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Documento BOE-A-1999-6553

Resolución de 20 de febrero de 1999, de la Dirección General de los Registros y del Notariado, en el recurso gubernativo interpuesto por «Banco Exterior de España, Sociedad Anónima», contra la negativa de la Registradora de la Propiedad de Toro, doña María Dolores Masedo Lázaro, a inscribir un testimonio de auto de adjudicación, en virtud de apelación de la señora Registradora.

Publicado en:
«BOE» núm. 66, de 18 de marzo de 1999, páginas 11015 a 11016 (2 págs.)
Sección:
III. Otras disposiciones
Departamento:
Ministerio de Justicia
Referencia:
BOE-A-1999-6553

TEXTO ORIGINAL

En el recurso gubernativo interpuesto por la Procuradora de los

Tribunales doña Mercedes Manero Barriuso, en nombre de "Banco Exterior

de España, Sociedad Anónima", contra la negativa de la Registradora de

la Propiedad de Toro, doña María Dolores Masedo Lázaro, a inscribir un

testimonio de auto de adjudicación, en virtud de apelación de la señora

Registradora.

Hechos

I

En autos de juicio ejecutivo número 494/91, seguido ante el Juzgado

de Primera Instancia número 1 de Zamora, promovido por "Banco Exterior

de España, Sociedad Anónima", contra la entidad "José María Fermoselle,

Sociedad Limitada", en reclamación de cantidad, se dictó sentencia de

fecha 3 de febrero de 1993 y en apelación con fecha de 29 de junio de

1993 que confirmaba la anterior, por las que se condenaba al demandado

al pago de la cantidad reclamada. El 30 de noviembre se trabó embargo,

como de propiedad del demandado, sobre una nave industrial en calle

de La Merced, número 3, de Toro. Por auto de fecha 14 de diciembre

de 1994 se aprobó el remate a favor de "Banco Exterior de España, Sociedad

Anónima".

II

Presentado en el Registro de la Propiedad de Toro testimonio del auto

de adjudicación, fue calificado con la siguiente nota: "María Dolores Masedo

Lázaro, Registradora de la Propiedad de Toro, provincia de Zamora,

Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León. Previa calificación del

documento presentado bajo el número 2120 del Diario 89, y de conformidad

con el artículo 18 de la Ley Hipotecaria, ha resuelto denegar su inscripción

por adolecer de los siguientes defectos: La finca descrita en el testimonio

del auto presentado no se encuentra inscrita. Defecto que fue notificado

al practicarse la anotación preventiva de suspensión por falta de previa

inscripción, en virtud de mandamiento expedido el día 10 de diciembre

de 1993 por doña Esther González González, Magistrada-Juez del Juzgado

de Primera Instancia número 1 de Zamora. Asimismo, fue notificado al

ser presentado, mandamiento expedido el día 21 de diciembre de 1994

por el indicado Juez, doña Esther González González, mandamiento que

causó el asiento 1888 del Diario 89. El auto de adjudicación no es título

hábil ni reúne los requisitos exigidos por la legislación hipotecaria para

la inmatriculación de las fincas (artículos 199, 201, 205 y 207 de la Ley

Hipotecaria y 298 y concordantes de su Reglamento). Contra la presente

calificación puede recurrirse en la forma prevenida en el artículo 66 de

la Ley Hipotecaria. Toro, 2 de mayo de 1995. La Registradora. Firma

ilegible". Vuelto a presentar el citado testimonio fue objeto de la siguiente

calificación: "Presentado nuevamente bajo el número 190 del Diario 91,

se confirma la anterior calificación. Toro, 6 de marzo de 1996. La

Registradora. Firma ilegible".

III

La Procuradora de los Tribunales doña Mercedes Manero Barriuso

interpuso recurso gubernativo contra la anterior calificación, y alegó: 1. Que

será título bastante para la inscripción en el Registro de la Propiedad

el testimonio expedido por el Secretario, con el visto bueno del Juez,

comprensivo del auto de aprobación del remate, conforme al artículo 1.514

de la Ley de Enjuiciamiento Civil. Que en ese mismo orden se definen

los artículos 1.515, 1.518 y demás concordantes de la sección 2. a , título XV,

libro II de la misma Ley, según redacción dada a todos ellos por Ley

10/1992. En este punto hay que citar el artículo 3 de la Ley Hipotecaria

y las Resoluciones de 9 de marzo de 1988, 25 de abril de 1989 y 12 de

diciembre de 1994, entre otras. Que dada la reforma y la regulación procesal

que contiene el Reglamento Hipotecario, parece ser que no es necesaria

una referencia expresa a los casos de inmatriculación en los preceptos

referidos de la Ley de Enjuiciamiento Civil: 1. o Que, si de lo que se trata

es de señalar que el testimonio de resolución judicial es un vehículo apto

para producir un asiento en el Registro, deviene inoperante la especificidad

de que se trate de inscripción primera o de inmatriculación ; 2. o Que el

asiento de que se trata trae su causa de un ejecutivo ordinario sobre

finca no inscrita, para cuyo aseguramiento se pretendió anotación

preventiva, y al no hallarse la finca inscrita se pidió y obtuvo y se mantuvo,

anotación de suspensión de la de embargo, por falta previa de inscripción

(artículo 140-2. a del Reglamento Hipotecario). 3. o Porque el rematante,

actuada la ejecutoria y conforme autoriza el artículo 140-4. a del Reglamento

Hipotecario, podrá suplir la falta de previa inscripción, si el embargado

se niega a presentar los títulos, por los medios establecidos en el título

VI de la Ley Hipotecaria. Que en dicho título se citan entre los medios

inmatriculadores, el título público de su adquisición, complementado por

acta de notoriedad que es extrajudicial y que viene a obviar el transcurso

del año (artículo 298-1. o del Reglamento Hipotecario con el artículo 205

y con apoyo con el artículo 3 y demás concordantes de la Ley Hipotecaria).

Que para cualquier supuesto, el Registrador dispone también del folio

en que se haya practicado la anotación de suspensión del embargo por

la misma falta de inscripción, al amparo del artículo 140-2. a del Reglamento

Hipotecario practicada. Que, para terminar, debe practicarse la

inmatriculación interesada, con el testimonio del auto judicial de remate y

adjudicación presentada, que viene a ser el soporte (título formal), adecuado

al título (en sentido material), traslativo del dominio de inmuebles (artículo

2-1. o de la Ley) conforme resulta del artículo 3 de la Ley Hipotecaria.

IV

La Registradora de la Propiedad, en defensa de su nota, informó: 1) Que

el 15 de diciembre de 1993 fue presentado en el Registro de la Propiedad

de Toro mandamiento expedido el 10 de diciembre de 1993 de embargo

sobre una nave industrial en calle de La Merced, número 3, de dicha

ciudad, el cual fue calificado con nota suspendiendo la anotación ordenada

por no aparecer las fincas inscritas a favor del demandado ni persona

alguna. Dicha nota no fue recurrida ni los defectos subsanados, habiendo

caducado la anotación preventiva de suspensión de la de embargo y su

prórroga, de conformidad con los artículos 140.2 del Reglamento

Hipotecario y 96 de la Ley Hipotecaria. 2) Que el titular del embargo tenía

a su disposición el procedimiento que le brinda el artículo 140 del

Reglamento Hipotecario, como establece la Resolución de 14 de enero de 1985 ;

3) Que, con fecha 16 de marzo de 1995, fue presentado testimonio de

auto de adjudicación en subasta en el juicio ejecutivo número 494-91 que

fue calificado con la nota que consta en el antecedente de hecho número

II. Que, por tanto, la cuestión que se debate es determinar si el auto de

adjudicación en subasta recaído en juicio ejecutivo es un título hábil para

lograr la inmatriculación al amparo de la legislación vigente. 4) Que no

es lugar este para teorizar sobre la concordancia entre Registro y realidad

jurídica, la inmatriculación o la primera inscripción, pues basta con

recordar el contenido del artículo 7 de la Ley Hipotecaria, que conduce al

mandato contenido en los artículos 199, 201, 205 y 207 de la Ley Hipotecaria

y 298 del Reglamento. Que dada la especial trascendencia de la

inmatriculación, que constata la titularidad dominical de la finca y base de

los asientos posteriores relativos a ella, el ordenamiento establece unos

medios específicos y taxativos para practicarla ; medios generales:

Artículos 199, 201 y 205 de la Ley Hipotecaria y 298 de su Reglamento ; medios

espaciales: Artículo 299 del Reglamento Hipotecario, Ley de Reforma y

Desarrollo Agrario, Ley del Suelo, etc. ; las resoluciones judiciales firmes

recaídas en juicio declarativo son un medio inmatriculador amparado en

las Resoluciones de 31 de octubre de 1896, 26 de mayo de 1902 y 27

de septiembre de 1922, entre otras. Sin que se encuentre entre ellos el

auto de adjudicación en subasta recaído en juicio ejecutivo por reclamación

de determinada cantidad. 5) Que la mecánica del medio inmatriculador

del artículo 205 de la Ley Hipotecaria depende de un doble juego de

documentos. Por una parte, el título público ; por otra, otro documento que

acredite de modo fehaciente que quien transmitió al inmatriculante habrá

adquirido el derecho con anterioridad a la fecha de dicho título público.

Que hay que tener en cuenta lo que señala la sentencia del Tribunal

Supremo de 20 de mayo de 1988 y las Resoluciones de 6 de julio de 1993 y

4 de abril de 1946.

V

La Magistrada-Juez del Juzgado de Primera Instancia de Instrucción

número 1 de Zamora informó: Que la redacción del artículo 1.514 de la

Ley de Enjuiciamiento Civil no deja lugar a dudas respecto de que el

auto de adjudicación de inmueble dictado en procedimiento de apremio

ordinario tiene acceso al Registro de la Propiedad y que reúne todos y

cada uno de los requisitos para la calificación del título inscribible, a

tenor de lo dispuesto en los artículos2y3delaLeyHipotecaria. Que,

conforme lo dispuesto en los artículos 199 b) y 205 de la Ley Hipotecaria,

existen diferentes posibilidades de inmatriculación por medio de

documento público. Que, junto a dichas formas de acceso al Registro, está

la contenida en el artículo 298 del Reglamento Hipotecario.

VI

El Presidente del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León revocó

la nota de la Registradora fundándose en los artículos 1.514 de la Ley

de Enjuiciamiento Civil y 199 b), 205 de la Ley Hipotecaria y 298 del

Reglamento Hipotecario.

VII

La Registradora apeló el auto presidencial, manteniéndose en las

alegaciones contenidas en su informe.

Fundamentos de Derecho

Vistos los artículos 205 de la Ley Hipotecaria, 1.514 de la Ley de

Enjuiciamiento Civil y 298 del Reglamento Hipotecario en su redacción anterior

al Real Decreto 1867/1998, de 4 de septiembre, y la Resolución de 6 de

julio de 1993.

1. Se debate en el presente recurso acerca de la posibilidad de

inmatricular una finca mediante el auto, acordado en juicio ejecutivo, por el

que la misma resultó adjudicada. Presentado un testimonio del mismo,

una vez transcurrido un año de su fecha, la Registradora deniega su

inscripción porque "el auto de adjudicación no es título hábil ni reúne los

requisitos exigidos por la legislación hipotecaria para la inmatriculación

de fincas".

La nota de calificación encierra, en realidad, dos defectos, uno

subsidiario del otro, debiendo entenderse que se deniega la inscripción por

no ser el auto de adjudicación título hábil para inmatricular fincas y,

en el caso de que se considerara lo contrario, por no reunir, el concreto

documento presentado, los requisitos que la legislación hipotecaria exige

para poder realizar tal operación.

2. El defecto que consiste en considerar el auto de adjudicación

inapropiado para la inmatriculación de fincas no puede ser mantenido. Los

artículos 205 de la Ley Hipotecaria y 298 de su Reglamento presuponen,

para que la inmatriculación pueda llevarse a cabo, la existencia de un

título que conlleve la transmisión de la finca en cuestión y no otra cosa

es el auto de adjudicación en pública subasta tras el correspondiente juicio

ejecutivo.

3. Otra cosa es que el testimonio del auto de adjudicación que se

presente en el Registro no reúna los requisitos que la legislación hipotecaria

determina que debe tener el título mediante el cual se pretende la

inmatriculación. Así ocurre en el presente caso, pues en el título presentado

no concurren los requisitos que el artículo 205 de la Ley Hipotecaria exige

para que el mismo pueda tener virtualidad inmatriculadora. De forma

que, en este punto, debe ser confirmada la nota de la Registradora, si

bien sólo para suspender la inscripción, por la naturaleza subsanable del

defecto.

Esta Dirección General ha acordado confirmar la nota de la

Registradora y revocar el auto apelado tan solo en cuanto al extremo que resulta

de los fundamentos anteriores.

Madrid, 20 de febrero de 1999.-El Director general, Luis María Cabello

de los Cobos y Mancha.

Excmo. Sr. Presidente del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.

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